A?Por quA� reformar la institucionalidad cafetera?

cost of keflex at publix A�Eduardo Lora, Marcela MelA�ndez y Mariano Tommasi

La FederaciA?n Nacional de Cafeteros ha salido a defenderse. Hoy varios de los diarios principales del paA�s han salido a darle palo a Juan JosA� EchavarrA�a y al trabajo realizado en el marco de la MisiA?n para la Competitividad del CafA�.

Lo primero que hay que decir es que los documentos de la MisiA?n no han circulado. Por lo pronto, se ha filtrado, segA?n entendemos, un documento preliminar que ha preparado la ComisiA?n de Expertos convocada con el objetivo de filtrar las recomendaciones que se pasarA�an al gobierno.

Nosotros estuvimos a cargo del documento que aborda el tema mA?s candente: el anA?lisis de la institucionalidad de la industria del cafA� en Colombia. Queremos entregar aquA�, directamente, algunas de las piezas de nuestro diagnA?stico y la esencia de nuestras recomendaciones, para facilitar el debate y no tener que reaccionar al telA�fono roto al que con frecuencia contribuyen los medios. El documento completo quedarA? disponible al pA?blico maA�ana 22 de octubre, despuA�s del foro que se llevarA? a cabo en la Universidad del Rosario para presentar los resultados de la MisiA?n.

El punto de partida de nuestro trabajo es la pregunta necesaria: A?hay quA� reformar la institucionalidad cafetera? Hay al menos tres razones por las que pensamos que si.

Primero, Colombia fue un jugador exitoso en el mercado cafetero internacional por mucho tiempo, pero en el nuevo mundo que surge con el rompimiento del Pacto Cafetero a��un mundo de competencia, variedades mA?ltiples, mA?ltiples tA�cnicas de producciA?n, mercados de nicho, etcA�teraa�� ha perdido liderazgo: no ha participado en el crecimiento del mercado mundial de cafA� robusta, sA?lo recientemente ha penetrado el nicho de cafA�s especiales en el que se ha volcado el mercado internacional de alto valor, y hasta 2012 perdiA? continuamente participaciA?n en la producciA?n de cafA�s arA?bigos. La industria no se adaptA? con agilidad a las nuevas condiciones del mercado y esa dificultad de adaptaciA?n estA? explicada en gran parte por la rigidez de polA�ticas e instituciones que tampoco se han adaptado a la nueva realidad con la velocidad necesaria.

Segundo, la actividad de la industria no se desarrolla en un terreno plano de competencia: hay un agente que es a la vez competidor, diseA�ador de polA�ticas y regulador del mercado, que no enfrenta el mismo nivel de riesgo en sus decisiones de negocio que sus competidores, porque estA? amparado por recursos pA?blicos (de nuestros impuestos), y que no enfrenta las mismas obligaciones tributarias que sus competidores.

Tercero, en el sector cafetero la polA�tica de desarrollo productivo y la polA�tica social en la prA?ctica se han confundido, cuando en realidad son polA�ticas con objetivos distintos.

La reorganizaciA?n institucional que proponemos en nuestro documento, tiene fundamentalmente tres objetivos: (1) abrir espacio para la iniciativa privada empresarial en la producciA?n y la comercializaciA?n del cafA� en igualdad de condiciones con las entidades o empresas del gremio; (2) evitar el conflicto de objetivos que tiene en la actualidad la FederaciA?n Nacional de Cafeteros (FNC), por ser regulador, implementador de polA�ticas oficiales, gremio de productores y exportador; y (3) eliminar la co-gestiA?n pA?blico-privada del Fondo Nacional del CafA� que trae consigo una multitud de malos incentivos tanto para el lado privado como para el lado pA?blico. Se trata de tres objetivos directamente relacionados con el objetivo central que convocA? a la MisiA?n en primer lugar: impulsar la competitividad de la caficultura colombiana.

Hay una serie de reformas concretas muy bA?sicas que el paA�s debe acometer:

  • Las exportaciones de cafA� deberA?n ser desreguladas y los exportadores quedarA?n sujetos solamente a los requisitos generales que se exigen a todo exportador. Esto implica que los exportadores ya no tendrA?n que registrar sus transacciones ante la FNC, ni ser autorizados por la FNC para realizarlas. Y que podrA?n existir estA?ndares de calidad asociados exclusivamente con la marca a�?CafA� de Colombiaa�? o con otras marcas, pero estos estA?ndares no podrA?n constituirse en una barrera para la exportaciA?n: todo el cafA� colombiano que encuentre demanda en los mercados internacionales podrA? ser exportado.
  • Las actividades comerciales e industriales de la FNC quedarA?n sujetas al mismo rA�gimen tributario que las de cualquier actor privado. Esto incluye el negocio de exportaciA?n de cafA�, las actividades de AlmacafA� y BuencafA� y cualquier otra actividad de negocio que la FNC emprenda.
  • La FNC no serA? responsable del diseA�o de la polA�tica cafetera. InteractuarA?, como cualquier otro actor privado, con las autoridades gubernamentales competentes, para poner a consideraciA?n de las autoridades de gobierno sus peticiones y necesidades.
  • La FNC no serA? responsable del diseA�o ni de la ejecuciA?n de la polA�tica social que se dirija a los caficultores.

Nuestra propuesta es que los recursos de la parafiscalidad se destinen exclusivamente a la inversiA?n en investigaciA?n y desarrollo para la caficultura y a financiar servicios de asistencia tA�cnica para los caficultores, dos actividades que deben potenciarse para que Colombia pueda recuperar el liderazgo perdido en los mercados internacionales. Los recursos de la parafiscalidad, que son recursos pA?blicos, no deben financiar la burocracia del gremio, no deben servir para apalancar sus negocios privados y no deben estar disponibles para que se haga polA�tica con ellos en las regiones.

A?Puede la FNC seguir existiendo como gremio y como jugador en los mercados del cafA�? Por supuesto. A?Puede hacerlo desde una situaciA?n de ventaja frente a sus competidores con origen en condiciones especiales que son herencia de otros tiempos? Definitivamente no, porque esto tiene costos que se miden en tA�rminos de productividad y desarrollo econA?mico para el paA�s. A?EstarA? la FNC a la altura para adaptarse a un terreno plano de competencia? Confiemos en que sA� y en que la burocracia gremial no desplegara su poder para detener el futuro y defender sus rentas. Confiemos en que ganarA? la FNC que quiere contribuir a la transformaciA?n del campo y a darle una cara distinta al paA�s en la etapa del pos-conflicto.

A?QuA� forma tomarA? la nueva FNC? Lo central en nuestra propuesta de reforma es la separaciA?n de funciones. El lado privado, que quedarA? a cargo del negocio y de los intereses gremiales, no diseA�arA? polA�ticas, ni regularA?, ni controlarA?, ni financiarA? su actividad con dineros pA?blicos. Eso es todo. Esta separaciA?n de funciones puede darse bajo arreglos institucionales alternativos y estA? bien que se abra el debate acerca de cuA?l es el mA?s funcional, para que la reforma de fondo ocurra con los menores traumatismos.