¿Devaluar o no devaluar? Lecciones cambiarias de Néstor Kirchner

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“Para los tiempos que vienen hay que garantizar un dólar competitivo” (Néstor Kirchner, junio de 2007)

¿Devaluar o no devaluar? That is the question… ¿Que diría hoy Néstor Kirchner? En junio de 2007, cuando el Presidente Kirchner mostraba su preocupación por preservar la competitividad de la economía en el futuro, un dólar valía 3 pesos de entonces, y no existía el cepo. En pesos de hoy serian 17, mientras el dólar oficial es 9,70, y emparchar los desequilibrios requiere el cepo.

Kirchner, que había apoyado la convertibilidad en los años 90, manifestaba a partir de la crisis del 2001 su preocupación por la competitividad de la economía y sus efectos sobre la sustentabilidad financiera del país. Su objetivo de robustez financiera doméstica e internacional (en la jerga de la tribu de los economistas, los superávits gemelos, fiscal y de las cuentas externas), constituía una base estructural de su enfoque político. Cuidar la caja para gobernar, en la jerga del día a día de la política.

Este artículo no presenta un análisis o balance detallado de todos los aspectos de la política económica del Presidente Kirchner, pero solo una nota sobre un tema que se ha tornado en el aparente eje del relato y la supuesta controversia de modelos que enfrentaría la Argentina en la actualidad. ¿Qué hacer con el dólar? Esta pregunta parece hoy sintetizar la batalla retorica entre visiones de la sociedad, que exige del votante un compromiso emocional con los aspectos básicos de la teoría monetaria internacional. En esta activa polémica, el tipo de cambio no es un instrumento de política económica, sino que es transformado en la diferencia entre el bien y el mal. Algunos se han apropiado el hábito de arrogarse el monopolio del bien.

En junio del 2007 el Presidente Kirchner, manifestaba su preocupación con la política cambiaria necesaria para preservar la competitividad de la economía en los años por venir. Eran los tiempos del inicio de la operación de demolición del INDEC y las estadísticas oficiales. Hoy han desaparecido los superávits gemelos que ansiaba mantener Kirchner para cimentar la sustentabilidad económica y su fortaleza política. El déficit fiscal es de un exorbitante 7% del PBI, la economía argentina sufre de un proceso de estancamiento hace 4 años, la inflación terminara este año 2015 en torno de 27-30% (ni siquiera podemos contar con estadísticas publicas confiables) y los especialistas se disputan, a través de las más variadas alquimias contables, sobre la evaluación exacta del puñado de dólares que aun quedarían como reservas internacionales del Banco Central.

A su vez, los precios de las materias primas caen fuertemente en el mundo, las tasas de interés internacionales en alza, y los países emergentes y latinoamericanos devalúan fuertemente sus monedas. El viento de cola se ha esfumado y el combustible para el populismo económico se evapora. Un enjambre de dificultades por resolver.

El gráfico que presentamos abajo muestra el tipo de cambio real (un indicador de la competitividad de la economía). La serie expuesta muestra el tipo de cambio real en pesos comparables con el precio del dólar oficial de los últimos días de octubre de 9,55 pesos, utilizado para liquidar exportaciones e importaciones (sin considerar impuestos, retenciones y subsidios). Nos impacta verificar que el precio del dólar hoy es equivalente al valor de los últimos años de la convertibilidad con los problemas de competitividad que todos conocemos. Cuando el Presidente Kirchner expresa su preocupación por preservar la competitividad de la economía en junio de 2007, el valor del dólar en pesos era muy superior que en la actualidad. En precios de hoy era de 17 pesos (si utilizamos el tipo de cambio multilateral, con todos nuestros socios comerciales, sería de 20 pesos).

El gráfico a su vez, nos permite ver claramente el efecto de la inflación sobre la competitividad. Con un tipo de cambio atrasado, en la actualidad se debe gastar casi el doble en dólares que en junio, de 2007 para comprar la misma canasta de bienes.

winog

Fuente: Elaboración propia en base a Tipo de Cambio Real: TCR = EP*/P, donde E es el Tipo de cambio nominal peso-dólar (BCRA); P* es el Índice de Precios al Consumidor de EEUU (IPC-FRED); y P es el Índice de Precios Provincias (IPP, promedio de IPC nueve provincias).

¿Qué diría Kirchner que hay que hacer con el dólar? ¿Qué respondería Néstor Kirchner si confrontara hoy en un debate y su contradictor afirmara que no se debe tocar el precio del dólar? Esta ironía cambiaria nos lleva a preguntarnos ¿Hasta Néstor Kirchner quedaría perplejo al ver kirchneristas que defienden el tipo de cambio de la convertibilidad menemista, y lo han transformado en ancla conceptual del modelo? Vueltas de la historia y la retórica. Pero la única verdad es la realidad, decía un conocido apotegma que popularizo el General Perón, y cualquier Presidente electo en noviembre pasado no hubiera podido evitar la devaluación requerida para reencauzar un sendero de sustentabilidad macroeconómica de la Nación.

Si la devaluación es inevitable, no es una acción suficiente para la estabilidad económica y retomar el crecimiento. Los próximos meses serán extremadamente complejos, y requieren un programa fiscal, y monetario consistentes, además de una negociación paritaria conducente a coordinar las expectativas de un nuevo régimen con baja inflación. Una carambola a varias bandas…

 

*Carlos Winograd, Paris School of Economics y Ex-Secretario de Comercio de Argentina

 

One Comment

  1. Coincido con la nota. Veo a Kirchner como un negociador pragmático cuyo éxito en los primeros años de su ciclo se fundó en no mostrar debilidades económicas, en el sector interno, ni menos en el sector externo. Para “vivir con lo nuestro” no hay que gastar más de lo que se tiene, menos si se trata de dólares, que no se pueden imprimir en casa.

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