Sobre los costos de eliminar la inflación

 

 

En mi entrada anterior (6 de Febrero), argumente que existe una única manera de reducir la tasa de inflación: reducir la tasa de crecimiento del dinero. Tambien argumente que si el Banco Central reduce la tasa de crecimiento de la cantidad de dinero, la tasa de inflación bajara de manera inexorable.

Hoy quiero discutir dos temas muy relacionados que, de hecho, surgieron de manera explicita en las discusiones posteriores a la entrada. El primero tiene que ver con los requerimientos económicos y políticos para poder controlar la tasa de crecimiento en la cantidad de dinero.

Para ello voy a retomar una analogía que Luciano (creo recordar…., disculpen, pero es que estoy escribiendo esto a dos cuadras de la playa, en uno de mis últimos días de estas soleadas vacaciones, fabulosas, sin internet!) uso en un comentario a mi entrada: como bajar de peso. Voy a disentir con Luciano: si, bajar de peso es muy sencillo, hay que comer menos y moverse mas.

Pero sencillo no quiere decir fácil. Puede parecerles una distinción poco importante, pero yo no lo creo asi – y en ultima instancia, dada esta distinción, creo que no disentimos tanto con Luciano.

Todas las personas que conozco que decidieron bajar de peso y no lo consiguieron, fallaron en por lo menos una de las dos claves para bajar de peso: no comieron menos o no se movieron mas. Y todas las que personas que conozco que consiguieron bajar de peso (de las cuales hay muchas y que han bajado mucho de peso) fueron exitosas en las dos.

Por otro lado, hay muchas personas que no han conseguido bajar de peso, lo cual muestra que no es fácil. Y muchas de esas personas explican lo sucedido de maneras diferentes y en parte pueden tener razón. Por ejemplo, hace muy poco, un amigo que tiene dos hijos en edad pre-escolar, me decía que iba a ser mas fácil bajar de peso cuando sus hijos crezcan y puede que tenga razón (habrá que esperar….). Y es muy posible que haya causas muy variadas que expliquen porque la gente que no baja de peso no consigue comer menos y moverse mas.

Podemos discutir las motivos por los cuales el Banco Central aumenta la cantidad de dinero en un 35% (con lo cual generara una inflación de aproximadamente un 30%, según los cálculos de mi entrada anterior), y enseguida entrare en ese tema. Pero negar que la inflación la causa el Banco Central es el primer paso para no resolver el problema. Es como la gente que asegura – mientras se come la tercera media luna – que aunque coma menos y mejor que antes y haga una hora de gimnasio cinco veces por semana, no bajara de peso. Esos no cambiaran de talle  por mucho anios.

Ahora si, porque un Banco Central aumenta la cantidad de dinero? Durante nuestra década infame, porque el déficit fiscal del gobierno fue “ingobernable” y sabemos que un estado quebrado termina pidiendo al Banco Central que financie ese déficit. Si el estado sistemáticamente gasta mas de lo que recauda, solo el Banco Central lo salva. Y nosotros padecemos la inflación.

Ese fue nuestro problema crónico desde principios de los 70 hasta principios de los 90 y todos lo vivimos como un enorme problema político de muy difícil solución. La situación mejoro durante los 90, pero no se resolvió del todo. Asi fue que creamos la crisis del 2001-2002.

Pero “Kirchner-Lavagna lo hicieron”. Si, tuvimos superávits altos y consecutivos desde el 2003. Según mi colega Pablo Gerchunoff, hay que ir muchas décadas atrás para encontrar precedentes similares. Porque entonces tenemos inflación? Para financiar un mayor gasto publico en época de elecciones?Quizas. Porque ya no hay quien controle el déficit? Ojala que no.

Otra alternativa, mencionada también en algún comentario a la entrada anterior, es que el incremento de la cantidad de dinero esta explicada por una estrategia de mantener un dólar caro. Quizas, pero  no parece estar funcionando bien: ya tenemos varios precios que huelen a los 90 desde hace tiempo.

Puede haber muchos motivos por los cuales el Banco Central decide un programa monetario que implica una expansión del 35%. Algunos mas preocupantes (ya no hay capacidad de controlar políticamente el gasto publico) otros menos. Pero para bajar de peso (la inflación) hay que comer menos y moverse mas (controlar la emisión).

El segundo tema que quiero discutir es el posible costo en términos de producto y empleo de un plan para reducir una inflación del 30% al 3%. La referencia clásica en el tema es el libro de Thomas Sargent de los 80, “Expectativas Racionales e Inflacion”. La tesis fundamental del libro es que un plan para bajar la inflación, si es creible y consistente, no genera ningún costo en términos de producto. Alli expone los argumentos teóricos y presenta varios casos, incluyendo dos planes de estabilización en países de inflaciones moderadas.

Quiero sumar dos casos mas, de países del barrio. La Figura 1 presenta la tasa de inflación y el crecimiento del producto en Chile desde 1990. Nuestros vecinos bajaron la tasa de inflación de

Figura 1

Chile

Inflación y crecimiento en Chile

casi el 30% en 1989 al 6% en 1997 mientras el producto crecia a mas del 5% por anio, coincidiendo con uno de los periodos económicamente mas exitosos de laeconomía chilena. Los dos anios de bajo crecimiento parecieran estar asociados a la situación internacional mas que a la inflación domestica.

Como lo hicieron? Primero con bandas cambiarias (una especie de Tablita) y luego pasaron a un régimen de control de tasas de interes, con metas especificas de inflación, que se cumplieron todos los anios, salvo durante la crisis financiera internacional del 2009.

La Figura 2 es similar a la anterior, pero para Brasil y desde 2003, anio en que la tasa de inflación subio hasta casi 15% anual. Nuevamente, nuestros otros vecinos bajaron la inflación del 15% al 3% mientras el ingreso crecia a tasas normales.

Figura 2

Inflación y Crecimiento en Brasil

Inflación y Crecimiento en Brasil

Cuales han sido las claves del éxito? Ambos Bancos Centrales han sido dirigidos con un objetivo esencial, sostener tasas de inflación bajas y estables, del orden del 3%. No han financiado el déficit ni han intentado manejar las fluctuaciones del dólar en el dia a dia. Por ejemplo, el dólar en Chile ha fluctuado entre 750 y 450 pesos durante los últimos 10 anios, con tasas de inflación promediando un 3% anual. En ese periodo, el Banco Central intervino el mercado cambiario en solo dos oportunidades – la segunda en enero de este anio – con un plan de compras de reservas a varios meses, anunciado oficialmente por los cinco miembros del Consejo.

Importa mucho si el Banco Central elige el tipo de cambio o la tasa de interés como instrumento? Ambos tienen pros y contras. Se puede hacer con metas monetarias directamente?Tambien.

Pero masalla del instrumento financiero a utilizar, lo que importa es le credibilidad del Banco Central y la consistencia monetaria del plan. Los comentarios de Lucas a la entrada anterior, buscando mecanismos automáticos, apuntan a elegir los detalles financieros, que bien pueden servir para aumentar la credibilidad.

Negar la inflación e intervenir el INDEC no ayudan. Eso no es negar que hay que comer menos y moverse mas. Es negar que uno esta pasado de peso.

 

14 Comments

  1. Hola Juanpa

    Yo creo, como argumento acá, que si el BCRA no recupera credibilidad no va a poder controlar la inflación solamente con política monetaria sin costos altos en la actividad, dado que no va a coordinar las expectativas de los agentes. Creo que Eduardo también había escrito sobre eso.

    Saludos de un ex alumno!

  2. Juanpa,
    Una hecho estilizado interesante es que tenemos inflación porque el gobierno pretende gastar por encima de sus ingresos (y por eso necesita financiamiento del BCRA), a pesar de tener una relación ingresos/PBI muy superior a la de los noventa. Siguiendo con tu analogía de bajar de peso, es como que una persona que tiene sobrepeso se ve obligada a hacer más ejercicio diariamente (por motivos exógenos como tener que caminar en lugar de ir en auto) y en lugar de aprovechar para comer menos, come más. Saludos,

    martín

    • No del todo, hasta el ango pasado, habia superavit y la intervencion del INDEC es del 2007. Pare entender mejor eso, me parece que la entrada de Martin Uribe hace un tiempo y tu propio comentario de la vez pasada tiene mas sentido, la inflacion resultante era el arrastre de un politica implicita de control de tipo de cambio. Es posible en cambio que este ango y para el futuro, sea mas important el tema del deficit. Y ahi tu punto se hace muy importante: con superavit, podes elegir entre estabilizar el tipo de canbio y tener unpoco de inflacion o de estabilizar los precios y que se te mueva el tipo de cambio ) lo que hace Chile). Con deficit, no podes estabilizar ninguno. Ojala el ango que viene volvamos al superavit.
      Abrazo
      Juanpa

      • No estoy de acuerdo que hasta el año pasado hayamos tenido superávit fiscal. Aunque las cuentas nacionales en 2008 mostraran que no hubo déficit, el gobierno lo logró expropiando los fondos de las AFJP. De todas formas mi comentario apunta a la propensión del gobierno a gastar por encima de sus recursos genuinos como una de las explicaciones del resurgimiento de la inflación. Abrazo,

        martín

  3. Juanpa, permitime importunar tus vacaciones con un par de comentarsio sobre la interpretación de los gráficos. El primero (Chile) es un caso de gradualismo que no necesariamente ofrece evidencia a favor de la premisa de que es fácil reducir la inflación de 30% a 3% con un shock monetario (que los chilenos, por cierto, deliberadamente evitaron). El segundo (Brasil) refleja el traslado a precios una vez y para siempre de la devaluación del real asociada a la última crisis de deuda (asunción de Lula), que lejos está del caso de inflación inercial que hoy nos ocupa -aunque sí se parecería bastante al de nuestra propia post-crisis: imagino que este gráfico para Argentina 2002-2005 debería verse parecido al de Brasil.

    • Sabiamente, no tenia internet, asi que recien vi esto cuando volvi al ciberespacio!

      Mi punto en la entrada tiene que ver con este primer teorema.

      Teorema 1: estabilizar inflaciones bajas implica necesariamente costos en output.
      Falso: El caso de Chile muestra que no y para demostrar que un teorema es falso alcanza con un contraejemplo.

      Tu punto tiene que ver con este otro.

      Teorema 2 (ELY): estabilizar inflaciones bajas con politicas de shock implica necesariamente costs en output.

      Es otro tema y puede que este de acuerdo con vos. Pero dejame insistir en un punto que es teorico, no empirico. La literatura Neokeynesiana a tenido serios probelmas para calibrar modelos donde los shocks nomnales tienen efectos grandes (el boon de paper con el “zero bound problem” tiene que ver justamente que en esos casos encuentran costos mas altos – auqneu es una literatura un poco tramposa).

      Con respecto a Brasil, estamos de acuerdo que la naturaleza de la “situacion inicial” es menos parecida. De todas maneras, implica que cuando uno quiere usar “teoremas” del tipo del numero 1, hay que ser mas cuidadoso con los supuestos escondidos.

      De todas maners, cual es tu definicion formal preferida de “inflacion inercial”?
      abrazo
      Juanpa

      • Había pensado la definición de inflación inercial de manera ostensiva: la inflación que persiste cuando los estímulos de oferta y demanda desaparecen (o, como en el caso al que hacía referencia en mi respuesta a Martín, cuando estos estímulos se revierten). Desde un punto de vista más tradicional, supongo que cabría invocar la definición estructuralista: la inflación que surge de validar en los contratos las expectativas adaptativas de los agentes. En nuestro caso, la dinámica de ajustar salarios y precios a la inflación del año pasado, generando la inflación pasada del año que viene. (A esto se suma que la política expansiva, y la dispersión de índices, agregan una pendiente positiva, que al ser anticipados generan ajustes ligeramente por encima de la inflación pasada. Pero ese es otro tema.)

  4. Gabriel Michelena says:

    Lamentablemente el argumento descansa en que la inflación viene solamente por el lado monetario, sin tomar en cuenta que los precios están determinados por las firmas en base a los costos unitarios. Estoy de acuerdo con Lance Taylor cuando dice que la inflación no tiene una única fuente, y que hasta la actualidad la “ortodoxia” y la “heterodoxia” solamente se han centrado en una u otra explicación. En una situación como la actual, con altos niveles de indexación (Salarial y de muchos contratos) un ajuste monetario puede causar un colapso del producto y un recrudecimiento de la inflación si no se controla la velocidad de la indexación. En otros casos, como por ejemplo un contracción monetaria seguida de una apreciación cambiaria, pueden causar un incremento del salario real y del consumo, lo que puede derivar en un presión aun mayor de la demanda, y por lo tanto puede derivar un nuevo brote inflacionario.
    Como conclusión, creo que no puede haber una política de control de la inflación exitosa si no se combinan de forma inteligente la política monetaria y la política fiscal. Dilemas parecidos surgieron a la hora de controlar la inflación en los 80.

    • No me parece que tus argumentos invaliden a los de Juan Pablo.

      Aún si hubiese indexación de salarios, habría que preguntarse por qué se indexan esos salarios. Me parece bastante claro que la indexación tiene que ver directamente con expectativas inflacionarias. Por lo tanto, en la medida que el Banco Central imponga una política monetaria creíble y simultáneamente se logre eliminar el temor de monetización del déficit fiscal, la indexación de salarios debería reducirse significativamente sino inmediatamente.

      Quizás, eso sí, habría un rezago de un par de meses relacionado con salarios indexados con anterioridad, y su importancia sería una cuestión cuantitativa que ignoro.

      De todos modos, el punto es que la velocidad de la indexación que se ¨debería¨ controlar es una variable endógena que responde directamente a las expectativas inflacionarias.

      Por lo que, en mi punto de vista, no hay nada muy heterodoxo en ésta discución, mas bien bastante es bastante ortodoxa.

      Saludos

  5. Gabriel Michelena says:

    Creo que devuelta volvemos al comienzo, y me parece que el punto de disidencia es el referido a la formación de precios. Si adoptas una posición estrictamente monetarista, es decir, suponiendo que la teoría cuantitativa del dinero rige el comportamiento de los precios, entonces uno puede estar de acuerdo con tu planteo. Si ahora, basado en diversos estudios empíricos, supones que la oferta monetaria es endogena, y que los precios de los bienes industriales están determinados por la firmas en base a los costos, vas a estar en situaciones en donde por más política monetaria creíble que hagas, los precios no van a reducirse. Aún suponiendo que tu argumento monetario es válido, y de que vos seas exitoso en tu intento por calmar las expectativas inflacionarias de los agentes, estás ante el problema de que hay muchos precios en la economía que no podes reducir con una política monetaria restrictiva, creíble y consistente. Hay muchos bienes cuyo precio se determina en otros mercados y que escapan a tu influencia. Me estoy refiriendo al petroleo, los commodities agrícolas y no agrícolas (fijate sino los últimos informes de la UE). En conclusión, me parece que el problema de una alta inflación (y lo estoy reconociendo como un problema) no se resuelve de una forma tan sencilla como “calmando las expectativas”, y que para eso se requieren aplicar un conjunto de políticas mixtas, cuyo éxito no está asegurado apriori.

    • Aqui, estoy mas cerca de Costas.
      La clave es tu mencion “si la politica mnonetaria es endogena”. Si suponemos eso, estoy de acuerdo.
      Pero volviendo al caso de la obesidad.
      Imaginemos que quiero bajar de peso, pero YO decido que para no pelearme con mi mujer, voy a establecer una regla que hace que la cantidad de comida que yo como sea la que ella me pone en el plato. Entonces si, claramente, mi peso pasa a depender de un monton de cosas: que comida le gusta a ella, si ella quiere bajar de peso o no, si invitamos mucha gente a comer. Mi peso se volvio endogeno.

      O si tengo un trabajo que implica alumerzo de relaciones publicas 4 veces por semana o si, como mi amigo, tengo dos hijos de 4 y 6 anios por lo cual es mas dificil salir a correr y estoy siempre tentado de comer la pasta que preparo para ellos.

      Pero al final del dia, quien decide la cantidad de dinero es el banco central. Si el banco central decide establecer una regla que hace depender la cantidad de dinero de otras variables y la hace “endogena”, es una decision del banco central. Y por lo tanto, seguira siendo el banco central el responsable de la inflacion.

      Por ultimo, estamos de acuerdo que se requiere coordinar con la politica fiscal: no hay politica monetaria que pueda controlar la inflacion si hay deficits fiscales cronicos.

      Saludos
      Juanpa

  6. Gabriel Michelena says:

    Aclaración: La oferta monetaria no es endogena por que el Banco Central quiera hacerla, sino por que la misma está determinada por las decisiones de cartera de los agentes. Eso de que el banco central puede manejar la oferta a discreción no es más que una ilusión, ya que en la práctica nunca fue posible hacerlo, el dinero en una economía no se tira desde un helicóptero sino que debe ser inyectado por diferentes canales como el crédito, las OMA, los encajes, etc. Ahora, son los agentes, según sus decisiones de cartera los que van a elegir ciertas cantidades de cada activo (cash, bonos, dólares, etc.) de acuerdo a sus preferencias y a los rendimientos relativos de cada uno, teniendo en cuenta que no todos son sustitutos perfectos (diferentes activos tienen distinta liquidez y distinto riesgo). En la actualidad los Bancos Centrales no buscan controlar la cantidad de dinero, sino que fijan la tasa de interés, y dejan que a ese nivel se realicen todas las transacciones (entre dinero y bonos) que los agentes deseen. Según esta visión, en definitiva, la oferta monetaria se ajusta a las necesidades de crédito de las firmas y a las decisiones de cartera de los hogares.

  7. Buen artículo, Juanpa (yo siempre tan oportuno y con comentarios tan útiles…).

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