CASEN: Arellano versus Urzúa

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Fui al CEP a la tercera sesión en la que se analiza la encuesta CASEN, que tenía como expositores a Soledad Arellano, subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social y a Sergio Urzúa, profesor del departamento de economia de la Universidad de Maryland e investigador del CEP. Soledad Arellano presentó meticulosamente sus argumentos, y explicó porqué se agregó la famosa pregunta y11, que indaga sobre los ingresos de una manera distinta a la forma en que se preguntaba antes.

Su explicación de porqué se introdujo me pareció razonable: en las CASEN anteriores se preguntaba por “otros ingresos” en base a su condición de trabajador, desocupado o inactivo durante la semana previa, y dado que se está analizando los ingresos del mes anterior, era mejor hacer la pregunta en una forma precisa sobre el plazo a considerar al declarar los otros ingresos. No se pretesteó esa pregunta, porque en el MDS estaban preocupados por otros cambios en la encuesta que, en aquel momento, consideraron más importantes.1

La pregunta y11 de la CASEN 2011.

Debido a que correspondía a otro concepto de “otros ingresos”, los ingresos totales de esta CASEN no se pueden comparar con los ingresos del hogar en encuestas previas, a menos que se eliminara la pregunta y11. Soledad explicó que al hacer eso se estarían castigando los ingresos en la CASEN 2011 respecto a versiones anteriores, en que los “otros ingresos” de la actual y11 se recogían en forma parcial.

Como lo hizo notar Sergio, la alternativa elegida por el gobierno era la más favorable a éste, y lo correcto habría sido descontar la y11 y la pregunta “otros ingresos” de las encuestas anteriores, para luego hacer la comparación. Además, según Sergio, el efecto de otros ingresos en versiones anteriores era mucho menor que el de la y11. Por último, hizo notar que CEPAL o el Ministerio de Desarrollo Social omitieron el ajuste por cuentas nacionales para la variable y11, y no hacerlo refuerza su impacto en la reducción de la pobreza.2

Sergio Urzúa fue más allá, y entregó una respuesta tentativa a una pregunta que me ha intrigado desde hace tiempo.3 Supongamos que los críticos de la CASEN tienen razón y la pobreza no cayó entre el 2006 y 2011. ¿Cómo explicar este fenómeno, si el desempleo cayó y los salarios aumentaron? La respuesta de Urzúa es notar que en los deciles de bajos ingresos de la población, hubo un aumento importante en la cantidad de personas que están inactivas (es decir, ni trabajando ni buscando empleo). Este aumento ocurrió en dos categorías: jóvenes de 19-25 y personas mayores de 55 años, como se muestra en la tabla siguiente, sacada de la presentación de Sergio.

Aumento en la inactividad entre 19-25 y >55.

El aumento en la inactividad entre los mayores de 55 parece ser un resultado no deseado de la introducción de la Reforma Previsional, que introdujo las pensiones básicas solidarias y los aportes previsionales solidarios. Es decir, el seguro tuvo un claro efecto de desincentivo al trabajo. La mayor inactividad entre los jóvenes la atribuye a que la cobertura de educación superior entre los jóvenes provenientes de hogares pobres ha aumentado a más del doble:


Es decir, estamos en la extraña posición de tener familias que reciben beneficios que antes no poseían, y no los consideramos en la encuesta CASEN, que intenta medir la pobreza. Claramente, un joven que no trabaja porque ahora recibe un subsidio que le permite estudiar está mejor que en 2009, pero la CASEN lo mide como un empobrecimiento de la familia. En el caso de los mayores de 55, ya no deben trabajar para recibir un ingreso, y si lo prefieren a complementar su pensión con otros ingresos, deben estar mejor que antes de la Reforma Previsional.

Urzúa tiene razón al indicar i) que hay que diseñar esquemas de subsidios que no contengan desincentivos al trabajo, y ii) debemos encontrar formas de medir estos beneficios que reciben las familias pobres. Fue una charla interesante, aunque al final Soledad Arellano se acaloró un poco porque no quería admitir que era probable que la pobreza medida por CASEN no hubiera variado entre 2009 y 2011,

Nota: 1, El problema era ¿cómo registrar “ingresos de “trabajo regular” de quienes, habiendo recibido ingresos por este concepto el mes pasado, fueron clasificados como desocupados, inactivos o TFNR por sus actividad ocupacional de la semana pasada?”

2. Una de las razones por las que he reclamado más por el aprovechamiento político de la encuesta que por sus resultados es que no me parecía raro que un contexto de crecimiento económico rápido, la pobreza cayera, sin que fuera mérito del gobierno. Urzúa explica cómo pese al crecimiento, podría no observarse una reducción en la pobreza, pese a que las personas en esa categoría ahora están mucho mejor que en 2009.

3. Con cierta delicadeza, Sergio Urzúa no mencionó el sensible tema de los errores muestrales. El secretismo que los rodeó inicialmente muestra un lado menos técnico y más político de las cuestionadas declaraciones del gobierno sobre la reducción pobreza. Los errores muestrales tenían una magnitud que hacían que los resultados sonbre reducción de la pobreeza no fueran significativa, pese a incluir la pregunta y11..

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