Evolución reciente de las principales tasas del mercado de trabajo argentino

 

Las estadísticas del mercado de trabajo son fundamentales como indicadores sociales para analizar su evolución y desarrollo. Caracterizar las tendencias de la participación en la fuerza de trabajo, el empleo y el desempleo permite describir el funcionamiento del mercado laboral. En esta entrada voy a analizar la evolución en el tiempo de las tasas de actividad, empleo y desempleo en el mercado de trabajo argentino.

El primer paso consiste en definir cada una de las tres tasas que se analizarán. La definición tiene que considerar dos aspectos fundamentales, la comparabilidad con mediciones similares en otros países y a través del tiempo. En esta nota se toman las definiciones utilizadas por la OECD. En este sentido, la OCDE define la tasa de actividad o participación en la fuerza de trabajo como el cociente entre la fuerza de trabajo (empleados y desempleados) y la población en edad de trabajar (todos aquellos que tienen entre 15 y 64 años). La tasa de actividad es una medida del grado en el que la población en edad de trabajar está económicamente activa y de esta forma proporciona una indicación del tamaño relativo de la oferta de mano de obra disponible para la producción de bienes y servicios. La tasa de empleo se define como el porcentaje de la población en edad de trabajar que está empleada, mientras que la tasa de desempleo mide la proporción de personas económicamente activas (personas en la fuerza de trabajo) que está desempleada.  Tanto la tasa de participación en la fuerza de trabajo como la tasa de empleo se definen sobre el grupo de personas entre 15 y 64 años como forma de mantener la comparabilidad a lo largo del tiempo y evitar los potenciales cambios en las proporciones de los diferentes grupos etarios de la población en el tiempo.

La Tasa de Actividad

Utilizando la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) continua del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se construyó la serie de tasa de participación en el mercado de trabajo desde el primer trimestre de 2003 hasta el cuarto trimestre de 2016[1]. La Figura 1 muestra la evolución de la tasa de actividad. Como se observa en la figura, la tasa de actividad se ha mantenido relativamente estable entre 2003 y 2016, con un pico de casi 70% en el tercer trimestre de 2003 y un piso de 66% en el primer semestre de 2015. Dentro de esta estabilidad se observa una tendencia a la baja desde el tercer trimestre de 2012 hasta el segundo trimestre de 2015. A partir del segundo trimestre de 2016, cuando el INDEC retomó el operativo de la encuesta de hogares, la tasa de participación en la fuerza de trabajo ha venido aumentando. En el cuarto trimestre de 2016 la tasa de actividad es similar a la del segundo trimestre de 2013.

Figura 1. Evolución de la Tasa de Actividad

Fuente: Elaboración propia

Esto significa que durante 2016 ha aumentado la oferta de mano de obra disponible para la producción de bienes y servicios en términos de la población en edad de trabajar.

La Tasa de Empleo

La Figura 2 muestra la evolución de la tasa de empleo[2] entre 2003 y 2016. Como se observa, luego de un crecimiento de 15% entre el primer trimestre de 2003 y el segundo trimestre de 2007 (de 54.5% hasta 62.7%), la tasa de empleo se ha estancado alrededor del 62%. Dado que la población en edad de trabajar crece en promedio solo 0.36% por trimestre, el estancamiento de la tasa de empleo muestra una economía que no genera suficiente empleo desde 2007. Durante 2016, dentro de este contexto de estancamiento, la tasa de empleo ha comenzado a crecer levemente.

Figura 2. Evolución de la Tasa de Empleo

Fuente: Elaboración propia

 

La Tasa de Desempleo

La Figura 3 muestra la evolución de la tasa de desempleo desde 2003. Después de la crisis de 2001, la tasa de desempleo se ubicaba en más de 20% a comienzos de 2003 y su tendencia a la baja se mantuvo hasta 2008. Luego de 2008 el desempleo se ha mantenido estable en un promedio de 7.7% hasta el final de la muestra. Tal como argumentan Galiani y Ajzenman en una entrada anterior, es difícil bajar la tasa de desempleo en Argentina por debajo de 7% sin incrementar la competitividad de la economía y mejorar el nivel de capacitación de la fuerza de trabajo. Durante 2016 la tasa de desempleo ha estado disminuyendo y acercándose al 7% que, dada la estructura de la economía, sería la tasa de desempleo de largo plazo descripta en la entrada de Galiani y Ajzenman.

Figura 3. Evolución de la Tasa de Desempleo

Fuente: Elaboración propia

 

Consideraciones Finales

En esta entrada se muestran los datos de tres de las principales tasas que describen el funcionamiento del mercado de trabajo en Argentina. En líneas generales, la tasa de actividad se ha mantenido más o menos estable en el tiempo mientras que la tasa de empleo ha crecido y la tasa de desempleo ha caído al comienzo de la muestra, entre 2003 y 2007/08 y a partir de ese momento han permanecido estables. En el último año, dentro del contexto de estabilidad de las tres tasas, la participación de la fuerza de trabajo y la tasa de empleo muestran signos de insipiente crecimiento mientras que la tasa de desempleo ha empezado a caer. Ninguna de estas características está asociada a un supuesto “desaliento de los trabajadores” que “buscan refugio en la inactividad”.

[1] Los datos entre el segundo trimestre de 2007 y fines del 2015 deben ser tomados con reservas debido a los problemas encontrados con las EPH de ese período. Ver INDEC.

[2] La tasa de empleo y la de desempleo que se muestra más abajo tienen estacionalidad. La estacionalidad de ambas tasas es pequeña y no altera las consideraciones generales de esta entrada por lo que se prefirió mostrar las tasas tal cual se calculan desde los datos de la EPH.

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