Argentina, México y Brasil: Trazando Lazos Comerciales

Como lo sugiere el gran número de tratados de comercio que posee, así como por la diversidad regional de sus socios comerciales, México ha sido reconocido como una de las economías más abiertas al comercio internacional. [1]No obstante, dado su patrón de ventajas comparativas y su cercanía con la economía estadounidense, una parte importante del comercio internacional de México se lleva a cabo con dicho país. En un contexto en el que recientemente se ha observado un movimiento hacia políticas más proteccionistas en diversas economías avanzadas y, en particular, en Estados Unidos, se ha tornado relevante que México considere otras regiones del mundo como posibles áreas de oportunidad para incrementar su comercio y, de esa manera, seguir obteniendo los beneficios de la apertura comercial. En este contexto, una opción natural sería la de buscar incrementar su integración comercial con otros países de América Latina, destacando por su tamaño Argentina y Brasil. Cabe destacar, por ejemplo, las conversaciones que se han mantenido recientemente para ampliar el acuerdo de complementación económica número 53 (ACE 53), el cual regula parte del comercio que mantienen México y Brasil.

En este contexto, es relevante llevar a cabo un análisis acerca de las posibles ganancias que podrían derivarse de un mayor comercio entre México y estas dos naciones. A este respecto, como una primera aproximación, es posible tomar como base el enfoque tradicional del comercio internacional (e.g. teorías de Heckscher-Ohlin, Ricardo), que sugiere que cuanto más similares sean las economías respecto a su dotación de factores productivos y/o a sus ventajas comparativas basadas en diferencias sectoriales en la productividad relativa, mayor es la similitud en términos de los productos en los que se especializan y, por tanto, menores son las ganancias asociadas a su integración comercial.

Tomando como base este paradigma, podría llegar a pensarse de inicio que, dado que las economías mexicana, argentina y brasileña poseen niveles de desarrollo similares, no existen grandes ganancias asociadas a su integración comercial (Rosas, 2008; Morales et al., 2012). No obstante, como se verá más adelante, esta conclusión no es soportada por la información disponible. En efecto, un análisis simple de correlación de Spearman sugiere que el patrón de ventajas comparativas reveladas entre México y cada uno de estos dos países es relativamente bajo; es decir, se especializan en exportar productos diferentes. Más aun, incluso si llegara a ser el caso que las tres economías produjeran bienes similares en términos de su intensidad en el uso de diferentes factores productivos, según teorías del comercio internacional más modernas (e.g. Krugman, 1979), aún así podrían existir ganancias del comercio ya que países similares suelen comercian productos horizontalmente diferenciados. Según esta teoría, países similares pueden obtener ganancias como consecuencia del aumento en variedades que se deriva del comercio intra-industrial, particularmente en aquellas industrias en las cuales existen “preferencia por la variedada” y economías de escala, toda vez que estas ganancias son crecientes en el tamaño de mercado de los países respectivos.

Para profundizar en este tema, construimos las mismas medidas de intensidad en capital humano que presentamos en una versión anterior del presente blog, las cuales permiten medir el grado de especialización de una economía. Estas medidas se construyen en dos pasos (ver Chiquiar y Tobal, 2016). En un primer paso, construimos medidas de intensidad en capital humano a nivel de industria siguiendo a Trefler y Nunn (2013); es decir, calculando para cada industria el logaritmo del cociente entre la masa salarial asociada a trabajadores calificados y la masa salarial total. En segundo lugar, combinamos estas medidas a nivel de industria con datos de comercio para obtener la intensidad en capital humano promedio de las exportaciones y la de las importaciones de un país. La diferencia entre la intensidad promedio de las exportaciones y la de las importaciones proporciona una medida sobre la especialización de una economía.

Los resultados se muestran en las Gráficas 1 y 2, en las cuales también se añade el caso de China, la cual fue durante un tiempo relativamente similar a México (Chiquiar y Tobal, 2016). Estas dos gráficas sugieren que la similitud que México posee con Argentina y Brasil es baja comparada con la que posee con China, incluso si bien recientemente estas dos naciones se han venido distanciado de manera significativa respecto a su especialización. Es decir, los resultados sugieren que, según la teoría tradicional del comercio, las ganancias asociadas a una mayor integración entre Argentina, México y Brasil son potencialmente elevadas. Asimismo, la evidencia de las Gráficas 3 y 4 refuerza este resultado. En estas gráficas se observa que la correlación de Spearman entre los índices de ventaja comparativa revelada de México y China son mayores a la correlación de los mismos índices para los casos de México y Argentina y de México y Brasil. En otras palabras, al igual que las Gráficas 1 y 2, las Gráficas 3 y 4 sugieren que las economías mexicana, argentina y brasileña son suficientemente diferentes, por lo cual se esperaría que las ganancias tradicionales del comercio asociadas a su integración sean elevadas.

Para estudiar el otro tipo de ganancias mencionadas; es decir, las relacionadas con el intercambio de variedades dentro de una misma industria, utilizamos el trabajo de Hanson and Xiang (2004) para construir medidas de comercio intra-industrial. En un primer paso, nos concentramos en aquellas industrias que los autores identifican como más propensas al intercambio intra-industrial y calculamos el comercio que México mantiene con Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, y China en esas industrias. En un segundo paso, este comercio se expresa como proporción del tamaño de mercado de estos países, medido en términos de PIB, capturando la idea de que un mayor tamaño de mercado debería generar mayor comercio intra-industrial. Los resultados se muestran en la Gráfica 5, en la cual se observa que México posee volA?menes de comercio intra-industrial relativamente elevados con Chile, Colombia y Perú, pero bajos con Argentina, Brasil y China.

Dado que, como se argumentó arriba, el comercio intra-industrial suele ser más frecuente entre economías similares, este resultado parecería argumentar en sentido opuesto a la evidencia que muestran las Gráficas 1-4, es decir, que México es relativamente poco similar a China. No obstante, esta hipótesis se descarta en la Gráfica 6, en la cual se corre una regresión de las medidas representadas en la Gráfica 5 contra la distancia que separa a México de las economías respectivas. En efecto, los resultados muestran que, mientras que China se encuentra justo sobre la línea de regresión, indicando que su comercio intra-industrial con México es en promedio el que debería ser teniendo en cuenta su distancia y tamaño de mercado, Argentina y Brasil se encuentran muy por debajo de este promedio. Este resultado sugiere que, según la teoría del “tamaño de mercado” también existen ganancias del comercio asociadas a una integración comercial entre México y Argentina y México y Brasil. El hecho de que, según esta evidencia, el comercio de México con estos dos países sea menor al que la teoría predice, indica que actualmente siguen existiendo barreras al comercio entre estos países relativamente elevadas (aranceles, barreras no arancelarias), lo que en principio puede sugerir que existe margen para lograr una mayor integración que redunde en mayores volúmenes de comercio.

En conclusión, la evidencia que se ha presentado en este post sugiere que independientemente de si nos guiamos por la teoría tradicional del comercio o por la teoría del “tamaño de mercado” y por tanto independientemente del grado de similitud que existe entre México y Argentina y entre México y Brasil, hay ganancias del comercio potencialmente elevadas asociadas a una mayor integración comercial entre estos países. En este contexto, la coyuntura actual podría servir como catalizadora para incentivar el reciente impulso por el comercio y promover la firma de más acuerdos comerciales en América Latina.

Figura 1. Grado de Especialización de México, Argentina y China

Fuente: CA?lculos propios con datos de Banco de MA�xico, UN Comtrade y Nunn and Treffler (2013).

Notas: Las medidas de intensidad en capital humano para MA�xico en 2017 reflejan flujos comerciales acumulados de enero a julio.

Figura 2. Grado de EspecializaciA?n de MA�xico, Brasil y China

 

Fuente: Cálculos propios con datos de Banco de México, UN Comtrade y Nunn and Treffler (2013).

Notas: Las medidas de intensidad en capital humano para México en 2017 reflejan flujos comerciales acumulados de enero a julio.

Figura 3. Correlación entre Ventajas Comparativas Reveladas de México y Argentina y de México y China

Source: Own calculations with data from UN COMTRADE.

Figura 4. CorrelaciA?n entre Ventajas Comparativas Reveladas de México y Brasil y de México y China

Figura 5. Comercio Intra-industrial entre México y Latinoamérica

Fuente: Cálculos propios con datos de UN Comtrade y Haver Analytics.
Notas: Comercio intra-industrial entre México y el respectivo país se calcula como la suma de las exportaciones y las importaciones de las industrias clasificadas por Hanson y Xiang (2004) como industrias con costos de transporte relativamente altos y elasticidad de substitución relativamente baja. Este comercio se divide entre dos veces el PIB del respectivo país.

Figura 6. Comercio Intra-industrial y distancia entre México y América Latina

Fuente: Cálculos propios con datos de UN Comtrade y Haver Analytics.
Notas: Comercio intra-industrial entre México y el respectivo país se calcula como la suma de las exportaciones y las importaciones de las industrias clasificadas por Hanson y Xiang (2004) como industrias con costos de transporte relativamente altos y elasticidad de substitución relativamente baja. Este comercio se divide entre dos veces el PIB del respectivo país.

Referencias:

– Chiquiar, D. y T. Martín (2016). “México y China: Ventajas comparativas y competencia globala”. Recuperado de http://focoeconomico.org/2016/10/24/mexico-y-china-ventajas-comparativas-y-competencia-global/
– Hanson, G. H. y C. Xiang, C. (2004). “The home-market effect and bilateral trade patterns” American Economic Review, 94(4), 1108-1129.
– Krugman, P. (1979). “Increasing returns, monopolistic competition, and international trade” Journal of international Economics, 9.4, 469-479
– Morales, M, P. Mejía, R. Gutiérrez, M. Díaz and R. Vergara (2012). “Interacciones económico-financieras Brasil-México: ¿Cuál es su grado de integración? Perfiles latinoamericanos.
– Nunn, N., y D. Trefler (2013). “Incomplete contracts and the boundaries of the multinational firm” Journal of Economic Behavior & Organization, 94, 330-344.
– Rosas, M. (2008). “México y Brasil: ¿Buenos enemigos o amigos mortales?” Mosaico.
– Villarreal, M. A. (2017). Mexico’s Free Trade Agreements.

[1]Actualmente, México ha firmado 11 acuerdos de libre comercio con 46 países, entre los que se incluyen el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como, entre otros, acuerdos de libre comercio con Chile, Colombia, Costa Rica, PerA? y la UniA?n Europea. (Villarreal, 2017).