El misterio del capital

cost sarafem En un esfuerzo de aA�os por entender las causas de la pobreza, el destacado economista peruano Hernando de Soto ha argumentado que una de las grandes diferencias entre las sociedades ricas y aquellas pobres es que las familias en los paA�ses menos desarrollados no tienen capital. Curiosamente, estas familias tienen bastantes activos; algA?n terreno, una pequeA�a casa, y algunos animales. Pero esos activos no constituyen capital.

A?QuA� explica esta diferencia? Los derechos de propiedad. La falta de derechos legalmente establecidos impide a las familias arrendar su propiedad en mercados formales o acceder a crA�dito entregando sus bienes como garantA�a. A?QuiA�n aceptarA�a una garantA�a que no tiene reconocimiento legal? Esta pequeA�a gran diferencia impide a muchos usar sus activos para salir de la trampa de la pobreza.

Un fenA?meno similar se observa en La AraucanA�a. La masiva entrega de tierras a comunidades indA�genas en los A?ltimos 25 aA�os no ha significado un cambio relevante en sus condiciones de vida. Por cierto, la situaciA?n econA?mica y social es sustantivamente mejor que hace dA�cadas, pero el rezago respecto del resto del paA�s -cualquiera sea el indicador utilizado- es muy grande.

El talA?n de Aquiles de la polA�tica de tierras en La AraucanA�a es que ha entregado activos, pero no capital. La Ley IndA�gena facilitA? la entrega de terrenos y tA�tulos de dominio comunitarios, pero limitA? su subdivisiA?n, impidiA? su venta, y restringiA? decididamente su arriendo. AsA�, estas propiedades no han podido usarse para apalancar proyectos de desarrollo productivo de distinta naturaleza.

Las limitaciones a los mercados de la tierra son comunes en paA�ses pobres, y sus efectos econA?micos negativos estA?n bien documentados. Por ejemplo, estudios muestran que la existencia de terrenos agrA�colas muy atomizados en China afecta negativamente su productividad, y la eliminaciA?n de estas trabas podrA�a aumentar la producciA?n agrA�cola por trabajador en casi ocho veces. Otro caso interesante es el de EtiopA�a. Durante la dA�cada de 1970, el gobierno expropiA? la tierra agrA�cola y entregA? lotes iguales a los campesinos, impidiendo la formaciA?n de un mercado secundario de arriendo. La liberalizaciA?n en los 2000 promoviA? la adopciA?n de mejores tecnologA�as y el uso de fertilizantes, con un incremento de casi tres veces en la productividad agrA�cola.

El gobierno ha presentado un plan ambicioso para La AraucanA�a, que entre otras medidas amplA�a las posibilidades para que comunidades indA�genas subdividan sus tierras y suscriban contratos de arriendo. Ello aumentarA? su valor y generarA? mA?s posibilidades para que las familias y comunidades decidan. Avanzar en el desarrollo de la regiA?n requiere complementar el activo rol que el Estado ha tenido en las A?ltimas dA�cadas con una mayor preponderancia de mecanismos de mercado.

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