Más Agua da el Mármol: Un Drama Griego

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grecia-default-compressorMientras lees este post, se está definiendo el futuro de la relación entre Grecia y el resto de Europa occidental. Y mi sensación de deja-vu con la situación vivida los meses finales del 2001 en Argentina me hace correr sudor frio por la espalda.

Grecia es hoy víctima de sí misma y de una situación internacional muy adversa. Como lo fue la Argentina.  A nosotros, nos costó una recesión tan brutal, que represento una caída en el ingreso de casi dos tercios de la caída en Estados Unidos durante la Gran Depresión de los 30, un evento tan brutal que todavía inspira muchos trabajos académicos. En la siguiente figura pueden ver la evolución del ingreso, en base 100 al inicio del periodo (1998 para Argentina, 1929 para EEUU).

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El año 2002 fue testigo de un default, de una mega devaluación y una mayúscula crisis bancaria que confisco a los depositantes argentinos de clase media el equivalente a un 20% del ingreso nacional aproximadamente. La tasa de desempleo supero cómodamente el 20% y las tasas de pobreza casi se duplicaron, superando en 40%.

Una interpretación es que ese fue el precio a pagar por eliminar una deuda gigantesca. O sea que la viveza criolla, que descubrió el truco de no pagar la deuda, dejo al gobierno muy aliviado, sin obligaciones futuras. En síntesis, la picaresca tiene su costo: podes irte sin pagar, pero el costo es tener una crisis, que debería enseñarte que esas cosas no se hacen. Esta visión, defendida por muchos en el FMI, como Anne Krueger, parece estar siendo aplicada nuevamente en la crisis griega.

Un paréntesis: el grafico siguiente muestra la deuda pública como porcentaje del producto en Argentina. La curva azul punteada es el valor usando el dólar corriente, la curva roja es usando el valor del dólar en el 2000. Como puede verse, el default no redujo la deuda. La razón es que las crisis son situaciones tan complejas y difíciles, que el estado termina emitiendo nuevos bonos, que compensan cualquier reducción obtenida por el default.

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Pensando en este post, Andy Neumeyer me mando un articulo del Financial Times que les comparto, llamadoDivorce Greece in haste, repent at leisure”

De ese artículo les muestro un gráfico que muestra la evolución del gasto total de cada país (real domestic demand en inglés) del sur de Europa.

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El ajuste hecho por Grecia es brutal. La caída en el gasto total es mayor que la caída en Estados Unidos durante la Gran Depresión. Eso quiere decir que por cada euro que el griego promedio gastaba en el 2008, hoy gasta 68 centavos. El superávit fiscal, ajustado por el ciclo, mejoro 20% del producto y la cuenta corriente (de nuevo, ajustada por el ciclo) el 16%. La tasa de desempleo llego al 28% como durante la Gran Depresión. Como menciona el articulo del FT

“Such a brutal adjustment would have shredded the politics of any country.”

En el 2001, la Argentina era un país con la única inserción internacional que da el comercio, la membresía a instituciones internacionales de poca relevancia y la pertenencia a un matrimonio polígamo y mal avenido con Brasil, Paraguay y Uruguay. No había a dónde acudir.

Grecia, en cambio, es una economía pequeña y relativamente pobre del bloque de países más importante del mundo. Ha cometido muchos errores. Pero también ha realizado un ajuste brutal, en el límite de lo políticamente posible. Más Agua da el mármol.

La unión Europea fue una iniciativa política, en una región que se reformulaba tras la salvaje guerra mundial. La integración adicional con el Euro, la moneda única, fue una confirmación de esa voluntad política de transformarse en el polo cultural que defiende las libertades individuales, los derechos civiles y los gobiernos relativamente representativos.

Mantener la unión implicara transferencias, no cabe duda.  Pero este  no es el momento de recurrir a contadores y economistas. Es el momento de reconocer los errores cometidos por Grecia, de reconocer el gigantesco esfuerzo realizado por sus ciudadanos y defender el proyecto político.

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