Las consecuencias inesperadas de la paz: el caso del asesinato de lA�deres sociales en Colombia

PorA�Juan F. Vargas (@juanf_vargas)

La firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y la antigua guerrilla de las FARC a finales de 2016 es, posiblemente, el hecho polA�tico mA?s importante en la historia reciente de un paA�s que sufriA? mA?s de cinco dA�cadas de conflicto armado interno.

Sin embargo, en los A?ltimos aA�os el paA�s tambiA�n ha sido testigo de un incremento sin precedentes en el asesinato de lA�deres sociales, opacando asA� la euforia generada por el final del conflicto armado con las FARC, y la transiciA?n de esta organizaciA?n al debate polA�tico.

Entre enero de 2009 y junio de 2017 mA?s de 500 lA�deres sociales han sido asesinados en Colombia, y estA? prA?ctica macabra parece haber experimentado una aceleraciA?n desde principios de 2015, justo despuA�s de que, en el marco de las negociaciones de paz, las FARC anunciA? un cese al fuego permanente el 20 de diciembre de 2014 (ver GrA?fico 1).

GrA?fico 1. EvoluciA?n del asesinato de lA�deres sociales y de las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC

Fuente: ONG Somos Defensores

Las causas del asesinato de lA�deres sociales han sido ampliamente debatidas por analistas y periodistas locales, asA� como por numerosas ONGs de Derechos Humanos. Hasta hace poco, la posiciA?n oficial del gobierno fue la de refutar que hubiese algA?n tipo de sistematicidad en los asesinatos de lA�deres al punto que, en diciembre de 2017 el ministro de defensa declarA? que las bajas se trataban de conflictos por linderos y a�?lA�os de faldasa�?.[1]

Las hipA?tesis mA?s frecuentes en los medios colombianos sugieren que el asesinato de lA�deres tiene que ver, entre otras causas, con la implementaciA?n del Programa Nacional Integral de SustituciA?n de Cultivos IlA�citos (PNIS), con la presencia de extracciA?n minera (sobretodo ilegal), con las solicitudes de restituciA?n de tierras por parte de hogares que fueron despojados de forma ilegal durante el conflicto, y con la expectativa generada por la CircunscripciA?n Especial para la Paz (CEP).[2]

En un trabajo de investigaciA?n reciente, desarrollado en conjunto con Mounu Prem, y AndrA�s Rivera de la Universidad del Rosario, y con DarA�o Romero de la Universidad de Columbia, estudiamos este tema, fundamental para la consolidaciA?n de la paz en Colombia. Para ello utilizamos la base de datos sobre asesinatos de lA�deres sociales que consolida, con base en distintas fuentes, la ONG de Derechos Humanos Somos Defensores.

Las hipA?tesis planteadas arriba tienen poco respaldo empA�rico. Aunque esto no descarta que la ocurrencia de algunos asesinatos, en zonas especA�ficas y durante periodos de tiempo determinados, no responda a esos incentivos, no parece haber evidencia empA�rica tadalis shipping sistemA?tica en favor de esas teorA�as.

En cambio, nuestro trabajo muestra que existe una relaciA?n fuerte y muy robusta entre el vacA�o del poder que en ciertos territorios implicA? el cese al fuego permanente de las FARC, el interA�s de otros grupos armados ilegales (como el ELN y bandas criminales) en el control de estos territorios estratA�gicos, y el asesinato de lA�deres sociales. En particular, con base en un modelo de triples diferencias, nuestro trabajo muestra que el asesinato de lA�deres es diferencialmente mayor a partir del cese al fuego, en zonas tradicionalmente controladas por las FARC, y donde otros grupos manifiestan interA�s mediante actividad violenta.

El grA?fico 2 resume de forma elocuente tanto la metodologA�a como los resultados principales del trabajo mencionado. A partir del cese al fuego permanente (lA�nea vertical) el nA?mero de lA�deres asesinados permanece constante en municipios tradicionalmente controlados por las FARC y donde no hay ninguna iniciativa violenta de otros grupos armados en los aA�os anteriores (desde el comienzo de las negociaciones de paz a finales de 2012), pero aumenta de forma acelerada en los municipios tradicionalmente controlados por las FARC y donde al menos otro grupo armado incursionA? de forma violenta en aA�os recientes.

GrA?fico 2. Asesinato de lA�deres sociales de acuerdo con el balance de poderes

Fuente: CA?lculos propios a partir de datos de Somos Defensores y la base de datos de conflicto armado de la Universidad del Rosario.

Estos resultados son consistentes con la idea de que el control territorial se ve facilitado por la dificultad de la poblaciA?n civil de movilizarse de forma colectiva. Por la incapacidad de las FARC de oponerse de forma violenta, el cese al fuego permanente facilitA? la llegada de otros actores armados ilegales a territorios tradicionalmente dominados por este grupo. Al asesinar lA�deres sociales locales, los grupos armados reducen la capacidad de acciA?n colectiva de las comunidades, y aumentan su capacidad de ejercer control localmente.

Consistente con esta interpretaciA?n, el trabajo muestra que los patrones observados sobre el asesinato de lA�deres sociales no responden a la evoluciA?n de la tasa de homicidios general y se exacerba en lugares en los que los retornos al control territorial son mA?s altos (por ejemplo, donde hay mA?s reclamos de restituciA?n de tierras y menor capacidad estatal). Aunque el trabajo no pretende explicar la totalidad del asesinato de lA�deres sociales, los resultados llaman la atenciA?n sobre la incapacidad del gobierno de ejercer el monopolio de la fuerza y la presencia institucional en lugares tradicionalmente dominados por grupos armados (un problema grueso, que mencionA� anteriormente en este mismo blog).

 

 

[1] Ver: https://www.elespectador.com/noticias/politica/asesinatos-de-lideres-son-por-lios-de-faldas-ministro-de-defensa-articulo-728893.

[2] La CEP fue establecida en el acuerdo de paz para fortalecer la representaciA?n en el Congreso de comunidades afectadas por el conflicto armado. Sin embargo, esta iniciativa fue rechazada por el Congreso colombiano hace pocos meses.