Tom Sargent, el maestro

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Este lunes nombraron a Thomas Sargent ganador (junto con Chris Sims) del premio Nobel de Economía.  Podría escribir muchas hojas sobre sus diversas y extensas contribuciones a la ciencia económica.  Sin embargo prefiero aprovechar el hecho de haber tenido a Tom como co-director de mi tesis para hablar de, lo que yo considero es, su mayor contribución a la economía, la de haber sido el director de más de 60 tesis doctorales.

Voy a contar mi propia experiencia con Tom que, aunque un poco particular, habla mucho sobre su dedicación a sus estudiantes y su insaciable curiosidad científica, lo que llamaríamos un “true scholar” en inglés.

Durante mi segundo año de doctorado tomé dos cursos con él, además de participar en  sus famosos “reading groups”. En ese momento pensaba que mi tesis sería sobre macroeconomía y que él sería el candidato ideal para dirigirla. Cuando aún no le había preguntado si estaría dispuesto a dirigir mi tesis, me enteré que Tom dejaba Stanford para mudarse a NYU.  Fue un shock para mí. Sin embargo, a los pocos días Tom me invitó a conversar con él en su casa.  Creo que él ya se había imaginado mis intenciones y entendía perfectamente que su partida me preocupaba profundamente. Me dijo que si yo quería trabajar con él, la distancia no sería un problema. Efectivamente no lo fue. Es más, el hecho de viajar y pasar tiempo en NYU fue una experiencia muy enriquecedora para mí.

El otro aspecto inusual de mi caso es que mis intereses se volcaron hacia la teoría micro, un tema lejano a su especialidad.  Uno podría esperar que perdería interés en hablar conmigo, o que su capacidad de contribuir a mi trabajo disminuyera. Con Tom, sucedió todo lo contrario. El no ser un experto en el área en la que trabajé mi tesis, incrementó su inquietud por aprender y entender. Creo que hay pocas cosas que a Tom le den tanto placer como aprender algo nuevo.  En nuestros encuentros, él me preguntaba que había estado haciendo. Cuando le describía un resultado de mi tesis, él me pedía que se lo explicase.  En general, mis primeras respuestas no lo satisfacían, pero al segundo o tercer intento (a veces más), sonreía y me decía “ahora está claro, quiero que escribas eso en el paper”. Otras veces le describía en que estaba trabado y, aunque no me ofrecía respuestas directas, el discutir el problema con él y pensar en las preguntas y comentarios que me había hecho, me solía guiar a una respuesta. Más de una vez me pregunté si él sabía las respuestas pero prefería que yo llegase a ellas por mi cuenta.

Finalmente me gustaría mencionar sus  famosos “reading groups” que todos sus estudiantes disfrutamos.  En estos grupos los estudiantes presentan trabajos de otros investigadores. La característica distintiva de esta clase es que para poder participar, todas las semanas hay que estar preparado para presentar en 5 minutos un trabajo de investigación que uno haya leído durante la semana.  Al comienzo de cada sesión algunos alumnos son seleccionados para presentar sus síntesis. Aunque parece un poco dictatorial y poco pedagógico, el resultado es todo lo contrario. Acostumbrarse a leer algo y luego de procesarlo, destilarlo para poder presentarlo en 5 minutos tiene un gran valor formativo.  Todos los que hemos participado sabemos cuánto nos ha beneficiado. Y, como yo, los que han intentado replicarlo deben haberse dado cuenta que Tom es único.

Gracias Tom y enhorabuena!

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3 Comments

  1. No me quedan dudas de que debe ser muy enriquecedor tener un premio Nobel de co-tutor!

  2. Miguel Fuchs says:

    Gracias por compartir tan buena experiencia y hecerme posible conocer algo mas de Sargent.

  3. Willie, muy buena entrada. Yo tambien tuve la suerte de tenerlo como co-director de tesis, y pude experimentar lo que decis. Una de las cosas que mas me llamo la atencion de Tom, son sus ganas de aprender nuevas tecnicas, conceptos, etc. No solo es un gran maestro, sino tambien un gran estudiante. En definitiva, como dijo Willie, es un “true scholar”.