Sobre las exportaciones industriales y la apreciación cambiaria

Hace unos 10 meses discutíamos el desempeño de las exportaciones industriales que no fundaban su inserción internacional en el uso intensivo de los recursos naturales y que alcanzaban destinos más allá de Brasil (http://focoeconomico.org/2011/11/09/misteriosas-exportaciones-industriales-argentinas/). Estas exportaciones provocaban curiosidad pues parecían resistir la creciente apreciación del tipo de cambio real ocurrida durante los últimos años esquivando, si acaso parcialmente, las dificultades exportadoras que la observada apreciación debía imponer.

Fuente: Elaboración propia en base a BCRA y Cosas que pasan.
1TCR dólar: cálculo propio en base a BCRA ajustado por IPC Estados Unidos y IPC City hasta 2007 y IPC Santa Fe desde 2008.
3TCR Real (Brasil): cálculo propio en base a datos de la Secretaria de Política económica con inflación argentina ajustada por IPC City hasta 2007 e IPC Santa Fe desde 2008.
4Multilateral (cosas que pasan). Para detalles sobre su elaboración: http://elhombrecitodelsombrerogris.blogspot.com.ar/p/ipc-y-tcre.html
 

Nuestro “foco” en las manufacturas de origen industrial es para filtrar la ventaja fundada en la naturaleza que tienen las exportaciones primarias y manufacturas de origen agropecuario. Excluimos también al biodiesel y las “piedras, metales preciosos y monedas” (PMM, “oro” principalmente). Estos bienes son sorprendentemente clasificados como MOI y dependen obviamente de la abundancia de recursos naturales. Además en el caso del biodiesel, su expansión se nutre de subsidios específicos para su desarrollo. Finalmente, excluimos a toda exportación destinada a Brasil. El motivo de tal decisión es que estas exportaciones se benefician – en forma tal vez transitoria – de que Brasil también ha apreciado su moneda y, tal cual muestra el gráfico 1, el tipo de cambio respecto a este país no se ha apreciado como sí lo ha hecho el multilateral. Lo que queda es un conjunto de exportaciones que resistían hasta 2011 la apreciación cambiaria manteniendo niveles de exportación bien interesantes (alrededor del 20% del valor total de las exportaciones argentinas). En línea con lo que habíamos obtenido hace meses, se puede ver en la tabla 1 que el valor de estas exportaciones  creció entre 2008 y 2011 poco más de 2% (poco menos de 2% a precios constantes). Esto sugería cierta persistencia en la experiencia exportadora de la industria. Esto era un dato de la realidad que nos interesa pues puede indicar fenómenos de inserción internacional más estables y sustentados en los aspectos no precio del éxito exportador (calidad, profesionalismo, innovación…).

En este post queremos actualizar la evolución de estas exportaciones industriales hasta la primera mitad de 2012. Desde entonces el tipo de cambio continuó su apreciación real y nos interesa desentrañar si la resistencia de estas exportaciones se ha ido consecuentemente debilitando. La Tabla 1 toma como valores para 2012 el período agosto de 2011 a julio de 2012. Como se puede ver, estas exportaciones cayeron levemente entre agosto de 2011 y julio de 2012 (-0,6%), más aún a precios constantes (-1,5%). Para el periodo 2008-2012, se observa un crecimiento de 1,7%, y de 0,2% en valores constantes. Dada la creciente intensidad de la apreciación cambiaria, no nos sorprende tanto el estancamiento de estas exportaciones industriales sino su aparente resistencia.

Tabla 1: Crecimiento de las exportaciones industriales: 2008–2012 (millones de dólares corrientes) 

Fuente:  Elaboración propia en base a INDEC y UN COMTRADE.
* Las cifras para el año 2012 son estimadas en base a las exportaciones del periodo Agosto 2011  – Julio 2012.
(1) Para las categorías 303 (Materias plásticas y sus manufacturas), 308 (Calzado y sus partes y accesorios), 309 (Manufacturas de Piedra, Yeso y Vidrio) y 399 (Resto de MOI) carecemos de información sobre la evolución del Índice de Precios de Exportación. Utilizamos el promedio anual de total MOI para computar sus valores constantes a precios de 1993.
(2) Para el año 2012, sólo se dispone el índice de precios de exportaciones industriales  para el primer trimestre. Para calcular el índice de precios por sector para el año 2012,  se calculó la variación del índice contra el primer trimestre de 2011 (Índice I Trimestre 2012/ Índice I Trimestre 2012). En base a esta variación se calcularon los índices de precios de exportaciones por rubro para el año 2012, tomando como base aquellos de 2011 (Índice de precios 2011: Índice Primer Trimestre 2012/ Índice Primer Trimestre 2011).

¿Qué puede reflejar el hecho de que ciertas exportaciones industriales resisten la pérdida de un tipo de cambio competitivo? Por un lado, que el esfuerzo y el costo que incurren las firmas para establecerse en el mercado mundial son tan altos que muchas de ellas pueden preferir reducir márgenes de ganancias, incluso exportar a perdida, frente a un shock como la apreciación cambiaria con el objetivo de no desandar el camino arduo de su inserción exportadora. Esto se reflejaría en una resistencia inercial que seguramente tenga límites. En este caso la apreciación cambiara puede finalmente evaporar el esfuerzo exportador que caracterizó a la industria en los últimos años. Por otro lado, es cierto que esta resistencia podría también reflejar ganancias de productividad o mejoras en la capacidad de producir bienes industriales valorados internacionalmente. En cualquier caso, ambas posibilidades sólo difieren en cuán sensibles serían estas exportaciones a la continuación del proceso de apreciación cambiaria. Es decir, en el momento en que éstas pueden dejar de resistir.

Veamos ahora si es posible identificar qué sectores industriales siguen siendo dinámicos. En la tabla 2 desagregamos las exportaciones industriales que excluyen a Brasil como destino. Vemos que en 2011 este grupo se compone principalmente por químicos, manufacturas metálicas, material eléctrico y material de transporte terrestre (autos y camiones, principalmente).

Tabla 2: Montos y  participación de los sectores Industriales (en dólares corrientes)

En la tabla 3 vemos el crecimiento de cada uno de estos grupos de manufacturas durante estos años de apreciación.


Tabla 3: Crecimiento de las Exportaciones Industriales, por sector  – En dólares corrientes

¿Qué podemos sacar de esta tabla? Primero que la “resistencia” difiere de grupo en grupo. De los bienes con mayor peso, vemos que los productos químicos mantienen su crecimiento exportador. Este sector se compone principalmente de medicamentos (21%), perfumería (13%), insecticidas y herbicidas (10%) y aceites (7%). Observamos, sin embargo, que el material de transporte detuvo su marcha. Si bien creció su volumen exportador entre 2008 y 2012, el último año registra una importante estancamiento. Este grupo de exportaciones del sector automotor que no va a Brasil se conforma principalmente por camiones (64%),  autopartes (19%) y  autos (9%,). Entre las exportaciones que caen se destacan las de las manufacturas derivadas de metales (tubos sin costura 46%, Aluminio 20%) y el material eléctrico (Bombas para líquidos 8%, Griferías para tubería y caldera 7%, partes para motores 6%).

¿Qué interpretación sacar de todo esto? En principio, preocupación. La industria argentina se ha expandido geográficamente y logrado consolidar cierto nivel exportador que resiste las desventajas competitivas que impone la apreciación del tipo de cambio. Su resistencia refleja aspectos interesantes de la evolución industrial reciente: es posible para Argentina producir manufacturas competitivas no sustentadas en el bajo costo de la mano de obra. Esta podría ser una buena noticia si la resistencia que observamos no tuviera límites. Mostramos, sin embargo, que estos límites existen aunque varían de sector en sector. Identificamos también pérdidas en las exportaciones en la mayoría de los sectores industriales. Esto conlleva una mala noticia adicional: las “salidas” forzadas por una dinámica macroeconómica, ajena al control de la firma, repercuten sobre su reputación y, por ende, su capacidad futura para recuperar y ganar mercados internacionales. Es decir, el retorno al dinamismo exportador puede exigir más que la simple corrección cambiaria. Descuidar la competitividad de la industria daña al desempeño presente pero, quizás peor aún, puede determinar un futuro en el que la industria reduzca sus mercados al único que un proteccionismo defensivo pueda garantizarle.