La economía y el salario mínimo

by Alexandre Janiak y Benjamín Villena on 19 julio, 2012 · 6 comments

Subir el salario mínimo no es necesariamente malo para el empleo y el bienestar. La mayoría de los economistas que han expresado su opinión en este debate en Chile sólo enfatizan sus efectos negativos. El argumento que tienen es simple: si pagar un trabajador se vuelve más costoso, las empresas dejan de crear empleos o terminan los que ya existen. Este es el típico razonamiento que uno tendría en un contexto de competencia perfecta. Quienes piensan de esta manera suelen afirmar que los adherentes a un mayor sueldo mínimo no respaldan la economía de mercado o actúan motivados sólo por ideología.

Afirmar que un incremento en el salario mínimo puede ser positivo para la economía, no está en contra del mercado ni se contradice con la teoría económica. Si aceptamos que encontrar o cambiar de trabajo es costoso en términos de tiempo y recursos, hay razones para pensar que las empresas tienen cierto poder de mercado sobre los trabajadores, por lo que el mercado laboral no es perfectamente competitivo. Los profesores Peter Diamond (MIT), Dale Mortensen (Northwestern) y Christopher Pissarides (LSE), ganadores del Premio Nobel de Economía 2010, han sido pioneros en desarrollar la teoría económica que incorpora estos elementos. En este contexto, mucho más cercano a la realidad del mercado laboral aparecen costos y beneficios de aumentar el salario mínimo. Si bien el argumento del encarecimiento de la mano de obra no calificada se mantiene, un sueldo mínimo mayor puede mejorar la eficiencia y el bienestar de la economía. Inclusive, podría incrementar el nivel de empleo, limitando el poder de mercado del empleador o atrayendo un mayor número de personas a la fuerza de trabajo, con positivo impacto en la producción y el bienestar.

¿Qué clase de evidencia se encuentra en los datos? Los estudios empíricos al respecto no concluyen claramente que el salario mínimo sea malo para el empleo. El economista de la Ocde, Andrea Bassanini, no encontró un impacto significativo del sueldo mínimo sobre el desempleo al comparar una serie de países desarrollados. Una muy conocida investigación del profesor David Card (Berkeley) ha ilustrado varios casos en EE.UU. donde un salario mínimo mayor no perjudicó el empleo. De la misma manera que la teoría indica una respuesta ambigua del empleo frente a un aumento del salario mínimo, la evidencia ilustra resultados que pueden ser positivos o negativos.

¿Qué debiera hacerse? El profesor Christopher Flinn (NYU) en un influyente artículo sostiene que “determinar los efectos de un cambio en el salario mínimo es un problema muy complejo; llegar a recomendaciones de política es una tarea aún más difícil”. Por esto, la idea de generar un grupo especializado que entregue recomendaciones sobre reajuste de salario mínimo anualmente parece razonable, siempre que sus participantes sostengan un debate serio y especializado. Los actores políticos, empresariales y sindicales debieran mantener sus mentes abiertas y evaluar los argumentos. De igual modo, si los economistas abandonan teorías facilistas y tienen presente el conocimiento científico existente sobre la materia al generar recomendaciones, la credibilidad de la profesión se fortalecería.

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Daniel Velez julio 23, 2012 a las 9:14 am

2 Preguntas:

1. Tiene links a algunos de los papers a los que se refiere? En particular, me gustaria ver el trabajo empirico de Card y Bassanini.

2. Existe algun trabajo teorico o empirico investigando la relacion entre el salario minimo y la informalidad? Relacionado con este tema es investigar como el salario minimo afecta lo que llamariamos el “real wage” que incluye beneficios de salud, seguridad social, etc. Creo que la relacion entre estos dos factores es clave en la region, especificamente en Colombia donde la taza de informalidad es tan alta.

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Alexandre Janiak julio 23, 2012 a las 1:53 pm

Te contesté abajo.

Saludos

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Alex julio 23, 2012 a las 12:02 pm

Hola

El paper de Card y Krueger es el siguiente:

David Card and Alan B. Krueger, Minimum wages and employment: a case-study of the fast-food industry in New Jersey and Pennsylvania, American Economic Review, 1994, 84 (4), pp. 772-793.

Hay que saber que existe una critica a este paper: Neumark y Wascher (2000), publicada como comentario en la misma revista. La contra respuesta de Card y Krueger (2000) parece sin embargo confirmar los resultados iniciales.

Si quieres una revisión de la literatura empírica, quizas lo mejor es simplemente mirar libros de texto como por ejemplo:

– Pierre Cahuc and Andre Zylberberg. 2004. Labor Economics, MIT Press.

– Alan Manning. Monopsony in Motion, Princeton University Press.

El capitulo 12 del Cahuc-Zylberberg no esta mal.

En un documento de trabajo mío tienes algunas referencias también:

https://sites.google.com/site/ajaniak/minwage20120502bis.pdf?attredirects=0

Por fin, la pagina de Andre Bassanini es la siguiente: https://sites.google.com/site/bassaxsite/home

Lo que hace el son sobre todo “cross-country regressions”. Entonces, hay que tomarse los resultados con el cuidado que uno debería tener con este tipo de estudio.

Sobre informalidad: es obviamente un aspecto importante para America Latina, pero no tengo una referencia que valga la pena. Ahora, mi intuición económica me dice que la presencia de informalidad debería actuar de la misma manera que la inactividad. Si un salario mínimo incrementa los incentivos a la vuelta al trabajo (en un modelo con inactividad), entonces, en un modelo con informalidad, el salario minimo debería hacer que alguna gente se pase de informalidad a formalidad. Obviamente, esto ocurriría siempre cuando la demanda laboral no se ve restringida por la presencia de salario minimo.

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Daniel Velez julio 24, 2012 a las 4:12 pm

Muchisimas gracias

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Johnnie julio 24, 2012 a las 10:34 am

Quizas no me queda claro el argumento pero me resulta que en el modelo standard de Mortensen y Pissarides un aumento del salario minimo seria equivalente a tener un piso al reservation wage lo que en equilibrio daria un unemployment rate mas alto.

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Alexandre Janiak julio 24, 2012 a las 12:03 pm

Tienes razón: a mayor salario, menores incentivos a postear vacantes por parte de las empresas, por lo que mayor desempleo. Este es el efecto tipico que tiene un salario minimo sobre la demanda por trabajo y es exactamente lo que ocurre en un modelo de busqueda estándar, de los que mencionas tu. Sin embargo, hay que considerar también los efectos de oferta: un salario mayor incrementa el esfuerzo en la búsqueda o la participación laboral. ¿Cual de los dos efectos domina? Depende del modelo.

El modelo mas simple en el cual el efecto es positivo para el empleo es el dicho modelo de monopsonio. Considera un caso extremo en el cual solo hay una empresa en la economia y no hay busqueda. Esta empresa tiene un poder de mercado total: se puede permitir fijar el salario y el empleo que quiera. En este caso fija un empleo debajo del nivel competitivo, lo que lleva tambien el salario debajo de su nivel competitivo (basicamente, uno se desplaza a lo largo de la curva de oferta, hacia abajo). Si fijas un salario minimo entre el nivel de monopsonio y el nivel competitivo, no vas a restringir la demanda porque el costo marginal es menor que el producto marginal. Ademas te desplazas a lo largo de la curva de oferta (hacia arriba), por lo que incentivas a los agentes a volver al trabajo. El efecto sobre el empleo va a ser positivo. El efecto pasa a ser negativo si el salario minimo se ubica mas alla del nivel competitivo, cuando este se vuelve mayor que el producto marginal.

Con busqueda, es un poco mas complejo, pero la mecanica del modelo de monopsonio ayuda a entender. El tipico modelo de busqueda que uno nombra para describir un efecto positivo es el modelo de Burdett-Mortensen. La diferencia con el modelo que nombraste reside en como se determinan los salarios. En el modelo estandar de Pissarides los agentes negocian a la Nash. En Burdett-Mortensen, las empresas tienen mas ventaja: anuncian un salario y despues les llegan trabajadores. Este modelo es una especie de caso intermediario entre el caso competitivo y el caso de monopsonio: las fricciones de busqueda determinan donde te encuentras entre esas dos situaciones. A mayores fricciones, mas dificil es la reasignacion de trabajadores entre empresas, menor es la competencia entre empresas, por lo que mas lejos del producto marginal estan los salarios. A medida que desaparecen las fricciones, te acercas del caso competitivo. En este modelo, puedes tener efectos positivos dependiendo de como caracterizas la oferta.

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