Aritmética Electoral de la Re-reelección

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ConstituciónLa posible reforma constitucional para habilitar una nueva elección de Cristina Fernandez de Kirchner como Presidente de la Nación es uno de los temas de los cuales más se habla corrientemente en Argentina. En esta nota nos preguntamos cuales son las posibilidades de que el oficialismo logre los votos necesarios para reformar la constitución en las próximas elecciones legislativas.

Según el artículo 30 de la Constitución “la necesidad de reforma debe ser declarada por el Congreso con el voto de dos terceras partes, al menos, de sus miembros”. ¿Qué posibilidades tiene el oficialismo de llegar a los dos tercios en ambas cámaras?

Diputados

La Cámara baja está compuesta por 257 diputados, los cuales ocupan su cargo por un período de 4 años. En este momento, el Frente para la Victoria y sus aliados estables cuentan con unos 135 diputados, por lo que les estarían faltando 37 para alcanzar los dos tercios necesarios para abrir el proceso de reforma constitucional (estamos considerando aquí como aliados del FPV a los integrantes de los interbloques Nuevo Encuentro, Interbloque Unión Federal de Provincias, y Frente Cívico por Santiago).

En las elecciones del año próximo se pondrán en juego 127 bancas. De los diputados salientes, solamente 49 pertenecen al FPV o bloques aliados, ya que quienes terminan su mandato fueron electos en 2009, año en el cual el oficialismo logró una magra cosecha de votos. El FPV debería obtener 86 de las 127  bancas (o sea, el 68% de los escaños en juego) para alcanzar los dos tercios de la Cámara.

¿Quiere decir esto que el oficialismo necesita superar el 68% de los votos? No exactamente. El sistema mediante el cual los votos se traducen en escaños genera cierta diferencia entre la composición de los sufragios y la composición de las bancas, sobre todo en aquellos distritos en los que el número de diputados a elegir es pequeño (ver el artículo 161 del Código Electoral Nacional para una explicación de este sistema de asignación de bancas, conocido usualmente como “sistema D’Hondt” en honor al matemático belga que lo desarrolló).

Veamos un ejemplo para aclarar este punto. Consideremos una provincia en la que los resultados electorales para diputados son los siguientes: gana el “partido A” con el 45%, queda segundo el “partido B” con el 22%, y el 33% restante se reparte entre partidos más pequeños. Si dicha provincia reparte 3 bancas, dos de ellas irán para el “partido A” y una para el “partido B”, mientras que si la provincia reparte solo 2 bancas, ambas serán para el “partido A”. Entonces, “A” estaría obteniendo el 66% de las bancas en el primer caso y el 100% en el segundo con solo el 45% de los votos.

Si bien no es posible hacer una traducción directa entre porcentaje de votos y porcentaje de bancas, podemos tomar como referencia las últimas elecciones para tener una idea de qué tan buena elección debería hacer el oficialismo para conseguir los escaños necesarios. En el 2011 el gobierno hizo una excelente elección, obteniendo (junto a sus aliados) 86 diputados, es decir que obtuvo la misma cantidad de bancas que necesitaría conseguir en 2013 para llegar a los dos tercios. O sea que el oficialismo debe repetir en 2013 una elección similar a la hecha en 2011. ¿Es eso posible? Recientes encuestas de opinión vienen mostrando un significativo desgaste de la imagen del gobierno durante el último año (ver, por ejemplo, este artículo de Sergio Berensztein publicado la semana pasada en Foco Económico). Además, en las elecciones legislativas de mitad de término el voto suele estar más disperso que en las elecciones presidenciales ya que no hay un candidato a presidente que “arrastre” al resto de la lista. Entonces, si bien la obtención de los dos tercios es factible, parece difícil que el gobierno pueda repetir el año próximo el resultado arrollador conseguido en 2011.

Senadores

La Cámara alta se compone de tres senadores por provincia y tres por la Ciudad de Buenos Aires (72 senadores en total), correspondiendo dos bancas al partido más votado y una al segundo más votado. En este momento, el FPV y sus aliados estables cuentan con 38 escaños, por lo que necesitan 10 senadores más para llegar a los dos tercios (estamos considerando como aliados del FPV a los senadores Horacio Lores, Rosa Díaz, Osvaldo López, Samuel Cabanchik, Carlos Menem y Roxana Latorre).

En las elecciones de 2013 las siguiente ocho provincias elegirán senadores: Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. Dado que los senadores son elegidos por 6 años, los que terminan su mandato en 2013 son los que fueron electos en 2007, año en el cual el oficialismo hizo una muy buena elección. Por ello, de las 24 bancas que se renuevan, 15 corresponden al FPV o sus aliados. Teniendo en cuenta que el partido más votado nunca puede llevarse los tres senadores de una provincia (aunque sí ha ocurrido en algunos casos que el primer y segundo partido más votados estén ambos alineados con el gobierno nacional), el FPV tiene muy poco margen para ampliar su bancada en el Senado. Incluso en el hipotético e imposible caso de que el gobierno consiguiese los 24 senadores en juego, obtendría 47 senadores, quedando apenas en el umbral de los dos tercios (48) de la cámara necesarios para la reforma constitucional.

Por ende, vemos que el oficialismo enfrenta en el Senado una situación aún más complicada que la de Diputados, ya que sin importar lo arrasadora que sea su elección de 2013 no le será posible construir una mayoría propia para habilitar la reforma constitucional.

Conclusión

Es altamente improbable, prácticamente imposible, que el oficialismo cuente con una mayoría propia en el Congreso para reformar la constitución y habilitar a Cristina Fernandez de Kirchner para un tercer mandato. Para lograr este objetivo, entonces, el Frente para la Victoria deberá obtener el apoyo de algún sector de la oposición. El kirchnerismo ha logrado en el pasado construir amplios consensos legislativos en proyectos emblemáticos de su gestión; por ejemplo, el proyecto de nacionalización de YPF aprobado en mayo de este año obtuvo nada menos que 208 votos afirmativos en Diputados y 63 en el Senado. La incógnita pendiente es si el gobierno logrará re-editar una coalición similar en pos de una reforma constitucional. Con la re-re-elección en el centro de la escena, la construcción de consensos con la oposición para apoyar al oficialismo parece más difícil. A esto se agrega la reciente encuesta de Poliarquia que señala que 66% de la población se opone a la re-elección. Un gran contraste con el 62% de la población que apoyaba la estatización de YPF.  Si el gobierno desea reformar la Carta Magna, deberá, entonces, enmarcar su proyecto re-eleccionista dentro de una reforma más amplia que logre reunir los consensos necesarios.

4 Comments

  1. Dos cosas:

    – No estoy seguro que los dos tercios se cuenten por separado en cada Cámara.
    – En el ’94 se votó a los representantes para la Convención Constituyente, y el PJ + UCR sacaron el 65-70 % de los votos. Si tuviéramos que elegir los representantes nuevamente, no podrían lograrlo. Pero tampoco es claro si es obligatorio el voto popular, pero en caso contrario, ¿Quien elige a los constituyentes?.

  2. Vaya broma. Problema aritmético? Yo diría problema simple de Micro 101 y un simple modelo podría aplicarse para estudiar la evolución del precio desde diciembre 1983.

  3. Estimado:
    Te cuento desde ya la matemática electoral que usará el kirchnerismo:

    a) tratará de contar los 2/3 no sobre el total sino sobre los presentes. Esto facilita “ausencias” de opositores, pagas por cierto. La Constitución no lo aclara y el Congreso en parte es soberano, aunque pueda entenderse que si para dar jerarquía constitucional a un Tratado es necesario 2/3 del total, para reformar la CN también lo es.
    b) el Gobierno tiene el obstáculo en el Senado. Es muy difícil juntar 48 senadores (2/3 ). Por eso la interpretación será que la reforma constitucional debe decretarse con 2/3 de la Asamblea Legislativa, es decir, senadores y diputados juntos.
    c) no existiría elección para Convencionales Constituyentes. Los elegiría directamente el Congreso. (En ninguna norma está prevista la forma de elección de los Constituyentes, aunque siempre fue por voto directo del pueblo).

    a), b) y c) son interpretaciones posibles en la legislación argentina.

    El mayor obstáculo q tiene el kirchnerismo, es q hoy entre propios y aliados (obedientes + volátiles), suma en el Senado 43 senadores, pero en 2013 renueva 17 de 24, y 3 de ellos son en CABA, donde no van a sacar ninguno. O sea, necesitan sacar 17/21 en Salta, Entre Ríos, Tierra del Fuego, Río Negro, Santiago del Estero, Chaco y Neuquén, para no perder representación. Y se elige 2 x la mayoría y 1 x la minoría. La truchada de meter 2 del FPV y un aliado la pueden hacer en Sgo del Estero y Neuquén, en el resto es difícil. Ganando las 7 sacarían 16/21, es decir, perderían 1 Senador.

    Copio un análisis propio del foro thebaranda.com.ar escrito como “QuiqueFerro”
    http://labaranda.yuku.com/topic/51862

    Saludos

  4. Pingback: ¿Y ahora qué? — Foco Económico

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