EconomA�a (y PsicologA�a) de la Productividad Laboral y los Subsidios al Desempleo

Twitter:A�@juanf_vargas

A�El A?ltimo Reporte Mundial sobre Seguridad Social de la OrganizaciA?n Internacional del Trabajo informa que casi la mitad de los paA�ses del mundo ofrecen algA?n tipo de subsidio de desempleo. Si bien existen diferentes esquemas, el objetivo comA?n es proporcionar subsidios para apoyar a quienes quedan desempleados. Algunos paA�ses, como la mayorA�a de Europa Occidental, ofrecen subsidios incondicionales. El sA?lo hecho de estar desempleado es suficiente para tener derecho a cobrar el subsidio.A� Otros paA�ses, como Australia y Brasil, condicionan los subsidios a la realizaciA?n de algA?n tipo de actividad en contraprestaciA?n. Solamente pueden recibir el subsidio las personas que ademA?s de estar desempleadas, contribuyan con la sociedad realizando algA?n tipo de tarea. Un tercer grupo, por ejemplo Estados Unidos y el Reino Unido, ofrece esquemas mixtos.

A pesar de su uso extendido, se sabe muy poco sobre los efectos econA?micos de estos subsidios, por ejemplo sobre variables importantes para los economistas como la productividad laboral. Sin duda, esto se debe en buena parte a la dificultad de evaluar tales relaciones, algo de lo que se ha hablado extensamente en este blog, por ejemplo acA? y acA?. En efecto, este tipo de evaluaciones es difA�cil por mA?ltiples razones. Quiero mencionar sA?lo dos que sobresalen en el caso de especA�fico del impacto de los esquemas de subsidio al desempleo sobre la productividad. Primero, es muy difA�cil medir de manera objetiva la productividad a nivel individual. Segundo, la implementaciA?n de uno u otro tipo de subsidio es una decisiA?n de cada paA�s que muy probablemente estA� explicada por variables que tambiA�n afectan la productividad. En sA�ntesis, en ausencia de un ambiente controlado, encontrar el a�?contrafactuala�? para evaluar los diferentes tipos de subsidios al desempleo no es tarea fA?cil.

En este documento reciente, mis coautores Mariana Blanco, Patricio Dalton, y yo estudiamos el efecto de distintos esquemas de subsidio al desempleo sobre la productividad laboral de los trabajadores.A� Para ello desarrollamos una intervenciA?n de campo para generar empleo (y tambiA�n crear desempleo) y poder comparar el desempeA�o de individuos empleados bajos distintos esquemas de subsidio al desempleo.[1] En uno de los esquemas, los subsidios se otorgan incondicionalmente (lo llamarA� a�?welfarea�? por mi incapacidad de encontrar una traducciA?n del inglA�s lo suficientemente cercana). En el otro se exige realizar una labor auxiliar a cambio de recibir el beneficio (a�?workfarea�?). En un tercer esquema, que implementamos con fines comparativos, no se otorgan subsidios a los desempleados. Este A?ltimo pretende replicar situaciones en las que no existe una polA�tica de subsidios al desempleo.

Empleamos mA?s de 300 asistentes de investigaciA?n cuyo trabajo era codificar en un formato electrA?nico preestablecido noticias sobre polA�ticos locales a partir de los archivos en lA�nea de los dos principales diarios colombianos.[2] Ello nos permitiA? medir la productividad individual de manera objetiva, como la cantidad de noticias correctamente codificadas.[3] Creamos desempleo de la siguiente manera. Antes de iniciar el trabajo los asistentes fueron informados que durante la duraciA?n del empleo (un mes) la demanda de trabajo iba a fluctuar de acuerdo al requerimiento diario de informaciA?n. Algunos dA�as habrA�a menos vacantes y no se requerirA�a el servicio de los codificadores menos productivos. Otros dA�as se abrirA�an nuevamente vacantes permitiendo a algunos de los a�?desempleadosa�? reincorporarse a su trabajo. Al grupo de codificadores que fue asignado al tratamiento a�?welfarea�? se le ofreciA? una suma diaria fija incondicional durante el tiempo en el que no trabajaran. A otro grupo, asignado al tratamiento a�?workfarea�?, se le ofreciA? la misma suma diaria fija, pero sA?lo si dedicaban una fracciA?n de la jornada laboral ordinaria a una actividad auxiliar mecA?nica, mientras estuvieran desempleados. Finalmente, un tercer grupo de asistentes asignados al tratamiento de a�?comparaciA?na�?, no obtuvo dinero alguno mientras estaba desempleado.

Los tratamientos de a�?welfarea�?, a�?workfarea�? y a�?comparaciA?na�? no fueron asignados aleatoriamente a nivel individual porque hacerlo hubiera sido problemA?tico en este contexto. Imagine dos estudiantes de la misma universidad, la misma carrera y el mismo aA�o que interactA?an en sus clases ordinarias y hablan de su nuevo empleo para descubrir que las condiciones laborales de uno y otro son distintas. Esto generarA�a sospechas y muchas preguntas, y muy seguramente afectarA�a el comportamiento de los participantes en detrimento de los resultados.

Para evitar este tipo de situaciones pero a la vez poder identificar de la mejor forma posible el efecto de cada subsidio en la productividad, diseA�amos la intervenciA?n de la siguiente forma. Primero, elegimos realizar nuestro estudio en dos de las principales universidades privadas de BogotA?, que reciben un perfil muy parecido de estudiantes, y reclutamos solamente en disciplinas comunes entre las dos instituciones. Segundo, llevamos a cabo la implementaciA?n en dos etapas diferentes, separadas un aA�o la una de la otra y con participantes distintos. En una etapa corrimos simultA?neamente en cada universidad una intervenciA?n idA�ntica, el tratamiento a�?comparaciA?na�?, en la que no se ofreciA? ningA?n tipo de subsidio al desempleo. En la otra etapa, los codificadores empleados en una de las dos universidades fueron contratados bajo el tratamiento a�?workfarea�? y los de la otra universidad bajo el tratamiento a�?welfarea�?.

La identificaciA?n del efecto del tipo de subsidio sobre la productividad se obtuvo al comparar el diferencial de productividad de los trabajadores contratados con y sin subsidio de desempleo en una universidad, con el diferencial de los trabajadores contratados con y sin subsidio en la otra. Un resultado clave para esta estrategia de identificaciA?n es el hecho de que la productividad promedio no difiere entre las dos universidades para el caso de los codificadores contratados sin subsidio (los del grupo a�?comparaciA?na�?). Es decir, en ausencia de incentivos diferenciales asociados con uno u otro esquema de subsidio, el desempeA�o de los codificadores de ambas universidades es idA�ntico.

El resultado mA?s importante del trabajo sorprende a primera vista. Los trabajadores empleados bajo el esquema de a�?welfarea�? son mA?s productivos que aquellos empleados bajo el esquema de a�?workfarea�?, y ambos tipos de trabajadores son, a su vez, mA?s productivos que aquellos que no reciben subsidio. Esto contradice, por ejemplo, lo que predice un modelo estA?ndar de incentivos laborales en presencia de subsidio de desempleo (por ejemplo, el artA�culo clA?sico de Shapiro y Stiglitz, 1984): cuanto mayor sea el beneficio de quedar desempleado (en este caso el subsidio de desempleo a��neto del costo del esfuerzo en el caso de a�?workfarea�?), menor serA? el esfuerzo que se pone al estar empleado, y por lo tanto, menor la productividad. Nosotros encontramos exactamente lo opuesto: aquellos codificadores que fueron asignaron al tratamiento de a�?welfarea�?, fueron los mA?s productivos.[4]

A?QuA� explica entonces nuestros resultados? Nuestra hipA?tesis es que a los costos (y beneficios) econA?micos del desempleo, deben agregarse los costos (y beneficios) psicolA?gicos de estar desempleado (o de anticipar la posibilidad de estarlo) en diferentes esquemas de seguro de desempleo. La literatura en psicologA�a ha documentado ampliamente las emociones asociadas al desempleo (confieso que no soy experto en esa literatura, pero esa es la ventaja de trabajar con dos excelentes economistas del comportamiento como Mariana y Patricio). En el documento mostramos que las predicciones del modelo estA?ndar de Shapiro y Stiglitz se pueden dar vuelta al introducir los costos psicolA?gicos del desempleo.

Para contrastar esta hipA?tesis, en varios momentos de nuestra intervenciA?n realizamos entre los participantes cuestionarios validados y estandarizados que nos permitieron medir los valores de variables psicolA?gicas a nivel individual. Esto nos permite comparar la evoluciA?n promedio de estas medidas para los participantes empleados bajo diferentes esquemas de subsidio al desempleo.

Los resultados son consistentes con la siguiente interpretaciA?n del hecho (A?sorpresivo?) de que la mayor productividad sea la de los empleados bajo el esquema de a�?welfarea�?. Quedar desempleado bajo un esquema de beneficios incondicionales genera emociones negativas asociadas a una caA�da en la autoestima de los individuos. Suponemos que esta caA�da estA? relacionada con un sentimiento de vergA?enza: no sA?lo quedan desempleados por tener baja productividad, sino que ademA?s, reciben una compensaciA?n monetaria por no hacer nada. AdemA?s, lo que observamos es que los empleados bajo a�?welfarea�? actA?an como si anticiparan este costo psicolA?gico, que se convierte en un incentivo no monetario que los hace ser mA?s productivos.

Las implicaciones de polA�tica no son nada obvias. Por una parte si bien los esquemas de subsidio de desempleo incondicionales generan una mayor productividad, los aumentos en eficiencia irA�an en detrimento de la autoestima de los trabajadores y el efecto neto sobre el bienestar es ambiguo.

 

Referencias

Harrison, Glenn W. y John A. List (2004). a�?Field Experimentsa�?, Journal of Economic Literature, Vol. 42, No. 4: 1009-1055.

Shapiro, Carl y Joseph E. Stiglitz (1984). a�?Equilibrium Unemployment as a Worker Discipline Devicea�?, The American Economic Review, Vol. 74, No. 3: 433-444.
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[1] Nota tA�cnica. De acuerdo a la taxonomA�a propuesta por Harrison y List (2004), nuestra intervenciA?n tiene las caracterA�sticas de un Experimento de Campo NaturalA� en la medida en que pudimos crear un ambiente controlado donde los participantes se comportaron de manera natural sin saber que formaban parte de un experimento. Sin embargo, dado que el tratamiento no es asignado de manera aleatoria a nivel individual (lo que explico mA?s adelante), el nombre preciso de la intervenciA?n es Cuasi-Experimento.

[2] Si tiene curiosidad de saber quA� se hizo con toda la informaciA?n recopilada vea este documento, resumido en esta entrada de blog. Una versiA?n prelimar del mismo anA?lisis fue divulgada en esta entrada de Foco EconA?mico.

[3] Dejo los detalles de protocolo del cA?lculo de la productividad y del diseA�o de la intervenciA?n para el que quiera leer el documento.

[4] La comparaciA?n entre a�?workfarea�? y el esquema que no otorga subsidios depende del tamaA�o del costo del esfuerzo de la actividad auxiliar que debe ejercer el desempleado.