Bancos argentinos comprarA�an deuda “incobrable”: Claves para entender el acuerdo con NML

Asistimos en los A?ltimos dA�as a un thriller econA?mico. Sus actores principales son un juez de Nueva York, unos financistas de Wall Street, y los funcionarios econA?micos de un remoto paA�s sudamericano. Si el desenlace no tuviese consecuencias reales, y potencialmente costosas, para millones de personas, podrA�amos seguirlo con el interA�s desapasionado con el que vemos viejos thrillers polA�ticos por televisiA?n. A medida que pasan las horas y el plazo previsto se agota, A?se lograrA? evitar el default? A?PodrA?n las negociaciones de A?ltimo momento llegar a buen puerto?

En las A?ltimas horas, la trama se ha visto complicada aA?n mA?s por la apariciA?n de un nuevo personaje: los bancos argentinos. SegA?n distintas versiones circuladas en los medios, serA�a inminente la intervenciA?n de un grupo de bancos domA�sticos en la negociaciA?n entre los holdouts y el gobierno argentino. Para algunos, los bancos depositarA?n unos fondos en forma de garantA�a a cambio de que los holdouts le pidan al juez la restituciA?n de la medida cautelar. Para otros, los bancos irA?n mA?s lejos y directamente comprarA?n la deuda en poder de los voltaren emulgel 100g prices uk holdouts para estirar su pago hasta enero. Los bancos, nuevos acreedores, cobrarA�an asA� el aA�o entrante con bonos. En mayor o menor medida, ambas versiones conducen al mismo resultado: el gobierno argentino acabarA? siendo deudor no sA?lo de NML Capital y el resto de los holdouts, sino tambiA�n de su propio sistema bancario. Por ende, un eventual default sobre la deuda que se encuentra en poder de aquA�llos acabarA? lastimando a A�stos.

Esta intervenciA?n de A?ltimo momento se presta a distintas interpretaciones. La mA?s directa es que el gobierno a�?apretA?a�? a los bancos para sacarles dinero y poder campear la coyuntura. DespuA�s de todo, A?por quA� querrA�an los bancos comprar parte de esta deuda cuando su cumplimiento parece incierto? La teorA�a econA?mica, sin embargo, nos permite formar una visiA?n mA?s rica e interesante de la participaciA?n de los bancos domA�sticos en esta negociaciA?n.

Siempre que haya incertidumbre sobre el pago de una deuda, su valor dependerA? de la identidad del acreedor. Puntualmente, dicho valor serA? mayor si la deuda se encuentra en manos de aquellos que tienen una mayor capacidad de ejecutarla (los a�?ejecutoresa�?). Si existe un mercado en el cual se puede comprar y vender esta deuda libremente, es natural esperar que A�sta acabarA? en manos de los ejecutores, puesto que A�stos le otorgarA?n un mayor valor que el resto de los agentes econA?micos. Una predicciA?n natural de esta teorA�a, la cual desarrollamos en una investigaciA?n conjunta con Fernando Broner y Jaume Ventura en 2010, es que los momentos de incertidumbre deberA�an caracterizarse por un aumento en las transacciones en los mercados de deuda.

A la luz de esta teorA�a, la mencionada intervenciA?n de los bancos argentinos resulta natural si suponemos que A�stos son mejores ejecutores de la deuda pA?blica que NML Capital y el resto de los holdouts. Y existe una razA?n muy sencilla por la cual este supuesto parece razonable: para el gobierno argentino, es mA?s costoso hacer un default sobre la deuda que estA? en manos de bancos argentinos que sobre la deuda que estA? en manos de fondos de inversiA?n internacionales. Un default siempre es costoso, por supuesto. Aunque la deuda estA� en manos de fondos internacionales, un default puede ocasionar la pA�rdida de reputaciA?n o la adopciA?n de represalias por parte de la comunidad internacional. Cuando la deuda estA? total o parcialmente en manos del propio sistema financiero, sin embargo, un default tiene consecuencias directas sobre la economA�a domA�stica. En este caso, tal como argumentA� en una entrada anterior del blog, el default tiene un impacto negativo sobre el patrimonio de las instituciones financieras y puede conducir a una caA�da del crA�dito y de la inversiA?n. Hasta donde sabemos, esta caA�da existe y parece ser significativa. En un trabajo reciente con Nicola Gennaioli y Stefano Rossi, por ejemplo, analizamos una base de datos que abarca a 191 paA�ses entre 1998 y 2012, y que contiene 20 episodios de defaults soberanos. Los datos indican claramente que los defaults estA?n asociados a una caA�da significativa del crA�dito que otorgan los bancos, y que dicha caA�da estA? directamente relacionada con la cantidad de deuda pA?blica que tiene cada banco en su cartera.

Para concluir, una soluciA?n en la cual los bancos le a�?comprana�? la deuda a los fondos de inversiA?n internacionales no parece descabellada. Los fondos podrA?n cobrar en el acto mientras que los bancos cobrarA?n en diferido, porque el gobierno tendrA? mayores incentivos a repagarles a ellos. SegA?n esta visiA?n, los bancos argentinos tienen de facto una mayor capacidad para ejecutar la deuda del gobierno que los fondos internacionales, aunque no cuenten con mejores medios legales para hacerlo. Es interesante destacar que, de concretarse esta soluciA?n, A�ste no serA�a el primer caso en el que la deuda pA?blica pasa de manos extranjeras a manos de la banca domA�stica precisamente en momentos de alto riesgo. Tal como discutirA� en una entrada prA?xima de este blog con Fernando Broner, Aitor Erce y Jaume Ventura, esto es muy parecido a lo que ocurriA? en la periferia Europea durante los A?ltimos aA�os.