La crisis en cA?mara lenta

El verano de 2018 ha sido llamada la crisis en cA?mara lenta de los paA�ses emergentes. Parece que llegA? el dA�a del juicio despuA�s del gran incremento en deuda que muchos paA�ses tomaron ante las bajA�simas tasas de interA�s que se han vivido desde 2009. El gradual incremento en las tasas de interA�s en Estados Unidos ha sido la fanfarria de salida.

En Argentina los eventos se han dado en todo menos cA?mara lenta. En MA�xico, en cambio se ha dado relativa paz cambiaria a pesar de que el gobierno anunciaba una gran crisis si su partido no ganaba las elecciones de julio pasado. Sin embargo, MA�xico estA? lejos de tener un mercado financiero estable; parece que, mA?s bien, ya se pagaron algunos costos por adelantado.

En febrero de 2016 el gobierno debiA? enfrentar la noticia de que el costo de su deuda se iba a duplicar en el corto plazo.A� Dos aA�os y medio despuA�s, el costo estA? cerca de triplicarse. Entre 2014 y 2016 se dio un fenA?meno extraordinario, en el cual las tasas de interA�s en MA�xico fueron tan bajas como la tasa preferencial de Estados Unidos. La tasa interbancaria en MA�xico es la principal guA�a de polA�tica monetaria, y la de Certificados de TesorerA�a es el principal marcador del costo de la deuda. La raya vertical en la grA?fica corresponde a la primera semana de febrero de 2016, cuando la subasta de bonos del gobierno quedA? marcada por un salto en las tasas de interA�s demandas por los inversionistas.

Les enseA�o las grA?ficas de 2013 hasta agosto de 2018 y la de largo plazo para resaltar que, usualmente, las tasas en MA�xico son mucho mA?s altas que en Estados Unidos. Vemos que a corto plazo se ha abierto el diferencial; si la historia tiene algo de informaciA?n, la grA?fica de largo plazo dice que la brecha se podrA�a hacer mA?s grande en A?rdenes de magnitud.

GrA?fico 1 y 2

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Ese incremento en el costo se dio despuA�s de un incremento sin precedentes en el nivel de deuda. AA?n los eventos de febrero de 2016 (que a falta de un mejor nombre podemos llamar la masacre de San ValentA�n), no motivaron al gobierno a cambiar su polA�tica de gasto en forma suficiente para evitar el crecimiento de la deuda. En nA?meros redondos, los planes del gobierno en 2012 eran llegar a 2018 con una deuda de 7 billones, y se va a terminar con cerca de 10.

GrA?fico 3

Durante 2016 el gobierno del presidente PeA�a Nieto comenzA? a abandonar su programa de altos impuestos-alto gasto-alto dA�ficit ante la evidencia de que posiblemente no iban a llegar a las elecciones de 2018 sin una crisis cambiaria mayor. Siguieron los altos impuestos y se tratA? de contener el dA�ficit y la deuda. DespuA�s del San ValentA�n de 2016, contener la deuda se hizo muy difA�cil asA� que el ajuste se comenzA? a dar sobre el gasto pA?blico en educaciA?n y salud e inclusive en algunos de los proyectos favoritos del gobierno y denominados de infraestructura (como el trenecito a Toluca y el aeropuerto internacional de la Ciudad de MA�xico).

El presidente electo, LA?pez Obrador o AMLO, gritA? amargamente que le dejan un gobierno quebrado. No es lo mismo quebrado que quebrando. Tiene que enfrentar la realidad de que la deuda crece entre dos y tres veces (al menos) mA?s que los ingresos, los impuestos son muy altos y los esqueletos en el closet no son pocos (nadie sabe cuA?nto adeuda el sector salud a la industria farmacA�utica o cuA?nta deuda oculta hay con constructoras).

Evidentemente el gobierno de MA�xico no estA? quebrado, pero lleva ya casi tres aA�os de vivir el fracaso de la estrategia de altos impuestos y alto gasto. Si puede darse una crisis (que en pocas palabras significa que la grA?fica de tasas de interA�s de largo plazo “se abra”), tambiA�n estA? fuera de duda; los pA?nicos ocurren. AMLO ha sido cuidadoso en insistir que no harA? nada para promover el pA?nico, pero su problema no serA? muy diferente al de PeA�a Nieto y su antecesor CalderA?n: la creencia de que el Estado tiene una capacidad superior para identificar proyectos rentables para las familias y las empresas, y que un alto nivel de impuestos y gasto pA?blico eleva el bienestar.

Con toda la imagen que se ha hecho el presidente Trump en algunos barrios de AmA�rica Latina, hay algo que conviene revisar: bajA? los impuestos, tiene un agresivo programa de desregulaciA?n, y la economA�a de Estados Unidos va muy bien. No sA� (no creo) que estA� en la mejor A�poca de su historia, pero no estA? nada mal (Brookings tiene una pA?gina para seguir el programa de desregulaciA?n). En mi opiniA?n, la mejor salida de la “caA�da en cA?mara lenta” que se viene dando en MA�xico desde 2016 es quitar el impuesto a los dividendos, regresar la tabla de impuestos a la nA?mina a la vigente en 2007, bajar el IVA de 16 a 10% (y a 8% en zonas fronterizas), y lanzar un agresivo programa de privatizaciA?n y desregulaciA?n.