Después del Temblor: Estabilidad Laboral en Argentina

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En colaboración con Nicolás Ajzenman (Universidad de San Andrés)

Un mercado laboral que funciona bien, permite la movilidad laboral, pero también genera empleos de largo plazo. Dado que los trabajadores acumulan capital humano específico a las firmas en las que trabajan, sin la posibilidad de desarrollar relaciones laborales de largo plazo, se perdería tanto una fuente importante de crecimiento en la productividad de la economía como también de acumulación de capital humano, y por tanto, de bienestar económico.

Hace décadas que leemos y escuchamos decir que la “globalización” y la flexibilización del mercado de trabajo han terminado con los trabajos de largo plazo. Sin embargo, la evidencia no es tan clara al respecto. Obviamente, el análisis de la estabilidad laboral tiene varias dimensiones. Hoy solo nos focalizaremos en un aspecto del mismo, el de la duración en el empleo (job-tenure o job-duration).

Estados Unidos

Tal como lo destaca Farber (1998), la percepción pública sobre la seguridad laboral en Estados Unidos comenzó a disminuir a partir de fines de los años 80. No obstante,  no fue hasta principios del presente siglo que los datos le dieron algún sustento empírico a esa hipótesis al confirmar cierto desplazamiento de la distribución de duración en el empleo (job tenure) hacia la izquierda, principalmente para los hombres y solo en el sector privado (Farber, 2008). En un trabajo previo, el mismo autor (Farber, 1998) había advertido que durante el periodo 1973-1993, la duración del trabajo, en promedio, en Estados Unidos,  no se había modificado significativamente en promedio, aunque si se habían advertido algunos movimientos dentro de la distribución: una reducción en el tiempo de relación laboral de los hombres menos educados, compensada por un incremento en la estabilidad laboral de las mujeres.

Argentina

En Argentina, resulta aún más interesante preguntarse por la evolución de la estabilidad laboral debido a que las reformas estructurales adoptadas durante la década del 90, especialmente durante el primer lustro, tuvieron un impacto importante sobre el empleo, principalmente en el sector público y en el sector manufacturero.

¿Cómo se reflejaron entonces las reformas estructurales en la duración de los empleos? Miraremos, en forma puramente descriptiva, la distribución de la antigüedad en el empleo de los trabajadores (su job tenure  o  job duration) durante las últimas tres décadas. Tomamos los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) provenientes de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Esta restricción la imponemos para obtener una satisfactoria comparabilidad de los datos a lo largo del tiempo.

Desafortunadamente, a partir de cambios en el cuestionario introducidos en 2003, la pregunta sobre la duración del empleo está restringida a seis categorías:

  • Menos de un mes
  • 1 a 3 meses
  • 3 a 6 meses
  • 6 a 12 meses
  • 1 a 5 años
  • Más de 5 años

Por lo tanto, para las comparaciones previas a 2003 utilizamos una desagregación de categorías más amplia; pero readaptamos los datos para que cuadren en estas categorías con el fin de realizar comparaciones temporales más largas.

 

Fuente: INDEC

El primer gráfico muestra claramente un desplazamiento de la distribución de duración en el empleo hacia la izquierda. Esto se nota especialmente en las categorías de menor duración (menos de 6 meses de duración) y en las de mayor duración (más de 10 años).  La comparación de las tres décadas muestra una reversión (nuevo desplazamiento de la distribución hacia la derecha) en la última década.

 

Fuente: INDEC

Las tablas siguientes muestran dos cosas importantes en relación a la secuencia temporal de los cambios: por un lado, tal como se veía en los gráficos, luego de las reformas de principios de la década del 90, la distribución de duración en el empleo comienza a correrse hacia la izquierda. La fuerte pérdida de empleo luego de las privatizaciones, la apertura comercial y las reformas en el mercado laboral tuvieron un impacto importante en la distribución de la duración de los empleos que sobrevivieron a los efectos de las reformas.

Luego de este fuerte impacto, que tiene su pico en 1995, en la segunda mitad de la década el mismo comienza a revertirse, especialmente en términos de los valores más altos de la distribución: los empleos de más de 5 años en adelante vuelven a aumentar su peso en el total. Por otro lado, aun cuando se da un incremento en la cantidad de empleos de mayor antigüedad, los empleos de muy corta duración (menos de seis meses de antigüedad)  no vuelven a perder peso sino hacia fines de la última década.

 

Fuente: INDEC

 

Fuente: INDEC

Por lo tanto, si bien aún es temprano para sacar una conclusión definitiva, parecería que la distribución de antigüedad en el empleo, en Argentina, está retomando a la distribución que existía antes de las reformas estructurales, sin evidenciar, significativamente, menor estabilidad laboral.

Referencias

Farber, Henry S. “Are Lifetime Jobs Disappearing: Job Duration in the United States, 1973- 93,” Labor Statistics Measurement Issues, John Haltiwanger, Marilyn Manser, and Robert Topel, eds., University of Chicago Press, 1998. 157-203.

Farber, Henry S.  “Employment insecurity: The decline in worker-firm attachment in the united states.”,  Working Papers 1056, Princeton University, Department of Economics, Center for Economic Policy Studies., June 2008.

5 Comments

  1. Lamentablemente basarse en datos del indec despues del 2003 no tiene ninguna validez cientifica. Creo que habria que buscar otra fuente para la ultima decada.

    • Sebastian Galiani says:

      No estoy seguro cual es el problema con usar estos datos. El objetivo de la entrada es mirar, en forma descriptiva, la evolución de una variable. Es cierto que la categorización de la misma después de 2003 es diferente a la que se obtiene de los datos originales antes de 2003, pero como explicamos en la entrada, una incluye a la otra. No veo un problema serio, y en cualquier caso, no creo que existan otros datos comparables dado el alto nivel de informalidad que presenta el mercado laboral en Argentina.

  2. Lamentablemente tomar datos estadisticos del indec despues del 2003 no tiene absolubtamente ninguna validez cientifica.

    • Sebastian Galiani says:

      No estoy seguro cual es el problema con usar estos datos. El objetivo de la entrada es mirar, en forma descriptiva, la evolución de una variable. Es cierto que la categorización de la misma después de 2003 es diferente a la que se obtiene de los datos originales antes de 2003, pero como explicamos en la entrada, una incluye a la otra. No veo un problema serio.

  3. economistadeizquierda says:

    Bueno, pero lo publico en un blog donde se le atribuye causalidad a la teoría cuantitativa del dinero…

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