El impacto económico de ir al mundial de fútbol

“El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes.”

Jorge Valdano

La alegría es general, ¡Vamos al mundial! Esta alegría tiene impactos económicos. Varios se animarán por renovar el televisor, o el juego de muebles. Los peruanos se van a reunir más, alrededor del fútbol, con esto habrá más gasto en transporte y comunicaciones. Seguramente los hogares comprarán algo de vajilla, aumentará el consumo de alimentos y bebidas. No es sólo coincidencia que alrededor del globo los auspiciadores oficiales de fútbol sean las marcas de cerveza. La producción y comercialización de mercadería con la blanquirroja ya se disparó. Solo en este mes se proyecta una venta de 3 millones de camisetas. Es así como, según mencionan los comerciantes de Gamarra, un año que se proyectaba a terminar en pérdidas (por fenómenos como el Niño Costero) terminará con ganancias solo por la compra masiva de camisetas. En general, la economía se va a mover.

¿Cuánto se moverá la economía como resultado de esta clasificación? Aquí el dato: puede ser hasta más de medio punto del PBI por unos cuatro trimestres. Esto es lo que encontramos con un ejercicio estadístico basado en lo que sucedió en el mundial pasado, Brasil 2014. Aquí los resultados: https://twitter.com/hugonopo/status/917810392558133248

El ejercicio está inspirado en la metodología de controles sintéticos (Abadie y otros). Para esto contrastamos el crecimiento de países que clasificaron al mundial con el de otros países que estuvieron cerca de hacerlo, pero no lo consiguieron. Tenemos países de todos los continentes excepto África porque ahí no hay estadísticas muy confiables para los países de interés durante este periodo.

Luego, el ejercicio consiste en construir una senda de crecimiento promedio para cada uno de los dos conjuntos de países: los clasificados y los no clasificados comparables. La clave del ejercicio está en la elección de los ponderadores para cada país. Estos se eligen de forma tal que la senda de crecimiento promedio de los clasificados coincida con la de los no clasificados comparables en varios periodos previos a la clasificación al mundial.

Los resultados son bien alentadores. Dos trimestres antes de iniciar el mundial la economía de los países clasificados comenzó a crecer por encima de la de los no clasificados comparables, con una diferencia mayor al medio punto porcentual. Esto se mantuvo durante cuatro trimestres, es decir mientras duró el mundial y dos trimestres más. Después de eso el crecimiento de las economías de ambos grupos en comparación pasó a ser similar.

Al boom de consumo que reseñamos en el primer párrafo de esta entrada se suma un canal interesante: el comercio internacional. Según Veysel Avsar y Umut Unal el comercio de un país participante con el país sede aumenta 18% en promedio como resultado de la participación en un mundial. Ellos son dos economistas turcos que, entusiasmados por la primera participación de su país en una copa del mundo, hicieron tal análisis. Para esto hicieron seguimiento al comercio bilateral de cerca de doscientos países en un periodo que cubre catorce copas del mundo. El resultado es sólido. Que nuestros exportadores se pongan las pilas. ¿Qué oportunidades de negocio se podrían abrir con Rusia en los próximos años?

Volvamos al ejercicio de controles sintéticos del mundial pasado para explorar una pregunta adicional: ¿Qué países se beneficiaron más del crecimiento mundialista? Para esto mostraremos la evolución del crecimiento de los países clasificados, respetando los ponderadores obtenidos previamente, pero con algunas desagregaciones interesantes.

Una primera desagregación es según el nivel de desarrollo de los países. Encontramos que el boom de crecimiento fue mayor en los países en desarrollo. En ellos el boom se dio más temprano y de mayor magnitud, pero este se desvaneció más rápido. Recordemos que África no está en el análisis, así que esto se explica fundamentalmente por Latinoamérica, ahí donde el fútbol es el “deporte rey”.

Basta observar las eliminatorias para Rusia 2018 para darnos cuenta: Panamá y Perú declararon feriado nacional el día posterior a la clasificación. Esto no pasa en ningún país europeo, asiático o de Oceanía. El día del partido de ida del repechaje Perú-Nueva Zelanda, las calles de Wellington estaban llenas de peruanos porque los neozelandeses estaban alentando a los All-Blacks (su selección de rugby). Tiene sentido, entonces, que el boom del consumo sea más pronunciado en países donde la relevancia relativa del fútbol sea mayor. Del mismo modo, lamentablemente, tiene sentido también que el boom se desvanezca tan rápidamente.

Otro criterio de desagregación interesante es ¿cuánta costumbre mundialista existe en los países? Para esto hemos partido el grupo de clasificados en tres: los que han ido menos de cinco veces a un mundial, los que fueron entre 5 y 10 veces y los que fueron más de 10 veces. Quienes más se beneficiaron de clasificar al mundial fueron los países de mediana y poca experiencia. El canal del consumo para crecimiento es más fuerte cuando existe novedad. Para un país como Alemania, por ejemplo, no hay novedad por clasificar. Lo raro sería no clasificar, como pasó con los italianos este año. En cambio, para Perú o Panamá, la clasificación es un shock positivo difícil de predecir.

En el ejemplo de consumo más sencillo, los alemanes ya tienen los televisores y equipos de sonido necesarios para ver a su selección. Los peruanos, en cambio, comprarán uno para ver a Perú en Rusia 2018, esto es algo que no habrían hecho si ya hubieran comprado uno para verlo en Brasil 2014. Algo similar pasa con las camisetas.

Según ambos criterios, y si lo que ocurrió en Brasil 2014 es un predictor razonable de lo que puede ocurrir en Rusia 2018, las noticias para lo que pueda pasar en Perú son alentadoras. Un tercer criterio señala el mismo patrón. Aquí hemos desagregado el crecimiento de los países según continente y vemos que los países americanos se benefician más y por más tiempo que los europeos y asiáticos. Estados Unidos es el país que en gran medida explica ese mayor crecimiento que se sostiene, a diferencia de los países en desarrollo de la región, donde el crecimiento se desvanece.

Sin embargo, el resultado de esta tercera desagregación debe tomarse también con un grano de sal. El resultado dice que los países americanos se beneficiaron por clasificar a un mundial en una sede americana. Ahora hay un cambio importante: la sede del mundial es lejana. Si el canal del comercio es importante y la distancia es un limitante para ello, puede que el impacto en crecimiento para un país como el nuestro sea menor.

 

Lo importante, más allá del crecimiento y estas estimaciones estadísticas, es que se vienen unos meses de gran potencial para el país. La clasificación nos ha mostrado a un país que puede estar unido. Tenemos una buena oportunidad para construir una sociedad mejor cohesionada, con intereses comunes, resaltando lo que nos une por encima de lo que nos separa. Ojalá sepamos aprovecharla.

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