Dialogo con nuestros seguidores en Twitter

Recogimos un conjunto de preguntas de nuestros seguidores en Twitter (@FocoEconomico). Aquí, Andy Neumeyer (AN) (@andyneumeyer)  y Sebastian Galiani (SG) (@SFGaliani) contestan una muestra representativa de las mismas. Esperamos que este ejercicio sea de interés para nuestros lectores, y que fomente un mayor intercambio de ideas y conocimiento en el blog. Nos puso contentos ver que podíamos contestar todas las preguntas citando entradas en el blog (solo citamos algunas que nos vinieron rápidamente a la memoria. Seguramente podríamos citar muchas otras).   

Pregunta: ¿Cuál es la motivación que poseen para hacer Foco Económico?

 

SG: La motivación general es la de contribuir al debate sobre economía, política, y políticas públicas en América Latina. Creemos que podemos contribuir a ese debate utilizando el conocimiento, tanto teórico como empírico, desarrollado por las ciencias sociales. La verdad, no encontrábamos un ámbito donde ello se estuviese dando sistemáticamente y decidimos crear Foco Económico. Primero en Argentina y luego vimos que valía la pena extenderlo a América Latina. Hay muchas sinergias. Nos gustaría mucho poder tener un capítulo Mexicano pronto en el blog.  

 

Pregunta: ¿pueden recomendarme algún(os) buen(os) libro(s) de Macrofinance?

 

AN: Sí, por supuesto:

 

a)      Asset Pricing de J. Cochrane

b)     Dynamic Asset Pricing Theory de D. Duffie.

c)      Asset Pricing under Asymmetric Information de M. Brunnermeier.

d)     Recursive Macroeconomic Theory de Ljungqvist y Sargent

 

Pregunta: ¿Qué son los modelos económicos y cuán aplicables son al mundo real?  

                            

SG: Un problema importante en nuestro aprendizaje es la manera en que llegamos a creer que ciertas proposiciones son verdaderas. Mucha gente cree que el camino hacia el conocimiento es “dejar que los hechos hablen por sí mismos” (inducción). El problema con este enfoque es que hay demasiados hechos en el mundo. La única manera en que podemos elegir los hechos relevantes es tener una idea o teoría, en cuanto a lo que es importante tener en cuenta y lo que no es importante. Necesitamos un marco conceptual en el que creer. Por ejemplo, el marco conceptual de elección racional es un método deductivo por el cual los científicos construyen modelos deliberadamente simplificados para ayudarles a pensar sobre las maneras en la que los individuos pueden comportarse. Tanto en economía como en ciencias políticas este es el marco conceptual dominante. Luego, se pueden refutar las afirmaciones derivadas de los modelos analíticos contrastándolas con hechos específicos (idealmente, de forma experimental) (deducción). Esta es la forma en la que progresan todas las ciencias. Cuando Paul Samuelson publicó su texto de economía decía que en nuestra ciencia era imposible testear nuestras hipótesis experimentalmente. Hoy hemos avanzado muchísimo, y en muchas áreas los experimentos son extensamente utilizados como forma de testear hipótesis –ver, por ejemplo esta entrada: Nuevas Ideas para Reducir la Pobreza Extrema.

 

Emilio Espino, en su entrada sobre ¿Cómo estudiar economía que sea útil en Argentina? (donde además se presentan los links a dos entrevistas a K. Arrow y T. Sargent sobre estos temas que recomiendo mucho leer) se explaya más sobre esta cuestión. En particular, nos decía: La economía, como ciencia, estudia cómo individuos en su carácter de consumidores, productores o funcionarios públicos toman decisiones y cómo estas decisiones interactúan entre sí, determinando cómo se asignan los recursos. Esto importa porque los recursos son escasos. Dada la gran complejidad del mundo los economistas debemos abstraernos de muchos detalles para focalizarnos en aquellos que creemos más importantes. La genialidad de los grandes economistas, justamente, se deriva de encontrar los detalles realmente importantes con el grado más útil de abstracción.

 

Los modelos económicos han sido muy exitosos en explicar el mundo real. Un ejemplo es la capacidad que tienen los modelos de subastas en explicar cómo se comportarán los agentes que participan de las mismas bajo distintas reglas de juego. Emilio da otros ejemplos en más detalle. Ver también esta entrada (Peter Diamond: Un Macroeconomista Accidental) de Iván Werning sobre el trabajo analítico de Peter Diamond, la cual está también muy relacionada. Finalmente, quiero concluir esta respuesta recordando algo que creo se lo leí a Ariel Rubinstein. Un modelo no sólo es el sistema de ecuaciones, sino también una explicación de bajo qué circunstancias se lo puede aplicar a la realidad y esperar buenas predicciones.

 

Pregunta: ¿Es posible predecir lo que va a suceder en la economía?  

 

SG: Muchas veces sí, claro. Si no fuese así, la economía no hubiese tenido el éxito que tiene. Yo creo que a nivel de las decisiones individuales de los agentes económicos, la capacidad predictiva de la economía es extremadamente exitosa. A medida que se van agregando interacciones entre agentes la cosa se va complicando, pero aun así, creo que hay muchos casos donde aún la capacidad predictiva de la economía ha sido muy exitosa.

 

Creo que últimamente se ha criticado a la economía por no poder predecir la crisis financiera de 2008 –que por otra parte fue exagerada por los críticos de la economía y los críticos del sistema capitalista. Pero ello es un error. David Levine lo explica en detalle en estas entradas (Parte I; Parte II) que recomiendo enfáticamente. En estos artículos, David explica por qué las crisis no pueden ser predichas y por qué las teorías que no son de expectativas racionales no pueden ser al mismo tiempo creídas y correctas. Esto no implica, sin embargo, que los agentes siempre tengan en la realidad expectativas consistentes. Bien pueden darse situaciones en las cuales, en el agregado, las expectativas no se ven convalidadas por la realidad. En la entrada de Iván mencionada anteriormente, él nos decía en la discusión que “Predecir es quizás pedir demasiado y algunos de los modelos predicen que no podemos predecir. Este es, sin duda, uno de los sentidos en el cual había demandas poco realistas. Otro reclamo más entendible es evitar que la crisis se produzca, o entenderla mejor, para saber responder mejor una vez que se producen.”

 

Pregunta: ¿Qué creen que fue más importante para el gran crecimiento económico de Argentina: Política económica o contexto mundial?

AN: Mi impresión es que el crecimiento económico de la década ganada es una pantalla de humo. El principal motor de la productividad no se movió. Simplemente usamos la capacidad no utilizada que existía tras la caída de 1998-2002 e hicimos varios cambios institucionales que nos van a distanciar más del ingreso potencial, representado por el ingreso per cápita de los EEUU. Para ver el impacto de los términos del intercambio ver esta nota de 2011 de Iván Werning, Sobre los Vientos de Cola Provenientes de Mejoras en los Términos de Intercambio. La naturaleza del crecimiento económico de la última década está analizada en una nota del año pasado de Constantino Hevia, Una descomposición del “milagro” kirchnerista y en una nota de hace unos días de Javier Ortiz, El Profesor Ferns y los Años Dorados del Kirchnerismo.

Pregunta: Brasil, Chile, etc., ¿también tienen atraso cambiario? (según http://m.pagina12.com.ar/diario/economia/2-219365-2013-05-05.html … sí)

AN: Yo no diría que Brasil y Chile tienen el tipo de cambio real atrasado. Si mirás la nota Acerca del tipo de cambio real verás que el tipo de cambio real no tiene por qué estar congelado en un valor del pasado. Cambios en la demanda y en la oferta de bienes no comerciables internacionalmente (típicamente servicios personales, construcción y comercio al por menor y mayor) pueden cambiar el tipo de cambio real de equilibrio. En los países que vos mencionás, la demanda de estos bienes creció más rápido que su oferta y ello apreció en términos reales las monedas. En Argentina pasó lo mismo hasta hace poco, pero ahora se revirtió ese proceso. En esta entrada me refiero a la evolución del tipo de cambio real en Argentina: La Inflación de ayer y de hoy. Varias de las notas mías sobre inflación y de Martín Uribe tocan este tema. La Argentina va a dejar de tener presiones devaluatorias cuando el precio en dólares de los bienes locales sea lo suficientemente bajo como para que la gente los quiera comprar y deje de caer el empleo. La evolución del empleo es una buena medida de las presiones sobre el tipo de cambio real.

Pregunta: Vito Tanzi en su libro sobre la economía Argentina dice que todas las crisis económicas en nuestro país tuvieron una causa fiscal. ¿Ustedes están de acuerdo?

SG: No conocía el libro. Ayer lo empecé a leer, pero no avancé mucho aún. Gracias por la referencia. Ayer, en Twitter, José Luis Espert sostenía también esta tesis. No sé si uno puede decir que siempre la causa última –en caso que hubiese una causa última- es fiscal, pero ciertamente siempre hay un componente fiscal en las crisis argentinas (aunque muchas veces el déficit cuasi-fiscal también ha sido muy importante). En parte, claro, pues las cuentas fiscales son endógenas al nivel de actividad y al tipo de cambio, pero también pues muchas veces el gasto público elevado se ha encontrado en la raíz del problema. Indudablemente, hoy ése es el caso. Ver estas entradas mías sobre este tema (Algunas Consideraciones sobre la Situación Fiscal Actual y José y la Política Fiscal de Colores) y también la primera entrada de Andy en Foco Económico: Metas fiscales para la estabilidad y el crecimiento. Sin embargo, vale la pena aclarar que desde el famoso paper de Sargent y Wallace sabemos que es difícil separar la política fiscal y monetaria. Más importante aún, diría que en última instancia hay un juego político que determina las variables fiscales y que tal vez allí este la raíz del problema.

 

Pregunta: ¿Puede el gobierno estabilizar el dólar y los precios? ¿O ya se les fue de las manos y esto explota?

AN: El gobierno podría estabilizar la macroeconomía con un plan monetario y fiscal coherente. Un ejemplo, que hoy debe ser retocado para lidiar con el desdoblamiento de facto del mercado cambiario, es esta nota Un Plan Macroeconómico para Argentina. Hoy yo anunciaría un programa monetario y fiscal con un déficit realista menor que el actual y una tasa de crecimiento de la cantidad de dinero consistentemente más baja que la actual, unificaría el mercado de cambios, lo liberaría y vería a dónde cae el valor del dólar. Las grandes reservas son una ventaja para administrar su precio y el aumento en la demanda de dinero tras un plan creíble de desinflación, naturalmente va a apreciar el tipo de cambio nominal y bajar la inflación.

Pregunta: ¿Por qué hoy nos va mal si la situación externa nunca fue tan buena para el país?

 

SG: Ciertamente, las condiciones externas son excepcionales,  tanto reales –términos de intercambio- como financieras –existencia de crédito muy barato. En ambos casos, mejores precios de nuestras exportaciones y menores tasas de interés estimulan el crecimiento de la economía sólo por un tiempo; mientras ésta ajusta su stock de capital a su nuevo nivel de equilibrio. Esto no implica que estas condiciones no sean una gran oportunidad, por el contrario, lo han sido, y la hemos desperdiciado, adoptando políticas populistas que han distorsionado fuertemente la inversión tanto privada como pública –tenemos, por ejemplo, mucha necesidad de inversión en infraestructura, que podría haberse llevado a cabo tomando deuda barata, pero la política fiscal y financiera del gobierno no lo han permitido. Además se ha distorsionado mucho la economía como resultado de las políticas tarifarias y comerciales (ver las siguientes entradas: Sobre la Asignación Eficiente de los Factores Productivos; Vivir con lo nuestro y sus costos; Tarifas y Subsidios: diez años después, lo barato sale caro y Un confusionismo eléctrico preocupante ). Por otro lado, la visión que tiene el gobierno sobre el rol del Estado en la economía no es consistente con la adopción de políticas conducentes al crecimiento económico. El crecimiento, en gran medida, no lo generan los gobiernos sino las firmas privadas que innovan, adoptan nuevas tecnologías e invierten. Finalmente, pero no menos importante, la inestabilidad institucional viene haciendo cada vez menos atractivo invertir en Argentina. Con el avance sobre el sistema judicial se daría un golpe muy fuerte sobre la ya muy baja seguridad jurídica en Argentina (ver al respecto esta entrada de Andy: Justicia Legítima).

      

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