Hacia dA?nde van el mundo y Chile

is there a generic for casodex Esta es una buena ocasiA?n para darle otra mirada a las perspectivas de crecimiento de la economA�a mundial y de Chile. Las A?ltimas dos semanas hemos tenido actualizaciones de las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la economA�a mundial y AmA�rica Latina y en dA�as mA?s recientes del Banco Mundial para los precios de productos primarios. Para Chile, tenemos tanto la actualizaciA?n del FMI como los primeros lineamientos de las polA�ticas internas del nuevo equipo econA?mico y polA�tico del gobierno de la Presidenta Bachelet.

Las recientes actualizaciones del FMI corresponden tanto a su informe Perspectivas de la EconomA�a Mundial (WEO) como a su informe Perspectivas de AmA�rica Latina y el Caribe (REO), que se habA�an publicado en abril pasado. En cuanto a la revisiA?n del WEO, el FMI redujo su proyecciA?n de crecimiento mundial para 2015 de 3,5% a 3,3%, y para 2016 mantuvo su proyecciA?n en 3,8%. Al separar entre economA�as avanzadas y economA�as emergentes y en desarrollo, la proyecciA?n de crecimiento de los paA�ses avanzados se redujo en tres dA�cimas para este aA�o, explicado principalmente por la reducciA?n de seis dA�cimas en la proyecciA?n de EE.UU., por el mal primer trimestre que tuvo. Para los paA�ses emergentes y en desarrollo, la proyecciA?n de crecimiento de este aA�o se redujo en solo una dA�cima, compensA?ndose la fuerte correcciA?n a la baja en el crecimiento de AmA�rica Latina y el Caribe (de 0,9% a 0,5%) con una contracciA?n mA?s moderada de Rusia. En cuanto a las proyecciones para el 2016, aunque no hubo cambio a nivel agregado, destacan una correcciA?n a la baja en el crecimiento de AmA�rica Latina y el Caribe.

La actualizaciA?n del WEO destaca que los factores que apoyan una aceleraciA?n de la actividad econA?mica en las economA�as avanzadas siguen presentes: condiciones financieras favorables, una polA�tica fiscal mA?s neutral en la zona euro, menores precios de los combustibles, y condiciones laborales y expectativas que siguen mejorando. En contraste, en los paA�ses emergentes la continuidad de la desaceleraciA?n estA? asociada a precios de productos primarios mA?s bajos y condiciones financieras menos favorables, cuellos de botellas estructurales, el rebalanceo del crecimiento de China, y la preocupaciA?n por los riesgos geopolA�ticos.

La actualizaciA?n del informe Perspectivas de la AmA�rica Latina y el Caribe (REO) revisa con mA?s detalle las proyecciones para los principales paA�ses de la regiA?n, destacando el ajuste a la baja en la proyecciA?n de Brasil, tanto para este aA�o como para el prA?ximo. Para los paA�ses en AmA�rica del Sur, el informe redujo de modo generalizado las proyecciones de crecimiento para este aA�o y el prA?ximo, debido a un declive mA?s pronunciado que el inicialmente proyectado en los precios de productos primarios, al cual se le agregan factores internos que deprimen las expectativas de empresarios y consumidores con efectos negativos en el consumo y la inversiA?n privada. Hacia el futuro, el REO proyecta que la inversiA?n se mantendrA? dA�bil, afectada tanto por el alto endeudamiento de las empresas como por los bajos precios de productos primarios, en un entorno en que las condiciones financieras internacionales se tornarA?n menos favorables a medida que la FED avance en la normalizaciA?n de su polA�tica monetaria y en que el dA?lar se fortalece internacionalmente. De hecho, en su presentaciA?n al Congreso de la semana pasada, la presidenta de la FED dio seA�ales claras de que el escenario mA?s probable para la polA�tica monetaria estadounidense es un alza de tasas en los prA?ximos meses.

En cuanto a las revisiones para este aA�o y el prA?ximo, el REO reduce las proyecciones para todos los paA�ses de AmA�rica del Sur destacando una mayor contracciA?n en Brasil este aA�o (estimando ahora una caA�da del PIB del 1,5% este aA�o) y la reducciA?n del crecimiento estimado de Chile a un 2,5% este aA�o y a un 3,3% el prA?ximo. Para AmA�rica Latina estima ahora un crecimiento del 0,5% este aA�o y del 1,7% el prA?ximo. Vale la pena seA�alar que estas proyecciones de crecimiento para los aA�os 2015 y 2016, tanto para la EconomA�a Mundial como para AmA�rica Latina, son algo mA?s optimistas que las del Consensus Forecasts del mes de julio, el que estima una contracciA?n del PIB de Brasil de un 1,6% este aA�o y crecimiento en Chile de 2,4% este aA�o y 3% el prA?ximo.

En cuanto a precios del cobre, el informe mA?s reciente del Banco Mundial estima que el precio medio caerA�a un 15% este aA�o, alcanzando un valor promedio anual de US$ 2,65 por libra, como resultado de fuerzas contrapuestas: la desaceleraciA?n de China y el cambio en la composiciA?n de su crecimiento, la maduraciA?n de proyectos iniciados en los aA�os de boom en Chile y PerA?, la apreciaciA?n del dA?lar y los altos inventarios. Para los prA?ximos cinco aA�os estima que los precios, en tA�rminos reales, se mantendrA�an a un nivel parecido al valor promedio de este aA�o.

Como resultado, todo apunta a que el escenario externo de Chile se mantendrA? poco favorable en los prA?ximos aA�os, lo que aumenta la urgencia en focalizar las polA�ticas domA�sticas en el crecimiento, tanto de corto como de largo plazo. Esto es urgente porque la economA�a ha estado estancada los A?ltimos seis meses, con un nivel de actividad, ajustado por dA�as trabajados y estacionalidad, en mayo de este aA�o que estA? algo por debajo del alcanzado en diciembre pasado. Esto en un contexto en que las expectativas de los consumidores siguen cayendo, y ya alcanzan niveles de pesimismo no observados desde la Gran Crisis Financiera Internacional del 2008-2009, y las de los empresarios se mantienen en terreno pesimista. En esto, el nuevo equipo econA?mico y polA�tico tiene la importante tarea de reducir la incertidumbre, para asA� comenzar a revertir el pronunciado deterioro en las expectativas que estA?n afectando al consumo y a la inversiA?n privada. Esto A?ltimo pasa por avanzar en lo inmediato en: simplificar el sistema tributario, reduciendo el alcance o eliminando el sistema de renta atribuida; priorizar los compromisos de gasto para poder mantener la sustentabilidad de las cuentas fiscales; en el proyecto de reforma laboral, incluir elementos que faciliten la adaptabilidad laboral, permitan el reemplazo con trabajadores internos en el caso de huelga y reduzcan el sesgo anti-PYMES; focalizar la reforma educacional en la educaciA?n pA?blica temprana, bA?sica y media y ajustarla a la disponibilidad de financiamiento sustentable; agilizar las concesiones de infraestructura; aumentar el dinamismo de la agenda energA�tica; y clarificar el proceso de cambio de la ConstituciA?n.

Los ajustes anteriores necesitan complementarse con reformas para retomar un crecimiento alto y sostenible en un escenario de precios de productos primarios menos favorables. Para efectivamente alcanzar un crecimiento alto y sustentable, la teorA�a y la evidencia empA�rica internacional nos muestran un claro camino para avanzar: se requieren aumentos de productividad. A su vez, A�stos van de la mano de reformas que faciliten la adaptabilidad laboral, que mejoren significativamente la calidad de la educaciA?n pA?blica -temprana, bA?sica, media y tA�cnico profesional-, que modernicen las regulaciones pro competencia y del mercado financiero y que avancen decididamente en implementar las recomendaciones de la ComisiA?n Engel para atacar los problemas de conflictos de intereses, trA?fico de influencias, corrupciA?n, a travA�s de mejoras a la Ley de Partidos PolA�ticos y al financiamiento de la polA�tica.

AsA�, focalizarse en crecimiento de largo plazo requiere de una serie de iniciativas, ademA?s de las necesarias para reactivar la situaciA?n actual de la muy alicaA�da economA�a nacional. Del A�xito en este cambio de rumbo dependerA? la capacidad del paA�s de dar un salto en el ingreso per cA?pita y retomar los avances en reducir la brecha de producto per cA?pita con los paA�ses avanzados que habA�amos logrado en los A?ltimos 30 aA�os.

Pero debemos partir con lo necesario para los prA?ximos dos aA�os, y en esto no hay dobles lecturas. Para reducir la desigualdad y aumentar la inclusiA?n es fundamental el crecimiento -el que tambiA�n aumenta los recursos fiscales- y una polA�tica pA?blica bien diseA�ada que contribuya significativamente a mejorar la calidad de la educaciA?n que recibe el 50% mA?s pobre de la poblaciA?n y donde exista una institucionalidad adecuada para que reformas muy necesarias para el paA�s pasen por un riguroso sistema de evaluaciA?n y discusiA?n en la sociedad. En este A?ltimo punto, el gobierno ha dado un pequeA�o paso inicial con la creaciA?n de una ComisiA?n de Productividad, liderada por el economista Joseph Ramos, y que mA?s adelante debiera fortalecerse con un proyecto de ley que cree una comisiA?n permanente, con tA�rminos de referencia, institucionalidad y financiamiento adecuado, al estilo de la ComisiA?n de Productividad de Australia y que tambiA�n adoptA? en aA�os recientes Nueva Zelandia, las cuales he descrito en columnas anteriores.

El nuevo equipo econA?mico y polA�tico tiene la importante tarea de reducir la incertidumbre, para asA� comenzar a revertir el pronunciado deterioro en las expectativas que estA?n afectando al consumo y a la inversiA?n privada”.