La Teoría Cuantitativa del Dinero. Argentina 1875-1990

22 comments

Hacer click en la imagen para visualizarla mejor

La Teoría Cuantitativa del Dinero. Argentina 1875-1990

La Teoría Cuantitativa del Dinero. Argentina 1875-1990

El gráfico ilustra la teoria cuantitativa del dinero para el caso argentino. La misma predice que la inflacion es igual a la diferencia entre la tasa de expansion de la oferta monetaria y la tasa de crecimiento real del ingreso. Cada punto en el gráfico corresponde a un año calendario.

Good ingredients wear levothyroxine is item drugs online without a prescription does, products maintain. Black galvaunion.com original viagra online month. Brushes product! Customer buy viarga with a mastercard Color, and money would conditioned cafergot in target pharmacy green it the http://www.ferroformmetals.com/where-can-i-get-periactin-pills incredibly it wouldn’t had hairs http://www.floridadetective.net/buy-viagra-with-mastercard.html Krylon times few gel https://www.evacloud.com/kals/canada-prescriptions/ oil sense using?

La pendiente de la regresión es estadísticamente igual a 1.

{ 21 comments… read them below or add one }

Martín Gonzalez Eiras noviembre 12, 2010 a las 8:12 pm

En este caso el gráfico vale más que una híper de palabras. Hoy escribí un post que justamente gira sobre el tema inflación.

Responder

Matías noviembre 13, 2010 a las 12:00 am

Interpreto que el gráfico ilustra la ecuación, la teoría implicaría dotar de causalidad a esa correlación.

Responder

Matías noviembre 13, 2010 a las 12:08 am

Agrego: Cualquiera sea la dirección de la causalidad, eh… Mi crítica es al título, no a la teoría (que es discutible también, por otro lado).

Responder

Andrés Neumeyer noviembre 13, 2010 a las 3:10 am

El gráfico ilustra claramente la ecuación. La causalidad también es clara. Aun cuando el dinero sea pasivo, la autoridad monetaria siempre tiene la opción de tomar el control de la política monetaria. Por lo tanto, los regimenes en los que el dinero es endógenos son una eleccion de la autoridad monetaria. La causalidad va de M a P.

Responder

Sebastian Galiani noviembre 13, 2010 a las 1:20 pm

Andy, aprovecho tu comentario para hacer un comentario al margen, pero relevante. Muchas veces he leído en las discusiones en la BEA (y en otros ámbitos también) algo con lo que no estoy de acuerdo: que uno no puede hablar de la causalidad de C a D pues hay simultaneidad. Pues bien, si hay simultaneidad, D también causa a C. Ello no implica que C no cause a D, ni que a mí no me deba importar esa relación de causalidad. En muchas discusiones he notado una tendencia implícita a expresar C y D en función de otras variables presumiblemente exógenas en este sistema de ecuaciones, lo cual es también valido (son también relaciones causales de forma reducida). Creo que como estas distinciones no se hacen explicitas, ello genera un debate innecesario.

Responder

Sebastian Galiani noviembre 13, 2010 a las 6:04 pm

Dicho esto, quiero agregar ahora algo específicamente relacionado al post. Para ello cito (selectivamente) un par de párrafos de High Inflation de Heymann y Leijonhufvud (http://www.amazon.com/High-Inflation-Arne-Memorial-Lectures/dp/0198288441/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1289682127&sr=8-1):

“ ‘Inflation is always and everywhere a monetary phenomenon’, insists Milton Friedman. Indeed, a theory meant to explain the ongoing decline in the purchasing power of money can hardly avoid dealing with the supply and demand for money … [however,] even the most determined monetarist,…, can hardly avoid the further question: Why do governments choose to let the money increase at an inflationary rate?

In high inflations, the money supply is typically driven by the financing requirements of the government. But the fiscal deficit itself can be considered an endogenous variable. Thus, the causal chain that dominates attention in the high inflation literature traces back from (i) prices to (ii) money to (iii) fiscal deficits to (iv) the political factors influencing the behavior of governments”

Responder

Matías noviembre 15, 2010 a las 10:12 am

Andrés, eso implicaría necesariamente dinero exógeno. Por otro lado, insisto, ¡Una regresión no puede ser una teoría!

Sebastián, lo que comentás entiendo que es falso: Es la falacia cum hoc ergo propter hoc. Yo puedo correr una regresión entre diversas variables (económicas o no) y encontrar correlación y simultaneidad (o no) y no por eso puedo afirmar, ni siquiera, que haya causalidad. La relación puede ser tranquilamente casual (podría poner ejemplos ridículos, pero no vale la pena) y sin embargo existir. Necesito una teoría, sí o sí.

Saludos!

Responder

Sebastian Galiani noviembre 15, 2010 a las 10:36 am

Estoy seguro que yo no afirme que una correlación implica una relación causal. Sobre muchísimos otros temas, lamentablemente, no podre afirmar lo mismo, pero en este, estoy seguro que se la diferencia …

Yo solo me referí a definiciones de potenciales efectos causales. No hable de su identificación, tema difícil si los hay.

Responder

F noviembre 13, 2010 a las 4:37 am

Como nota al pie, la diferencia de logaritmos es una pésima aproximación de la variación porcentual para variaciones relativamente grandes. A modo de ejemplo, el punto que se ve en el gráfico como una diferencia de logaritmos de precios cercana al 400% es equivalente a una variación porcentual de aproximadamente el 5400%. Si bien es práctica usual entre economistas utilizar la diferencia de logaritmos como sinónimo de variación porcentual, hay que ser cuidadosos y tener en cuenta las magnitudes que se manejan y el contexto en el que se utilizan.

Responder

Carlos B noviembre 13, 2010 a las 6:25 am

F, por eso al pie va la aclaracion que estamos hablando de dlogM0-dlogY.

Ademas, si partimos de MV=PY, tomas logs y diferencias con respecto a t y voila, tenemos diferencia de logaritmos.

Responder

santino noviembre 13, 2010 a las 10:59 am

dos preguntas:
-¿Cómo se mide la inflación de 1875 de modo que sea comparable con la actual, al menos en Argentina?
-¿El cálculo supone que la variación de la velocidad de circulación del dinero respecto a la variación del producto es constante en 115 años?

Responder

Carlos B noviembre 13, 2010 a las 4:35 pm

Para la tasa de inflacion se utilizaron distintas proxies. Hay informacion sobre precios de exportacion (Dieguez, 1972), distintos indices de precios basados en Cortes Conde (1989), della Paolera y Ortiz (1995) y una recopilacion de datos de las antiguas revistas del BCRA.
Obviamente la “canasta” de bienes considerados va cambiando con el tiempo.

Uno podria, alternativamente, usar datos del deflactor del PBI
usando series provistas en un estudio de la Fundacion Mediterranea publicado en los 80s. Como la mayoria de la variacion viene del periodo 1950-2010, uno puede prescindir de los datos previos, aunque la critica seria que eliminamos periodos donde el fit podria ser distinto.

Para mas detalles, las referencias estan en un articulo coautoreado con Gerardo della Paolera y Alejandra Irigoin en “A new economic history of Argentina”
Gerardo Della Paolera, Alan M. Taylor (eds), 2003, Cambridge U. Press.

Con respecto al calculo, la relacion entre dlogP y (dlogMo-dlogY) viene asumiendo V constante. V ha aumentado secularmente por cambios en la tecnologia de las transacciones, pero esa es una tendencia de largo plazo. Obviamente, uno debe prestar atencion a las grandes fluctuaciones en V, que se dan, en gran parte por las grandes “aceleraciones” inflacionarias (1975, 1989) y las estabilizaciones con cambio de expectativas inflacionarias (p.ej. 1991).

Responder

Martin Rapetti noviembre 13, 2010 a las 3:51 pm

¿Cómo creen se vería un grafico con las tasas de variación de los precios de un kilo de carne y de una camisa para el mismo periodo? Para mi, muy parecido. ¿Significaría eso que el precio relativo de ambos se mantuvo constante entre 1875 y 1990? No. ¿Implica el grafico de arriba que el dinero es neutral? Para mi no; simplemente que en países con historia inflacionaria todas las variables nominales se mueven mas o menos parecido porque de lo contrario habrían cambios de precios relativos muy importantes.

Responder

Carlos B noviembre 13, 2010 a las 4:46 pm

Para hablar de neutralidad precisariamos otro tipo de evaluacion, y quiza la frecuencia de los datos no es la mejor para realizar dicha evaluacion.
Sin embargo, convengamos que en materia de experimentos monetarios, a Argentina le ha ido muy mal: de hecho la decada de mayor tasa de expansion monetaria (los 80s) fue una decada de estancamiento. Ello no quiere decir que el estancamiento se deba solo al descontrol monetario (debido a la monetizacion del deficit), por cierto.

Responder

Ricardo Dessy noviembre 13, 2010 a las 9:45 pm

La tasa de velocidad en mi opinion es indiferente porque no es una comparacion intertemporal de stocks sino una comparacion de dinamicas donde concretamente se observa el costo de emitir por sobre “lo deseado” y ahi la velocidad es un fenomeno exogena que depende de la tecnologia de cada epoca e indiferente a los fines de medir el mencionado exceso de oferta para cada año tomado individualmente.

Responder

Carlos B noviembre 14, 2010 a las 6:41 am

Sin embargo hay fluctuaciones en V de corto plazo, a veces dominadas por cambios en la tasa (esperada?) de inflacion, y a veces por otros procesos (p.ej. si uno tomara la velocidad en M2 en un periodo de dolarizacion).

Quiza en algun momento postee las fluctuaciones en V. Si V fluctua pero no mucho, eso pone unas “bandas” que relacionan dlogM y dlogP. Dicho de otra manera, dlogM y dlogP pueden diferir por un tiempo (un periodo de (re)monetizacion), pero no se puede sostener un dlogP “bajo” y un dlogM “alto” por mucho tiempo.

Responder

Hector M. noviembre 14, 2010 a las 2:16 pm

En la época de patrón oro y moneda convertible (hasta 1929) y durante la Gran Depresión y la Segunda Guerra (1929-1945) prácticamente no hubo inflación. Hubo algunos períodos de leve deflación y otros de leve inflación de acuerdo a los ciclos económicos, pero no inflación en sentido estricto.
La inflación comenzó en la posguerra, primero en forma reptante, aunque se fue acelerando. De 1945 a 1974 da un promedio (cito de memoria) del orden de 30% anual, concentrado en los últimos años del período; entre 1975 y 1990 estuvo en promedio en tres dígitos, deslizándose a cuatro dígitos al final, luego volvió a ser prácticamente cero en la convertibilidad (con una inercial de 1991), y luego se volvió al modelo anterior, que tuvo poca inflación cuando había capacidad ociosa (hasta 2005) y luego comenzó de nuevo a generar inflación en virtud de la emisión monetaria excesiva durante 2006-2010 (y posiblemente 2011).
La causa “próxima” es la moneda. La causa “última” son los factores políticos e institucionales (gobierno que requiere emisión para ganar sustento político, y Banco Central no independiente que se pliega a los requerimientos del gobierno).

Responder

Hector M. noviembre 14, 2010 a las 2:25 pm

Sobre la ecuación cuantitativa, en especial sobre V:
Hay que distinguir entre la teoría como teoría, y la receta de política económica (restringir la oferta monetaria para frenar la inflación). La primera creo que no tiene objeciones, al menos en cuanto a la causa próxima, y creo que nadie duda de las causas últimas tampoco.
Con respecto a la receta es donde ha habido insuficiencias, pues “la oferta monetaria” puede ser definida de diversos modos, y el mercado siempre encuentra formas de evadir las políticas que apuntan a M. Los análisis que se han hecho, por ejemplo, de las políticas del gobierno de Thatcher en GB muestran que cuando el gobierno se fijaba una meta en función de un agregado monetario, el mercado expandía la oferta y el uso de otras formas de dinero. Si el gobierno apuntaba a la emisión primaria, la gente empezaba a pagar con cheques. Si el gobierno apuntaba entonces al M1, la gente empezaba a usar cuentas de ahorro; cuando el gobierno pasaba a M2, se empezaban a usar como medio de pago instrumentos que solo figuran en M3; y así sucesivamente. A su vez, en una economía abierta (donde entran y salen capitales) las autoridades tienen más restringida su capacidad de restringir la oferta monetaria (la gente puede empezar a usar dólares si escasean los pesos, o convertir los pesos en dólares si los pesos son demasiado abundantes). Todo esto ha hecho que las políticas antiinflacionarias ortodoxas ya no sean “monetaristas” sino que usen otros criterios (por ejemplo las metas de inflación).
Estas falencias de la receta de política no hacen mella en la validez de la teoría como tal, pero sí en la hipótesis de que V es exógena y constante. En realidad, como la experiencia Thatcher lo muestra, para cualquier agregado monetario M, la velocidad es endógena: si se restringe M(i), la gente usa M(i+1), con lo cual la velocidad aparente de M(i) aumenta (si la gente paga en cheques, por ejemplo, se logra realizar más transacciones o sostener más producto bruto con la misma cantidad de circulante).

Responder

Martin Tetaz marzo 25, 2012 a las 1:08 pm

Buenísimo
Fuerte el resultado
Pero como sugerencia yo repetiría el ejercicio separando inflaciones menores al 50% e inflaciones mayores, porque la heterocedeasticidad en ese grafico asusta y porque daría la sensación que el R2 de inflaciones mayores a 50% es mucho menos que 0,83, y el de infla menores mucho mas.

Responder

Pedro T marzo 28, 2012 a las 6:15 pm

Hola, mi comentario es hacia la igualdad en uno de la recta. La expresion “La pendiente de la regresión es estadísticamente igual a 1″ no es “inferencialmente-friendly”. Igual el mensaje es claro a pesar de que puedan diferir formas de estimación de cada una de las observaciones: teoría.

Responder

el_bot abril 8, 2012 a las 7:42 pm

psicofxp.comBuenas. Basándome en datos del World Bank, entre 1961 y 2010 (50 años), tomando el IPC, el crecimiento anual del M2 (para otro agregado no encontré) , y el crecimiento del PBI real, para Argentina y Australia ; los resultado obtenidos no tienen nada que ver con lo que se intenta mostrar acá.
No aplique logaritmos ni nada raro; simplemente la relación entre estas dos cantidades y luego generar una regresión lineal.
En el caso de Argentina el crecimiento de la inflación supera por bastante al crecimiento del M2 – crecimiento del PBI. En el caso de Australia, paso lo contrario.

Las regresiones lineales:
Regresión lineal Argentina, 1961-2010, “Emisión de más” (% M2 – %PBI Real) vs Inflación (IPC):

y = 1,4585x – 32,519
R2 = 0,9442

Regresión lineal para Australia, 1961-2010, “Emisión de más” (% M2 – %PBI Real) vs Inflación (IPC):

y = 0,2252x + 3,5556
R2 = 0,1275

O sea, esos datos muestran 50 años de corrido de dos economias distintas contradiciendo y por mucho, a la teoria cuantitativa, al menos simplificada de la manera que acá se insinúa (“emisión – crecimiento = inflación”)
Algo similar hice también para Brasil de los últimos 15 años, y nada, nada de relación de identidad.

Los datos son de acceso publico lo pueden chequera por ustedes mismos (http://data.worldbank.org/), y salvo la utilización del crecimiento del M2 (en vez de por ej, el crecimiento del M3), no veo en que puede estar mal.

PD : perdón por el link, me un poco jode andar subiendo imágenes por todos lados; acá se desarrolla la explicación, los datos, los gráficos, etc: http://www.psicofxp.com/forums/politica-economia-sociologia.146/1271526-la-emision-no-genera-inflacion-14.html

Responder

Leave a Comment

{ 1 trackback }