A propA?sito de la evoluciA?n del tamaA�o de la cadena de producciA?n industrial colombiana desde 1990

Por Juan Esteban Carranza[1]

SegA?n estadA�sticas del DANE, durante las A?ltimas dos dA�cadas la participaciA?n del valor agregado de los sectores industriales en la producciA?n nacional de Colombia ha disminuido significativamente. Aunque esta pA�rdida de importancia del valor agregado industrial es comA?n en economA�as similares a la colombiana, se han prendido las alarmas sobre una posible desindustrializaciA?n de la economA�a.

Esta nociA?n de una posible a�?desindustrializaciA?na�? de la economA�a colombiana se basa en los datos de participaciA?n del valor agregado industrial en el PIB del DANE que se muestran en el grA?fico 1. De acuerdo a este grA?fico, el valor agregado de la industria ha pasado de ser el 23% del PIB en 1980 a ser el 13% del PIB en 2010.

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NA?tese, sin embargo, que la serie contiene tres series inconsistentes elaboradas a partir de tres metodologA�as diferentes, correspondientes a los aA�os base 1975, 1994 y 2005. Las tres series no son comparables pues se refieren a definiciones diferentes del PIB. En particular, cada metodologA�a incluye en el cA?lculo del PIB actividades que no se incluA�an en la metodologA�a anterior y que mecA?nicamente disminuyen la participaciA?n del PIB industrial en el PIB total.

LimitA?ndonos a la variaciA?n de esta participaciA?n al interior de cada serie consistente, observamos una caA�da neta de un poco mA?s de cuatro puntos de participaciA?n en lo corrido de los A?ltimos veinte aA�os. El grA?fico deja ademA?s claro que el grueso de la pA�rdida en la participaciA?n de la industria en el valor agregado total de la economA�a ocurriA? durante la dA�cada de los aA�os noventa. La caA�da en la participaciA?n de alrededor de un punto porcentual durante la dA�cada mA?s reciente no es muy significativa en el contexto de las variaciones observadas y bien puede estar explicada por efectos cA�clicos. Como se puede ver, la disminuciA?n de esta participaciA?n durante los A?ltimos diez aA�os es apenas un punto mayor si se excluye de las cuentas a la industria petroquA�mica.

La discusiA?n sobre las causas de una posible desindustrializaciA?n requiere primero la soluciA?n de un problema de mediciA?n: A?cuA?l es el tamaA�o de la industria? Para responder esta pregunta fundamental nos referiremos a dos tipos de medidas: medidas del tamaA�o relativo de la industria y medidas del tamaA�o absoluto de la industria. A pesar que se la da el mismo nombre, en Colombia la discusiA?n se ha centrado en el tamaA�o relativo de la industria, mientras que en paA�ses desarrollados la discusiA?n se centra en el tamaA�o absoluto de la industria.

Sobre el tamaA�o relativo de la industria colombiana desde 1990.

A�El tamaA�o relativo del valor agregado industrial es la medida estA?ndar de a�?industrializaciA?na�? en Colombia. Este, sin embargo, puede cambiar por muchos motivos, incluso si el verdadero tamaA�o relativo de la industria permanece constante o crece. En particular, si la producciA?n industrial se a�?desintegraa�? y porciones crecientes de las cadenas productivas se realizan por fuera de las firmas industriales, una parte creciente del valor agregado industrial se convierte en valor agregado de otros sectores.

Durante las A?ltimas dA�cadas, existe evidencia de que las firmas industriales han a�?tercerizadoa�? una parte de sus actividades, sobre todo aquellas relacionadas con servicios tales como aseo, vigilancia, contabilidad, mercadeo, etc. Por lo tanto, porciones de su cadena productiva que antes hacA�an parte de su valor agregado, se clasifican hoy como valor agregado de otros sectores.

Una medida exacta del tamaA�o relativo de la industria en la economA�a requerirA�a entonces la agregaciA?n de valor a lo largo de toda la cadena productiva. En el caso colombiano tal medida es imposible de obtener, porque el DANE no registra el valor agregado contenido en las compras intermedias de las firmas industriales y sus proveedores.

Proponemos a continuaciA?n dos medidas alternativas del verdadero tamaA�o relativo de toda la cadena industrial como proporciA?n del PIB. Por un lado, tomamos la producciA?n industrial bruta y le restamos las compras intermedias de la industria de productos industriales y los insumos agrA�colas y mineros importados. Finalmente,A� a esto le sumamos los mA?rgenes de comercializaciA?n y transporte. Dicho brevemente, esta medida es el valor agregado nacionalmente de la industria y su red de distribuciA?n mA?s el valor bruto de los insumos producidos nacionalmente.

Nuestra segunda medida parte del valor agregado industrial y le suma una aproximaciA?n del valor agregado de los insumos no industriales producidos nacionalmente y los mA?rgenes de transporte y comercializaciA?n. Dado que el DANE no registra el valor agregado de la producciA?n por destino, el valor agregado de los insumos se calcula como proporciA?n del valor agregado de cada sector de acuerdo a la proporciA?n de su producciA?n que se destina a la industria. Esta medida sA?lo captura, aunque de forma imprecisa, un eslabA?n hacia atrA?s de su cadena productiva y un eslabA?n hacia adelante.

El grA?fico 2 muestra la evoluciA?n de estas dos medidas desde 1990 hasta 2010. De nuevo hay un problema de compatibilidad de las metodologA�as con aA�o base 1994 y 2005 y por eso se ven dos series discontinuas y sobrepuestas.

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Ambas medidas resultan muy similares. Nuestra primera medida de toda la cadena industrial como proporciA?n del PIB pasa de 44,8% en 1990 a 34,6% en 2000 de acuerdo a la metodologA�a con base 1994. De acuerdo a la metodologA�a con base 2005, esta pasa de 39,1% a 36,4% del PIB entre 2000 y 2010.

Nuestra segunda medida del tamaA�o de la cadena industrial que cuenta sA?lo los eslabones a�?adyacentesa�? de la cadena industrial pasa del 39,9% al 30,1% de acuerdo con la metodologA�a con base 1994; de acuerdo con la metodologA�a con base 2005 pasa de 32,0% a 28,8% entre 2000 y 2010.

El grA?fico 2 muestra tambiA�n la evoluciA?n del valor agregado industrial como proporciA?n del PIB, el cual es mucho mA?s estable que las medidas de toda la cadena. Por lo tanto, las variaciones de la producciA?n industrial son absorbidas en mayor medida por los eslabones no industriales. Este fenA?meno es de cierto modo un reflejo de las diferencias en la capacidad de los distintos eslabones productivos de resistir choques exA?genos.

Podemos concluir dos cosas: primero, que la cadena de producciA?n industrial desde la producciA?n de insumos hasta la comercializaciA?n de los productos industriales genera entre 30% y 35% del valor agregado de la economA�a. Segundo, que entre 1990 y 2000 esta cadena perdiA? mA?s o menos diez puntos porcentuales de su participaciA?n en el valor agregado de la economA�a, pero ha permanecido mA?s o menos constante desde entonces.

Sobre el tamaA�o absoluto de la industria

La relativa estabilidad del tamaA�o relativo de la industria desde 2000 implica que esta ha crecido a tasas similares a las de toda la economA�a. Esto no es poco sorprendente, dado el incremento extraordinario de los sectores primarios extractivos en la A?ltima dA�cada. Parte de este movimiento reciente se debe al crecimiento de la industria petroquA�mica, pero como veremos a continuaciA?n la industria en tA�rminos absolutos no ha parado de crecer, lo cual hace aA?n mA?s incierta la hipA?tesis de la desindustrializaciA?n.

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Mirando el tamaA�o absoluto de la industria por el lado de la oferta, el grA?fico 3 muestra el valor bruto de la producciA?n industrial colombiana con y sin industria petroquA�mica en pesos constantes de 2005 desde 1990 deflactado con la variaciA?n del IPC. Las series discordantes corresponden de nuevo a las metodologA�as con base 1994 y 2005.

Tal como se puede ver, el valor real de la producciA?n industrial permaneciA? estancado durante la dA�cada 1990-2000. Esto no significa necesariamente que la producciA?n industrial no creciA? durante esa dA�cada, pues es de esperarse que tras la apertura los precios relativos de los bienes industriales hayan caA�do. En el grA?fico es claro ademA?s que la industria ha tenido un crecimiento mA?s o menos sostenido desde el aA�o 2000.

En el grA?fico 4 mostramos medidas del tamaA�o de la industria por el lado de la demanda de insumos. EspecA�ficamente, mostramos las series de compras intermedias y remuneraciA?n a asalariados de las firmas industriales en pesos constantes de acuerdo a las cuentas nacionales del DANE usando las metodologA�as discordantes de 1994 y 2005. Como se puede ver, desde 2000 las compras intermedias de la industria han crecido sustancialmente en tA�rminos reales y su tasa de crecimiento ha sido mucho mayor a la tasa de crecimiento de la nA?mina. Este fenA?meno es consistente con una intensificaciA?n del capital que permite la transformaciA?n de proporciones mayores de insumos sobre trabajo. Es consistente tambiA�n con la desintegraciA?n vertical de la cadena productiva que lleva a que servicios personales que antes se contrataban directamente sean hoy a�?tercerizadosa�? a travA�s de firmas de servicios.

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Comentario final.

Concluimos que no hay evidencia de que la actividad industrial se haya contraA�do durante las A?ltimas dos dA�cadas. La caA�da en el peso relativo del valor agregado de la industria en el producto de la economA�a no es reflejo de una caA�da persistente de la actividad industrial, pues ni el producto de la industria ni sus insumos han disminuido. Por el contrario, la evidencia indica que si acaso la industria ha crecido persistentemente durante la A?ltima dA�cada.

La caA�da en el peso relativo del valor agregado de la industria en el PIB sugiere que ha habido una recomposiciA?n en las cuentas de la producciA?n industrial. Esta recomposiciA?nA�es un reflejo de cambios en la estructura vertical de la industria. Al desintegrarse las cadenas productivas, una porciA?n creciente de insumos que las firmas industriales se proveA�an a sA� mismas ha pasado a ser proveA�da por firmas de servicios.

El cambio en el tamaA�o relativo del valor agregado de la industria y sus actividades conexas es un fenA?meno contable, pero tiene raA�ces econA?micas. Estas raA�ces son los incentivos sistemA?ticos de las firmas a integrar o desintegrar sus cadenas de producciA?n, que conllevan cambios en la porciA?n de actividades productivas que se contratan al interior de las firmas o a travA�s del mercado. Estos cambios han sido poco estudiados empA�ricamente y son responsables en alguna medida de las transformaciones en el tamaA�o relativo y absoluto de la industria en Colombia y en todo el mundo. Su estudio da para el desarrollo de una fructA�fera agenda de investigaciA?n.


[1]Los cA?lculos contenidos en este documento estA?n descritos en detalle en el artA�culo a�?TamaA�o y estructura vertical de la cadena de producciA?n industrial colombiana desde 1990a�?, escrito por Juan Esteban Carranza y Stefany Moreno y publicado en la serie de Borradores de EconomA�a del Banco de la RepA?blica no 571.