Enfermedad? Holandesa en América Latina

by Andrés Neumeyer on 25 septiembre, 2011 · 25 comments

Enfermedad HolandesaEn 1977 la revista “The Economist” acuño el término enfermedad holandesa para referirse al  impacto de la bonanza generada en Holanda por el descubrimiento de gas natural en el mar del norte en 1959: las exportaciones de gas apreciaban el tipo de cambio real, haciendo a la industria menos competitiva, contrayéndola, al mismo tiempo que la economía se hacía más dependiente de la exportación de gas.  Es esto una enfermedad? Estamos infectados? Tiene cura?Voy a dividir el análisis del fenómeno conocido como la enfermedad holandesa en tres secciones. La primera es el análisis de libro de texto de la misma. La segunda es una visión a vuelo de pájaro de los datos de América latina en la última década. La tercera y última es especular acerca de cuándo la enfermedad holandesa es realmente maligna, y como tratarla. .

La enfermedad holandesa

Consideremos un caso muy simple en el cual un país se encuentra, sorpresivamente, con una nueva milagrosa fuente de riqueza que no le cuesta recursos. Otra posibilidad equivalente es la  suba del precio de sus exportaciones. Piensen en los ingresos del gas del mar del norte en Holanda en los años 60 (sin el costo del trabajo y el capital para extraerlos).  Ante la nueva riqueza, la gente quiere consumir más bienes, tanto transables como no transables. Estos últimos (servicios, construcción, comercialización, educación, salud, etc.) naturalmente, no pueden ser importados y deben producirse localmente, requiriendo capital y trabajo.  Que pasa con los bienes transables? La gente quiere consumir más, pero los recursos para producirlos deben ir a producir bienes no-transables. Como resultado, la oferta de los mismos cae y las importaciones suben, siendo financiadas con la nueva riqueza. El país se desindustrializa para producir bienes locales y tiene una nueva estructura económica en la que financia sus nuevas importaciones de bienes de consumo con las ventas de gas. Como se produce esta reestructuración de la economía? El tipo de cambio real es la variable clave del ajuste. Al principio, la oferta de bienes no transables no puede reaccionar, ya que es difícil mover capital y trabajo rápido de un sector a otro de la economía, y hay una apreciación real de la moneda doméstica para  equilibrar la oferta y la demanda de bienes no transables (el precio relativo de los bienes no-transables en términos de los transables sube – ver Acerca del Tipo de Cambio Real). Con el tiempo la oferta de bienes no transables se expande y la moneda local eventualmente se va depreciando hasta volver a su valor original (Harrod, Balassa, Samuelson – ver wikipedia). En la transición, la expansión del sector no transable requiere de inversiones, que aumentaran la demanda del sector de la construcción poniendo presión adicional sobre el tipo de cambio real. Ahora podemos considerar la situación más realista en la que es necesario asignar capital y trabajo al nuevo sector exportador. Ello, pone más presión sobre el sector de bienes transables tradicionales que va a tener que ceder más recursos que en el caso simple del párrafo anterior. Hay mas desindustrialización. El efecto de este fenómeno sobre la cuenta corriente es ambiguo. Si el aumento en el precio de las exportaciones es transitorio o el recurso económico descubierto es agotable, los agentes tienen incentivos a ahorrar en las épocas de vacas gordas previendo el fin de la bonanza. Por otro lado, la inversión tiene que aumentar para expandir los sectores que tienen que crecer. El efecto neto sobre la cuenta corriente depende de cual efecto es mas grande. Noten que esta reasignación de recursos, incluyendo la desindustrialización, no es en absoluto patológica. Todo lo contrario, es sumamente saludable, ya que es la asignación óptima de recursos. La reasignación de recursos asociada a la enfermedad holandesa es algo parecida al proceso de urbanización asociado a la revolución industrial. Las nuevas tecnologías de la revolución industrial en el siglo XIX crearon una gran demanda de trabajo en la industria, llevando a una tremenda reasignación de recursos que despobló el campo. Ahora vamos a ver unos datos y después volvemos al tema de si la reasignación de recursos es maligna o no.

Tipo de Cambio Real y Asignación de Recursos en América Latina

Veamos algunos números sobre América Latina. Muchos países de América Latina producen bienes primarios y desde 2003 el pecio promedio de los mismos se multiplicó por un factor de tres o más. Abajo pueden ver un gráfico del informe del BID escrito por Alejandro Izquierdo y Ernesto Talvi Una Región, Dos Velocidades y aquí un gráfico con datos del FMI de precios de bienes primarios.

Grupos de Paises según Exportaciones de Bienes Primarios

Fuente: Una Región: Dos Velocidades, IADB. Grupos de Paises según Exportaciones de Bienes Primarios

El gráfico (miro solo el eje vertical) muestra que hay dos grupos de países en América Latina: exportadores netos de bienes primarios (entre los que vemos a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay) y otros (entre los que encontramos a México). Dado que el precio de los bienes primarios subió considerablemente, la riqueza de los exportadores de bienes primarios también lo hizo y, por ello, es que hay tanta discusión acerca del fenómeno de la enfermedad holandesa en América Latina. Para algunos de los países en el segundo grupo, que importan bienes primarios, la situación es la opuesta de la de los primeros párrafos. Tienen que contraer su sector no transable y exportar más para poder importar bienes primarios caros. Veamos los síntomas de nuestros pacientes. El primer examen es el del tipo de cambio real. En el siguiente gráfico vemos que el tipo de cambio real efectivo (multilateral), medido como el cociente entre precios domésticos y extranjeros subió para los exportadores de bienes primarios y bajó para México.

Tipo de Cambio Efectivo Real

Tipo de Cambio Efectivo Real.l Fuente WDI, Banco Mundial

Para Argentina y Brasil también tenemos datos, (de otra fuente porque el Banco Mundial no los publica con los demás en World Development Indicators).  Puse también los de Uruguay en el gráfico que sigue para constatar que las dos fuentes son consistentes. Aquí vemos que el tipo de cambio real de Argentina (medido con datos de inflación de BA City a partir de 2006) se comporta muy parecido al de Colombia y Uruguay. Tambien vemos que desde 2003 el Real se apreció, en términos reales, aproximadamente un tercio mas que el Peso Argentino y el Uruguayo.

Fuente. Banco Central de Brasil, Banco Central de Uruguay, Ministerio de Economia Argentina y Buenos Aires city

Veamos el segundo síntoma, la asignación de empleo. Para el continente en su conjunto hay una pequeña tendencia positiva en la tasa de empleo (empleados como fracción de la población mayor de 15 años). Vemos una aceleración del empleo en 2003 en los exportadores de bienes primarios, Argentina, Chile, Brasil, y Uruguay) y una aceleración mas moderada que la del promedio regional para México.

 Empleo en América Latina

El patrón de reasignación se puede ver en el siguiente gráfico que muestra el cociente entre el empleo en servicios e industria (normalizado a 100 en 1992). Vemos que en Argentina, Chile y Uruguay el empleo en servicios creció un 40% más que en la industria entre 1992 y 2009, mientras que en Brasil el aumento fue sólo del 10% y en la última década el empleo en servicios cayó en relación al empleo industrial (por subsidios del BNDS y otras medidas de protección a la industria? Amigos brasileros ayuda aquí). En México, el empleo en los dos sectores se mantuvo estable. Como yapa, la figura también muestra que durante las crisis (95 en México, 2001-2 en Argentina y Uruguay) el empleo industrial cae en relación al de servicios.

Empleo en Servicios como Fracción del Empleo en Industria

Empleo en Servicios como Fracción del Empleo en Industria. Calculos propios basados en WSI. Banco Mundial

Los datos de la oferta de bienes (producto por sector) muestran el mismo patrón que los de empleo. (Ver presentación de Augusto de la Torre, LAC Success Put to the Test, Abril 2011, pag 13). Un leve aumento del producto en servicios en relación al industrial hasta la crisis para el promedio de los 6 grandes de América Latina. Durante la crisis cae pronunciadamente la participación de la industria en el producto. Esto puede estar causado por el mayor impacto de la crisis financiera global sobre el sector industrial que sobre el resto de la economía.

Reflexiones sobre los Datos.

En la última década el precio de los bienes primarios subió considerablemente, especialmente a partir de 2003 (ver aquí). Si este aumento de precios es muy persistente y aumenta la riqueza de los países que son exportadores netos de bienes primarios, es de esperar que operen las fuerzas económicas que llevan al fenómeno de la enfermedad holandesa. Es decir, deberíamos observar un aumento del precio relativo de los bienes no transables, apreciación real, y una posterior reasignación de recursos hacia el sector de bienes no transables en detrimento del sector industrial. En los datos efectivamente vemos esta apreciación real en Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay. La misma es más fuerte en Brasil, que es el país que menos recursos reasignó al sector servicios (y además descubrió importantes yacimientos petrolíferos). También vemos una depreciación real en México, que no se encuentra en el grupo de exportadores netos de bienes primarios. La reasignación de empleo en reacción al cambio de precio relativo no apareceen los datos. Al menos en los datos en este artículo, yo no veo un quiebre en el patrón de empleo a partir de 2003. Será todavía muy temprano para verlo? Será que es demasiado costoso reasignar recursos y es preferible esperar? Si hay irreversibilidades en la inversión de capital físico y humano específico a un sector de la economía, los agentes pueden querer esperar antes de invertir los recursos necesarios en cambiar de sector lo cual puede demorar un proceso que, de por sí, es lento. Será que el proteccionismo a la industria está impidiendo la reasignación de recursos que pide el mercado? En resumen, vemos que cuando aumentó el precio de los bienes primarios, en los países que los exportan se apreció la moneda (subió el precio relativo de los bienes no transables), aumentó la tasa de empleo, y no hubo una reasignación de empleo de la industria al sector de servicios.

Cuando es un problema la enfermedad holandesa?

Llegó el momento de especular (a media noche) acerca de los motivos por los cuales la reasignación de recursos causada por una bonanza de bienes primarios es una enfermedad. Por qué la llamamos enfermedad? No parecería serlo en Noruega o en Holanda. Voy a analizar varios argumentos que escuché en conversaciones con otros economistas sobre este tema. Un problema posible puede ser la incertidumbre acerca del valor de la bonanza. Tomemos, por ejemplo, el auge de los precios de los bienes primarios de esta década. Para valuar su efecto sobre la riqueza de un país es necesario saber cuánto tiempo van a durar los precios altos, es decir, su persistencia. Sabemos que en el largo plazo los precios van a bajar (ver Especulaciones sobre la evolución del precio del yuyito y otras yerbas).  La reasignación (desindutsrialización) es un problema si los agentes toman decisiones hoy pensando que los precios altos van a durar mucho tiempo y después de reasignarlos se dan cuenta que van a caer antes de lo que esperaban. Claro está, el problema se da, ex–post, en el futuro, por lo que la asignación de recursos desde el punto de vista de hoy siempre fue óptima. Otro problema relacionado a la incertidumbre puede ser la especialización extrema en bienes primarios. Con mercados financieros incompletos la especialización en actividades con retornos muy volátiles puede ser un problema, especialmente si hay altos costos de reasignar recursos. Sin embargo, no conozco ningún análisis teórico que estudie la asignación óptima de recursos en este caso.  No sé cómo va a ser la asignación sin intervención pública, ni el tipo de intervención que puede mejorar el bienestar si es que la hay. Otro problema puede ser la existencia de externalidades. Si hay una externalidad por la cual el cierre de una planta en el sector transable tiene un efecto negativo sobre las demás que no es tenido en cuenta por la firma que cierra, el gobierno puede querer intervenir protegiendo el sector transable para mejorar la asignación de recursos. De nuevo, el argumento no es fácil de hacer. Los mismo podría estar ocurriendo del otro lado: la entrada de nuevas firmas en el sector no transable puede beneficiar a las ya existente sin que las firmas entrantes puedan apropiarse del beneficio que le generan a las demás. Un noruego preocupado por este tema, Ragnar Torvik, publicó un articulo en 1999, que estudia el caso en que hay externalidades a la escala de actividad en los dos sectores y entre sectores (vínculo al pdf).  Encuentra que todos los sectores crecen y no hay enfermedad holandesa. Si la externalidad esta sólo en el sector industrial, la enfermedad holandesa es una enfermedad (Sweder van Wijbergen, 1984). Sería interesante mirar trabajos empíricos que midan estas externalidades.

Efecto de medidas que combaten la enfermedad holandesa

Aquí va una lista de algunas curacionesde la enfermedad holandesa y sus efectos.

Controles de capital.

Los controles de capitales son mencionados como una cura a la enfermedad holandesa. Cómo operan? Los controles de capital (si son efectivos) aumentan la tasa de interés doméstica (ver Eduardo Levy Yeyati, En defensa de los controles de capital). Esto reduce la demanda de bienes y puede potencialmente contra-restar el efecto del aumento de la riqueza sobre el tipo de cambio real y la asignación de recursos. Claro está, esta solución es temporaria. Eventualmente, la gente va a querer consumir sus ahorros y el problema aparecerá más tarde (y agravado por la fuerza del interés compuesto).

Protección Industrial

El proteccionismo es una forma de evitar el problema de desindustrialización. El mismo convierte a los bienes transables en no transables (ver el caso de Blackberrys y autos en Argentina en The Economist y el de Notebooks y LCDs en FE).   Ahora cuando aumenta la riqueza y la demanda interna, al no poderse importar los bienes protegidos, su demanda interna aumenta en vez de disminuir. El proteccionismo es exitoso en evitar la desindustrialización. Sin embargo, los consumidores pagan caros estos bienes y hay menos recursos en la economía para producir los bienes no transables que desean los consumidores. Hay industria pero la gente está peor.

Otra forma de protección es los subsidios a la industria. Créditos blandos en Brasil y energía subsidiada en Argentina. Estas medidas son efectivas en estimular la actividad industrial, pero a un alto costo para el contribuyente.

Políticas de Oferta: Inmigración

La desindustrialización inherente a la enfermedad holandesa es un problema de escasez de recursos. Una solución posible es aumentar la inmigración. Esto posibilita expandir la oferta de bienes no transables sin necesidad de achicar la industria. Migraciones internas y otros aumentos de la fuerza de trabajo como la incorporación de mas mujeres operan en la misma dirección. De hecho en Argentina vemos un aumento del empleo como fracción dela población de mayores de 15.

Políticas de Oferta: Productividad en el Sector No Transable

En su informe de progreso económico y social de 2010, La Era de la Productividad (PDF), el IADB revela que América Latina está muy retrasada en la productividad de los factores en el sector de servicios, especialmente en transporte, distribución  y comercio. Aumentar la productividad en estos sectores puede hacer posible satisfacer el aumento de la demanda de bienes no transables sacándole menos recursos a la industria. Para que esto ocurra, la demanda de bienes no transables no debe subir mucho cuando baja su precio por el aumento de la oferta. La industria se podría beneficiar ya que los insumos más baratos la hacen más competitiva. Ejemplos de políticas que harían esto son mejores regulaciones y políticas de competencia en el transporte terrestre, puertos, comercios, . . . , mejor infraestructura. Claro está que si estas políticas fuesen fáciles de implementar ya lo estarían.

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